En 2018, con Jürgen Klopp buscando reforzar la última línea con un arquero realmente confiable, el Liverpool terminó enfocándose en Alisson. La operación se cerró con la Roma por 67 millones de libras (90 millones de dólares), un monto que lo colocó como el guardameta más caro del fútbol mundial en ese momento.
El brasileño se adaptó con rapidez a la Premier League y, con el correr de los partidos, fue ganándose un lugar entre los mejores arqueros del planeta. Su rendimiento hizo que muchos lo ubicaran directamente en la cima de ese ranking, y su llegada terminó siendo una de las piezas que encajaron en el rompecabezas de un equipo que luego se transformó en campeón en distintos frentes.
Con más de 330 partidos jugados con la camiseta de los Reds, Alisson también dejó goles importantes en el camino. En 2021, por ejemplo, marcó un tanto decisivo en un cruce ante West Brom que terminó inclinando la historia a favor de Liverpool. Además, su aporte fue clave para que el club sumara dos títulos de Premier League, una Champions League, y también trofeos de FA Cup, League Cup y el Mundial de Clubes de la FIFA.
De cara al próximo mercado de pases, comenzó a circular la posibilidad de un regreso a Italia, incluso con Juventus como posible destino. Al respecto, el ex defensor de Liverpool John Riise, consultado sobre el tema, dejó claro que no le ve sentido a una salida. “No lo imagino yéndose porque es un jugador increíble”, sostuvo. “Es tan importante para el club, para los futbolistas y para nuestra defensa”.
Y agregó: “Si se va, ¿a quién vas a traer? O sea, ¿quién está a ese nivel? Nadie. Entonces, salvo que quieras gastar muchísimo, muchísimo, muchísimo de nuevo, no creo que haya chances de que se vaya, a menos que esté realmente descontento… y no creo que lo esté”.
Mientras tanto, Alisson todavía tiene contrato vigente por otros 12 meses. Habrá que ver qué ocurre en el corto plazo, aunque ya se dieron por confirmadas algunas salidas importantes desde Anfield.
El astro egipcio Mohamed Salah dejará el club tras el último año de su vínculo. También Ibrahima Konaté decidió no renovar. En esa misma línea, Andy Robertson aparece como otro de los futbolistas que se encaminan hacia la condición de agente libre.
Robertson lleva nueve temporadas en Liverpool, y Riise —que es compatriota y además comparte la posición de lateral izquierdo— fue consultado sobre si le sorprende que una figura consolidada deje el plantel. “No, no me sorprende”, respondió. “Porque son decisiones que toma él: no juega la cantidad de partidos que quiere”.
“Yo todavía creo que puede rendir y [Milos] Kerkez ha tenido altibajos. Para mí, se ve como que todo es a mil por hora: todo es corriendo, todo es agresivo. Con Robertson, en cambio, tenés más calma, esa tranquilidad”, comparó el ex jugador.
Riise también sostuvo que esperaba que Kerkez fuera incluso más determinante que Robertson durante esta temporada, pero que no se dio del todo. Aun así, aseguró que entiende la salida del escocés porque, según lo que le indicaron, el tiempo de juego irá disminuyendo cada vez más. “Le deseo que se quede, porque pienso que al menos le quedaba un año más en este Liverpool”, cerró.
En ese escenario, el Liverpool podría moverse para sumar otro lateral izquierdo en el verano. Y, en paralelo, necesitará refuerzos en el corazón de la defensa: Konaté se va y, además, el capitán Virgil van Dijk cumplirá 35 años en julio, por lo que la renovación del bloque defensivo se vuelve aún más urgente.
Con Arne Slot bajo una presión creciente y con la obligación de reconstruir gran parte del plantel, sobre todo después de un gasto récord en 2025, en Liverpool buscarán que Alisson no sea una baja más que los deje sin su arquero titular. El club sabe que, en medio de este reacomodamiento, sostener al brasileño es una prioridad.
