Una noche de Champions League en Madrid dejó una postal de tensión máxima: el futbolista del Barcelona Fermín terminó con la nariz sangrando luego de un choque con el arquero del Atlético, Juan Musso. El incidente se dio en el marco del partido de vuelta, cuando los colchoneros buscaban meterse a las semifinales pese a haber caído 2-1 en la revancha y sostener el 3-2 a favor en el global. En el forcejeo, Musso se estiró para llegar a una acción defensiva, pero su botín impactó el rostro del mediocampista de 22 años, que necesitó atención médica prolongada sobre el césped para controlar el sangrado.
El choque con Fermín: la jugada que encendió el debate
El arquero argentino salió rápido a marcar postura. En su lectura, no hubo intención de dañar y el objetivo principal fue cuidar al jugador, más que discutir una supuesta falta. Musso sostuvo que si desde Barcelona se estaba pidiendo penal por el episodio, lo que se estaba señalando no era otra cosa que una consecuencia normal de la acción: una disputa en la que Fermín iba al cabezazo y el propio arquero extendía la pierna para bloquear.
“Si están pidiendo un penal por lo de Fermín, es un movimiento que me duele por él, porque se lastimó y yo no quiero eso”, expresó Musso. Añadió que fue a comprobar al instante cómo estaba el joven futbolista y remarcó que se trató de un cruce dentro de la dinámica del juego: “Pasa en su cabezazo y en mi estiramiento para bloquearlo. ¿Cómo alguien puede pensar que eso es penal?”
Barcelona lo sintió como “robo” y el arquero lo rechazó de plano
La jugada de Fermín no quedó aislada: desde el entorno del Barcelona creció una narrativa más amplia y furiosa sobre el arbitraje, con acusaciones que apuntaron al desempeño de Clement Turpin. En esa línea, el extremo Raphinha afirmó que el cruce terminó “completamente robado” por decisiones arbitrales.
Musso, en cambio, frenó esa lectura con firmeza. Defendió que el Atlético avanzó por lo hecho en la cancha y explicó que entiende los reclamos, pero no comparte el encuadre de “robo”, porque considera que no suma y solo enciende la polémica.
“Es una locura querer vender esto como un robo”, dijo el arquero. Y, antes de ampliar el argumento, se refirió también a un punto que había generado aún más ruido: la tarjeta roja que recibió Pau Cubarsí en el partido de ida. Musso señaló que comprende lo que dijo Raphinha y lo que puede opinar cualquiera, pero pidió que no se hable de robos porque, a su entender, el resultado se explica por el desarrollo futbolístico.
“Nosotros ganamos en el campo, los superamos 2-0 de visitante. En el último hombre, en fútbol, es roja, lamentablemente”, cerró su postura.
La clave futbolística: 180 minutos, expulsiones y el pasaje a semifinales
Más allá del intercambio de declaraciones, Musso sostuvo que el Atlético mantiene un gran respeto por el Barcelona y que ese duelo funciona como una motivación extra. En su lectura, el equipo que mejor estuvo en el balance de los 180 minutos fue el que terminó clasificando a semifinales.
El arquero también mencionó un elemento que condicionó el desarrollo del cruce: además de la expulsión de Cubarsí en el primer partido, en el segundo encuentro Eric García vio la tarjeta roja cerca del final. Aun con el Barcelona dominando gran parte del segundo tramo de la vuelta, la solidez defensiva del Atlético terminó pesando lo suficiente como para asegurar el boleto a la instancia final de cuatro.
- Global: Atlético avanzó 3-2 pese a la derrota 2-1 en la noche.
- Barcelona: dominó buena parte del segundo tiempo en el encuentro de vuelta, pero no alcanzó para torcer la eliminatoria.
- Expulsiones: Pau Cubarsí fue expulsado en la ida; Eric García también recibió roja en el tramo final de la vuelta.
Qué viene para cada uno: La Liga para el Barcelona y la Copa del Rey para el Atlético
Con la serie ya cerrada, la atención se divide. Barcelona, además de recomponerse por el impacto emocional y médico de la jugada con Fermín, deberá enfocarse en el tramo decisivo de La Liga. Allí llega con una ventaja importante: nueve puntos sobre Real Madrid, con apenas siete partidos por disputarse.
Atlético, por su parte, continúa con el sueño europeo y a la vez tiene un compromiso inmediato de calendario. Mientras se concentra en la preparación de semifinales, ya mira de reojo el frente local: este sábado se enfrentará a Real Sociedad en la final de la Copa del Rey.
- Barcelona: peleará por cerrar La Liga con una renta de nueve puntos sobre Real Madrid (faltan siete fechas).
- Atlético: alterna el enfoque en Champions con la final de Copa del Rey ante Real Sociedad este sábado.
