El Real Madrid atraviesa un momento interno delicado, con un clima de tensión que no termina de calmarse. En ese marco, se instaló la versión de que Kylian Mbappé no será vendido y que, en el tramo de cambio de conducción, el francés contaría con un respaldo clave en la llegada del nuevo entrenador: José Mourinho. Aunque ya existe un entendimiento para que el portugués asuma de manera definitiva con el objetivo de ordenar la casa, por dentro la situación sigue siendo inestable. Todo esto llega después de una semana complicada, en la que el delantero de 27 años recibió fuertes críticas de parte de la hinchada durante el triunfo 2-0 del jueves ante el Real Oviedo.

Qué pasó tras el 2-0 ante el Oviedo

Después del partido contra el equipo asturiano, Mbappé encendió la polémica al afirmar que había sido desplazado en la consideración del plantel. Su versión fue respondida de inmediato por el DT, en un cruce que volvió a mostrar la distancia entre el plantel y el cuerpo técnico de turno. El futbolista expresó: “No jugué porque el entrenador [Álvaro Arbeloa] me dijo que soy el cuarto delantero del plantel, detrás de [Franco] Mastantuono, Vinícius [Júnior] y Gonzalo [García]. Lo acepto y juego el tiempo que me tocan. Creo que lo hice bien. Yo estaba listo para arrancar. No estoy enojado con el entrenador. Siempre hay que respetar la decisión de un DT. Voy a trabajar fuerte para volver a estar en el once inicial”.

La respuesta de Arbeloa

Arbeloa salió rápido a marcar diferencias con el relato del francés y, además, remarcó el quiebre con la lectura que hizo el jugador sobre su lugar en la jerarquía. En sus declaraciones, sostuvo: “Ojalá yo tuviera cuatro delanteros, pero no tengo cuatro delanteros. Y desde luego no dije algo así a Mbappé. Capaz no me entendió. No sé qué más decirte. En ningún momento le pude haber dicho que él es el cuarto delantero”.

Y agregó, en tono más directo sobre la autoridad deportiva: “Soy el entrenador y soy quien decide quién juega y quién no. Hablé con él antes del partido. No sé cómo pudo haberlo interpretado. Un jugador que no estaba en el banco hace cuatro días no debería salir a jugar hoy. No es una final, no es una situación de vida o muerte. Eso es todo. No tengo problemas con nadie”.

Mirada al futuro: Mourinho, disciplina y objetivos

Con el foco puesto en lo que se viene, la llegada de Mourinho en el verano aparece como el plan para recuperar el rumbo de un equipo que viene mostrando dificultades vinculadas a la indisciplina. Por delante, Madrid todavía debe transitar una secuencia concreta de partidos: primero tendrá que afrontar un viaje a Sevilla y, luego, recibirá a Athletic Bilbao el 23 de mayo, ya bajo conducción interina, mientras se completa el cambio de timón. En ese período, Mbappé buscará demostrar en la cancha que puede revertir las críticas que recibió y callar a quienes lo cuestionan.

Cuando Mourinho asuma oficialmente, su prioridad será supervisar una reconstrucción importante del plantel, orientada a cortar la continuidad del dominio del Barcelona en el plano local. El objetivo, más allá de los resultados inmediatos, será ordenar el funcionamiento y devolverle estabilidad al grupo para encarar una etapa de renovación con rumbo claro.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.