Arkadiusz Milik atravesó un período especialmente duro en Juventus, marcado por problemas físicos que lo dejaron con muy pocos minutos en el equipo italiano en los últimos tiempos. El delantero, de vasta experiencia, llegó al club en 2023 desde el Olympique de Marsella luego de una primera etapa a préstamo, y ahora decidió abrir el juego sobre el costado mental que le tocó vivir en Turín mientras intentaba recuperarse.
La entrevista y el desgaste que no se veía
En una charla con el medio polaco Kanal Sportowy, Milik explicó que la repetición de sesiones de rehabilitación y su presencia constante en el departamento médico lo llevó a un límite emocional. Aunque Juventus lo acompañó durante el proceso de recuperación, el peso personal terminó siendo demasiado.
“En los últimos dos años, lo único de lo que podía hablar eran mis lesiones. Vengo de una etapa que, literalmente, me dejó sin fuerzas. Yo quería desconectarme de todo”, sostuvo el atacante, describiendo cómo el cuerpo y la mente quedaron atrapados en un ciclo difícil de cortar.
El punto más bajo: gimnasio, interrupciones y lágrimas
El golpe anímico se intensificó a comienzos de este tramo, cuando el polaco volvió a quedar afectado por un nuevo contratiempo de gran magnitud. Milik repasó lo que vivió en los momentos más críticos, con una confesión que deja en evidencia la presión interna que atraviesa un futbolista cuando se repite el mismo escenario.
“A principios de 2025 tuve un problema grande, fueron momentos desagradables. Toqué fondo. De golpe me pasaba que iba al gimnasio para entrenar y, en varias ocasiones, interrumpía la sesión y me iba al baño para desahogarme y llorar”, reveló.
El contexto también pesa por lo que había mostrado en el pasado: Milik había sido figura en el Ajax con 47 goles en 76 partidos, en Napoli con 48 tantos en 122 encuentros y en Marsella con 30 conquistas en 55 apariciones. Ese recorrido, sin embargo, quedó interrumpido por la acumulación de lesiones y pausas forzadas.
Temporada 2025-26 casi sin actividad y el calvario médico
En lo estrictamente estadístico, la temporada 2025-26 se transformó en un borrón para el atacante: apenas registró dos apariciones en la Serie A y completó solo 34 minutos en total.
El historial reciente también es preocupante. En 2024, una lesión de rodilla lo dejó afuera durante 208 días. Luego llegaron problemas en el gemelo, cuestiones musculares y hasta una lesión que no se detalló, que le costó otros 147 días de recuperación.
Para completar el ciclo, al inicio de este año una lesión en el gemelo volvió a marginarlo por más de dos meses, y en abril una rotura de isquiotibiales sumó 30 días más de inactividad.
Mensaje final: “terminó” con Juventus y vuelta a empezar
Milik también dejó un mensaje emocional, en el que marcó el cierre de una etapa con Juventus y el inicio de un nuevo enfoque. “Lamento que la temporada con Juventus se haya terminado”, expresó, y luego agregó una imagen personal para describir el cambio de estado: “En el último tiempo me sentía como una persona con hambre, caminando por una calle llena de restaurantes. Hoy, en cambio, estoy sonriendo, descansado y con ganas de jugar”.
Con el contrato que vence en el verano de 2027, el delantero se propone reescribir su historia y poner el foco en lo inmediato: trabajar de lleno en su pretemporada. La idea es convencer al cuerpo técnico de que los problemas físicos quedaron definitivamente atrás y que está listo para competir al máximo nivel.
