Luka Modrić está dispuesto a estirar su aventura en Italia por más tiempo, incluso después de que venza el vínculo actual el 30 de junio. El croata, de 40 años, se incorporó a AC Milan el 14 de julio del año pasado y cuenta con una opción para renovar su contrato hasta 2027. En este tramo de temporada, el mediocampista viene mostrando un nivel que sorprendió a propios y extraños: su adaptación y su compromiso sostenido le permitieron ganarse elogios por su profesionalismo. Además, aunque durante su ciclo en Real Madrid fue reconocido por otra impronta en el juego, en Milan aceptó con naturalidad una función más defensiva, ajustándose a lo que el equipo necesita.

Lo que necesita Milan para que Modrić renueve

Para que el ganador del Balón de Oro en 2018 termine de comprometerse con otra campaña oficial con la camiseta rossonera, AC Milan tiene que cumplir con dos condiciones puntuales. La primera se vincula con el objetivo deportivo inmediato del club: clasificar a la Champions League.

El motivo es claro: Modrić quiere sí o sí estar en la próxima edición del máximo torneo europeo de clubes. Si Milan se quedara afuera, el propio croata tendría motivos para reordenar sus planes y replantear su futuro. Más allá de la edad, el volante ya dejó en evidencia que todavía puede aportar con hechos: acumula 36 partidos en total durante la temporada, con 2.836 minutos disputados. En Serie A, donde más gravitó, registró dos goles y tres asistencias en 33 encuentros. También tuvo apariciones breves en la Copa Italia y en la Supercoppa Italiana, mostrando que incluso cuando el rol no es protagonista, sigue siendo una pieza útil.

Por eso, el cierre de la fecha dominical ante Cagliari se transformó en un partido de enorme peso para sus aspiraciones. Un ingreso a la zona alta —un lugar entre los cuatro primeros— le daría a Milan la llave para cumplir el deseo del croata de volver a jugar Europa en su máxima expresión, sin necesidad de abrir escenarios alternativos.

La otra condición: Allegri y el vínculo con el DT

La segunda exigencia para que Modrić continúe un año más en Milan pasa por algo que, en el día a día, pesa tanto como lo futbolístico: la continuidad de Massimiliano Allegri como entrenador. La relación entre el técnico y el volante fue creciendo durante la temporada, con una sintonía que se traduce en mutua valoración.

En ese sentido, el DT encontró en el croata una disposición real para asumir responsabilidades tácticas distintas, sin resistencia y con actitud. La lectura es que Modrić no solo aceptó ajustar su rol, sino que lo hizo con seriedad, algo que reforzó la confianza entre ambos. Incluso, en el entorno futbolero se llegó a mencionar a Modrić como una posible incorporación futura al cuerpo técnico cuando decida colgar los botines, un guiño que refleja la profundidad del vínculo.

En definitiva, las dos condiciones están entrelazadas: si Milan logra asegurarse fútbol europeo de élite, el entrenador tendría más chances de sostener su continuidad, y eso encaja con el deseo del mediocampista de seguir trabajando bajo el mismo comando.

Qué viene para Modrić después de lo que pase con Milan

Este domingo, entonces, Milan juega con la pelota en su propio campo: su posición final puede definir el escenario para el futuro inmediato del croata. Una vez que se resuelva su destino en el club, Modrić enfocará toda su atención en la actividad con Croacia.

El cronograma del capitán comienza con amistosos de preparación: el 2 de junio enfrentará a Bélgica y el 7 de junio se medirá con Eslovenia. Luego, liderará al seleccionado en el Grupo L de la competencia, donde Croacia debutará el 17 de junio ante Inglaterra, el 23 de junio jugará contra Panamá y cerrará la fase de grupos el 27 de junio frente a Ghana.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.