En Pasadena, México hizo los deberes, aunque por el margen justo para sostener un clima positivo. Con 78.479 espectadores en el Rose Bowl, El Tri venció a Australia por 1-0 y estiró su racha invicta durante 2026, aunque la sensación general fue la de un partido de evaluación más que una declaración contundente de cara al Mundial.

En las próximas 24 horas se definirá mucho. Se espera que Javier Aguirre formalice la lista final de México para el Mundial, y este duelo aparecía como una de las últimas chances para que futbolistas que vienen desde atrás dejaran una imagen que pese. Algunos aprovecharon para reforzar su candidatura a la titularidad, mientras que otros no terminaron de convencer.

El dato más favorable fue el resultado: México ganó, siguió sin perder y volvió a sentir el empuje de su hinchada, con presencia fuerte desde Estados Unidos, en un estadio enorme. Sin embargo, el rendimiento no fue parejo. No hubo un “factor wow”, no se sostuvo un ritmo ofensivo constante y faltó precisión en el último tramo. Para Aguirre, el partido deja información. Para El Tri, fue un triunfo que igual pudo haber sido más.

Calificaciones individuales de México vs. Australia

GOLES: México marcó el 1-0 en un amistoso de preparación previo al Mundial, disputado en el Rose Bowl de Pasadena, California, frente a Australia.

Raúl Rangel (6/10):
Australia no lo exigió demasiado con sus delanteros, pero cerca del final del primer tiempo apareció una jugada en la que necesitó una comunicación más clara con Mateo Chávez por el sector izquierdo. A Rangel le gusta salir de su zona y comportarse casi como un líbero, aunque esos movimientos a veces generan riesgos y, en ciertos pasajes, tensión innecesaria en el fondo.

Jorge Sánchez (5/10):
Flojo en la banda derecha, tanto a la hora de defender como cuando tuvo la pelota. Gran parte de su participación estuvo asociada a tener que corregir errores propios tras pérdidas por mala salida. No aportó lo suficiente en ataque.

Edson Álvarez (6/10):
Todavía no se lo ve en su mejor versión. No terminó de convencer en los duelos, tanto por arriba como en el contacto en el piso, y su salida desde el fondo no tuvo el brillo esperado. Aguirre continúa buscando el rol más adecuado para él antes del debut en el Mundial.

Johan Vázquez (8/10):
Sin dudas, el mejor jugador de la noche de El Tri. Entendió perfecto la tarea defensiva y además se proyectó con impacto al otro lado, marcando. Su gran temporada con Genoa como capitán elevó su carrera y fortaleció su lugar en la selección. Vázquez luce como uno de los verdaderos líderes del plantel.

Mateo Chávez (7/10):
Muy activo en fase ofensiva. Su contraprensa lo vuelve una opción atractiva por la izquierda cuando Jesús Gallardo no está disponible. Igual, todavía debe ajustar algunos aspectos defensivos, aunque sigue siendo una de las promesas jóvenes más interesantes del plantel actual.

Luis Romo (6/10):
No mostró el nivel que se esperaba para el rol de mediocampista de contención. Cuando México necesitó progresar con la pelota, Romo se vio algo estático. Sus mejores momentos suelen llegar cuando tiene espacio por delante para avanzar, pero ante los Socceroos casi no encontró esas condiciones.

Luis Chávez (7/10):
Se mostró muy activo desde temprano: remató desde lejos y participó en jugadas de pelota parada. Además, realizó una excelente entrada para evitar que Australia generara una ocasión peligrosa. Uno de los mediocampistas más lúcidos en la noche.

Álvaro Fidalgo (6/10):
Le costó un poco acomodarse y todavía pareció un jugador que está aprendiendo los movimientos de sus compañeros. Es entendible porque era apenas su tercer partido como titular con El Tri desde que completó su cambio de una sola vez. La calidad está, pero la sociedad y la química aún se están construyendo.

Orbelín Pineda (5/10):
Una actuación muy discreta. No aportó casi nada en el último tercio, le faltó creatividad y no generó esa chispa sorpresa que México necesitaba desde los costados.

Guillermo Martínez (5/10):
Se sintió más como una presencia adicional en las pelotas quietas que como una amenaza real en ataque. No aceleró el juego ni generó mayores problemas en los centrales de Australia.

Alexis Vega (7/10):
Asistió en el primer gol de México tras un tiro de esquina y se mantiene como un jugador al que Aguirre le tiene confianza. Aun así, su resistencia genera preocupación: por corazón quiere seguir corriendo y empujando, pero en ocasiones el físico parece decir otra cosa. Aunque no se vea con el 100% de puesta a punto, Vega seguirá siendo un recurso importante para este equipo.

Guillermo Ochoa (7/10):
Se hizo notar cada vez que Australia probó a México en el segundo tiempo. La multitud del Rose Bowl lo reconoció con una ovación fuerte y él respondió con esa calma que lo caracteriza en gran parte de su trayectoria con la selección.

Santiago Giménez (5/10):
Sigue sin lograr que la pelota termine dentro del arco con México. Intentó asociarse con compañeros, buscar espacios abiertos y meterse en zonas favorables, pero casi no recibió balones en áreas realmente peligrosas. Noche frustrante para un delantero que necesita con urgencia convertir.

César Huerta (5/10):
Su mayor virtud es la gambeta y la capacidad para irse mano a mano con defensores, pero ante Australia casi no lo demostró. Partido silencioso para un jugador que habitualmente ofrece más energía.

Israel Reyes (7/10):
Generó una gran interrupción defensiva para evitar que Australia construyera una ocasión clara. Cuando ingresó, aportó estabilidad y con pocos minutos dejó argumentos para ganarse un lugar.

César Montes (6/10):
Se lo notó algo inseguro con el balón, como si todavía le faltaran minutos para llegar a su mejor versión antes del 11 de junio. El amistoso ante Serbia en Toluca será clave para él, especialmente porque tiene chances altas de ser titular.

Gilberto Mora (6/10):
En línea con lo que pasó con Fidalgo, le costó adaptarse a los movimientos de sus compañeros. No pudo combinar de la forma en la que hubiera querido ni tuvo la influencia que esperaba sobre el desarrollo. El talento aparece, pero no fue su noche más precisa.

Julián Quiñones (6/10):
Pidió la pelota con frecuencia y buscó actuar en una posición más creativa detrás de Santiago Giménez. No tuvo demasiadas oportunidades de gol, pero se notó su disposición para hacerse cargo de las acciones.

Erik Lira (7/10):
Cada vez que tocó la pelota, aportó tranquilidad. Su control y sus decisiones lo siguen mostrando como un candidato firme para iniciar el partido del 11 de junio ante Sudáfrica.

Obed Vargas (6/10):
Sumó equilibrio en el mediocampo central junto a Lira. No se destacó con acciones espectaculares, pero ayudó a que México se acomodara y le dio a Aguirre una nueva lectura útil sobre la profundidad del plantel en esa zona.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.