La selección argentina aterrizó en Missouri tras un viaje de 11 horas desde Ezeiza, con un recorrido cargado de simbolismo y nostalgia. El plantel se subió al vuelo 1978 de Aerolíneas Argentinas, un guiño directo al año en que el combinado nacional levantó la Copa en casa por primera vez. Además, el Airbus A330 que los trasladó llegó especialmente decorado con el célebre “10” de Lionel Messi en el ala y tres estrellas doradas en referencia a los títulos históricos.
El viaje con carga simbólica y la base en Kansas City
De cara al torneo, el equipo instaló su base en el Origin Hotel, ubicado cerca del centro de Kansas City. El lugar fue adaptado para funcionar como una verdadera fortaleza, con una estética azul y blanca que acompaña el clima de concentración. Aunque todavía no todos los futbolistas que juegan en Europa se sumaron al grupo, la mayor parte del plantel de 26 jugadores que conduce Lionel Scaloni sí realizó el desplazamiento.
La agenda arranca con una primera sesión de entrenamientos completa el lunes, en el Compass Minerals National Performance Center, un centro de alto nivel que habitualmente es la casa del Sporting Kansas City de la MLS. La elección del escenario refuerza la idea de trabajar con intensidad desde el primer día, ajustando detalles tácticos y de puesta a punto para el arranque del certamen.
La gran duda: Messi, su estado físico y el impacto en el arranque
Más allá del clima festivo por la llegada, asoma una preocupación que domina el día a día del campamento: el estado físico del capitán. Messi, que cumplirá 39 años durante el torneo, está atravesando fatiga muscular y una molestia leve en el isquiotibial izquierdo. Desde el cuerpo médico del seleccionado dejaron claro que su participación en los partidos iniciales dependerá de la evolución: “su progreso clínico y funcional”.
En ese marco, el torneo tiene un significado especial para el 10: será su sexto Mundial, una marca histórica que arrancó en Alemania 2006 y llegó a su punto más alto en Qatar cuatro años atrás. Para Argentina, el foco inmediato es asegurar que su líder esté listo para conducir el ataque cuando inicie la defensa del título frente a Argelia, el 16 de junio, en el Arrowhead Stadium.
Calendario de preparación, Scaloni y el dilema sobre el futuro de la “10”
Argentina encara la recta previa con un cronograma exigente para llegar con ritmo competitivo. El plan contempla un partido amistoso este sábado, cuando el equipo enfrente a Honduras en Kyle Field, en College Station (Texas). Luego, viajará a Alabama para un ensayo final ante Islandia en Jordan-Hare Stadium. Estas dos pruebas aparecen como clave para que Scaloni consolide la integración del grupo: en la base estará la columna vertebral de los 17 campeones de 2022, con la incorporación de caras nuevas dentro del mismo esquema de trabajo.
En paralelo al objetivo futbolístico, hay otro tema que pesa en la concentración: el posible retiro de Messi y cómo se imagina el equipo sin él. Scaloni se mostró firme en su deseo de que el capitán siga jugando el mayor tiempo posible y admitió que le cuesta pensar en una selección sin la camiseta número 10. La sensación es que, más allá del plan táctico, hay una dimensión emocional que atraviesa el plantel.
El entrenador incluso recurrió a una comparación con Diego Maradona para poner en perspectiva el componente afectivo. “Me gusta pensar que va a seguir jugando, porque me pone triste, como pasó con Diego, no verlo más en la cancha. Son jugadores que marcaron la historia del fútbol. Pensar que no va a jugar más no te deja en paz. Prefiero pensar en el presente”, expresó Scaloni, dejando en evidencia el peso que tiene el futuro de Messi en la cabeza del cuerpo técnico.
