Tras cuatro años y medio en el Allianz Stadium, el camino de Dusan Vlahovic y Juventus está encaminado a separarse. El club y el delantero —centroavante de la selección serbia— no lograron acordar la renovación de un vínculo que vence el 30 de junio. En las últimas instancias de las conversaciones apareció una distancia que resultó imposible de acortar entre las pretensiones del jugador y el esquema económico que ofrecía la dirigencia bianconera.

De acuerdo con lo informado en Italia, Vlahovic buscaba un salario de 8 millones de euros por temporada para extender su contrato, además de importantes bonos por firma y comisiones para su entorno. Del lado de Juventus, el CEO Maurizio Comolli sostuvo una propuesta de 6 millones de euros más incentivos atados al rendimiento, y se mantuvo firme en su postura de no contemplar las “cargas adicionales” que pedía la representación. Como ninguna de las partes cedió, las negociaciones quedaron definitivamente cortadas, allanando el terreno para una salida de alto perfil.

En paralelo, comenzaron a circular contactos con su entorno por parte de varios clubes europeos. Se mencionan Chelsea, Newcastle, Barcelona y Bayern Munich, aunque por el momento no hay claridad sobre el destino final del delantero.

El quiebre de las charlas pega fuerte en el plano deportivo para Luciano Spalletti, que había mostrado públicamente su admiración por el atacante. En el arranque del proyecto, el entrenador ya habría visto frustrarse otras gestiones, como las que involucraban a Bernardo Silva y Alisson, y Vlahovic aparecía como una pieza clave para sostener su idea de juego. Luego del triunfo ante Lecce, ocurrido menos de un mes atrás, Spalletti remarcó la relevancia del goleador dentro del funcionamiento del equipo.

“La falta de Vlahovic es algo que sufrimos como pan de cada día. No podés jugar al fútbol sin alguien con sus características, sin un jugador físico, fuerte, con llegada y que convierte goles. ¿La renovación? Por lo que sé, el club intentó hacer y tener un contacto de este tipo y va a volver a intentarlo porque así me lo dicen y confío en mis directivos”, expresó el DT.

Sin embargo, más allá del respaldo público del entrenador, mandó la realidad financiera y terminó imponiéndose un desenlace distinto al que la planificación futbolística parecía necesitar.

Vlahovic llegó a Turín en enero de 2022 proveniente de Fiorentina por 70 millones de euros, a los que se sumaban 10 millones en objetivos. En ese momento se lo presentó como el heredero de Cristiano Ronaldo. Pero su etapa en Juventus no estuvo exenta de altibajos: aun cuando mostró destellos de gran nivel, muchas críticas apuntaron a la ausencia del “instinto asesino” que se exige en un club de elite europea. Además, el proceso de renovación se estiró durante más de 18 meses y atravesó distintos ciclos dirigenciales.

En un primer momento, con Cristiano Giuntoli en el rol de director, parecía que la venta del atacante en 2025 estaba sobre la mesa para evitar que quedara libre. Pero con Comolli al mando y con la llegada de Spalletti, la prioridad volvió a ser la extensión del contrato, especialmente cuando Vlahovic recuperó el rendimiento y cerró sus últimos cuatro partidos de liga con cuatro goles. Aun así, una lesión de larga duración sufrida en noviembre y la falta de propuestas importantes desde Europa terminaron demorando una salida y dejaron la situación en el punto muerto actual.

La salida de Vlahovic deja un hueco enorme en el ataque de Juventus y obliga al club a buscar dos nuevos delanteros en la ventana que viene. El trabajo se complica porque el cuerpo técnico ya había descartado otras alternativas. En ese contexto, trascendió que Loïs Openda y Jonathan David habrían quedado fuera de los planes de Spalletti, lo que coloca a los encargados del armado de plantel frente a un desafío exigente: reemplazar al titular del área y el principal referente ofensivo.

En lo económico, el escenario también trae un respiro: si Juventus deja que Vlahovic complete el contrato hasta el 30 de junio, se liberarán más de 40 millones de euros en las cuentas, un margen que le da aire a la hora de encarar nuevas inversiones.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.