El delantero francés Kylian Mbappé salió al cruce tras el 2-0 de Real Madrid ante Real Oviedo y dejó frases que encendieron la polémica puertas adentro. En la zona mixta del partido, el atacante aseguró que la idea del entrenador Álvaro Arbeloa lo ubica con menos protagonismo dentro del plantel.
De un vistazo
- Mbappé dijo que no arrancó el partido porque el DT lo considera el cuarto delantero del plantel.
- Arbeloa respondió negando que exista esa jerarquía y sostuvo que él decide quién juega.
- El cambio táctico habría ocurrido tras la llegada de Xabi Alonso y luego se revirtió con Arbeloa.
- Florentino Pérez respaldó a Mbappé como “la joya” del proyecto, pero admitió que no habla de decisiones del cuerpo técnico.
- En el duelo con Oviedo, Mbappé recibió silbidos y entró en el minuto 69.
“Estoy 100% bien. No arranqué porque el entrenador me dijo que soy el cuarto delantero del plantel, detrás de Franco Mastantuono, Vinicius y Gonzalo García”, expresó Mbappé en el estadio. Acto seguido, remarcó que estaba listo para salir desde el inicio, aunque insistió en que respeta la decisión del DT.
La respuesta de Arbeloa no tardó. El entrenador dijo estar confundido por cómo el francés interpretó conversaciones privadas y negó cualquier existencia de un escalafón de ese tipo. “Ojalá tuviera cuatro delanteros, pero no es así. Y desde luego no le dije nada parecido a Mbappé. Probablemente no me entendió”, sostuvo.
Arbeloa amplió su postura con una frase contundente sobre su rol. “Nunca podría haberle dicho que es el cuarto. Si no lo pongo, no puede jugar. Soy el entrenador y decido quién juega y quién no”, remarcó, marcando distancia con lo que el atacante había planteado públicamente.
El ida y vuelta del rol táctico
El trasfondo del malestar habría comenzado con la llegada de Xabi Alonso. En ese primer período, Mbappé se convirtió en el eje del equipo, mientras que Vinicius Jr quedaba con un rol más secundario. En esa etapa, el francés habría rendido con mayor protagonismo.
Pero cuando Arbeloa tomó las riendas, el esquema se habría inclinado nuevamente hacia el brasileño. Desde el primer día, el DT habría dejado claro cuál era su objetivo: “Voy a trabajar para sacar lo mejor de Vini. Voy a exigir que sus compañeros lo encuentren y le den la pelota”.
En ese marco, se instaló la versión de que Mbappé se siente aislado. El enfoque de Arbeloa prioriza el desgaste y la intensidad por encima del “show”, con una idea que se resume en su forma de entender el club: Real Madrid no se habría construido con futbolistas que entran al campo con etiqueta, sino con jugadores que terminan los partidos con la camiseta empapada en sudor, barro y trabajo duro.
La lectura que se hace desde el entorno del club es que esa filosofía, en tono de indirecta, habría profundizado la distancia entre la estrella fichada y el cuerpo técnico. El choque de perspectivas, entonces, no sería solo de minutos, sino también de identidad futbolística dentro del plantel.
Florentino Pérez intenta contener el golpe
En medio de la fricción, aparece la figura de Florentino Pérez, presidente que intentó resguardar la inversión más rutilante. A pesar de las tensiones con el cuerpo técnico, el dirigente se mostró firme en que el francés sigue siendo una pieza clave del proyecto.
“Mbappé es el mejor jugador de Madrid en este momento”, afirmó Pérez. Eso sí, reconoció que no mantiene charlas directas con los futbolistas sobre decisiones del entrenador, dejando claro que su intervención no apunta a definir el rol en cancha, sino a sostener el valor deportivo del plantel.
Además, el máximo dirigente se refirió a los comentarios sobre inestabilidad en el vestuario. Tras una temporada consecutiva sin títulos, Real Madrid atravesó golpes fuertes: fue humillado en la Copa del Rey por Albacete, quedó eliminado de la Champions League a manos de Bayern Munich y terminó cediendo la Liga ante el clásico rival Barcelona.
Consultado por las causas de la caída, Pérez sostuvo que el principal problema habría sido el cansancio físico acumulado por el Mundial de Clubes, y no una falta de armonía interna. “El origen de esto está en el Club World Cup. No pudimos recuperar lo físico”, explicó.
Silbidos en el estadio y respuesta de Mbappé
La tensión se trasladó a las tribunas. Mbappé recibió abucheos fuertes de los hinchas del Madridismo en el partido contra Oviedo. Durante el calentamiento, hubo sectores que lo silbaron y, cuando finalmente ingresó, lo hizo en el minuto 69.
Lejos de quebrarse, el atacante intentó marcar una postura serena frente al clima hostil. “Tenés que aceptarlo. Creo que es la gente expresando su opinión. No creo que debas tomarlo personal. Nadie va a morir esta noche. Es normal que cuando no ganamos, la gente elija jugadores para abuchear”, afirmó.
Con apenas unos pocos encuentros por delante en la temporada y con Vinicius Jr consolidado como el líder preferido para Arbeloa, el futuro del ciclo Mbappé en Real Madrid aparece cada vez más incierto. Si no se logra cerrar la brecha entre el entrenador y los protagonistas del proyecto, el verano podría traer cambios profundos en el Bernabéu.
