En la previa del gran duelo en Budapest, Marquinhos cumplió con las tareas oficiales de prensa junto al delantero francés Ousmane Dembélé. El zaguero central remarcó la magnitud de los desafíos que plantea el Arsenal de Mikel Arteta, y puso el foco en esos detalles tácticos que terminan inclinando la balanza en las grandes noches continentales. Además, el encuentro será el octavo cruce entre ambos equipos en todas las competencias, con un historial muy parejo que aumenta la tensión para una final histórica: la primera gran definición europea entre clubes ingleses y franceses.

De un vistazo

  • Final histórica en Budapest: clubes ingleses vs. franceses, por primera vez en un gran certamen europeo.
  • Será el octavo cruce entre ambos equipos en todas las competencias.
  • Marquinhos habló de la necesidad de repetir la ambición y el hambre de la edición previa.
  • El Arsenal llega invicto y con el mejor registro defensivo de Europa.
  • El Arsenal recibió 6 goles en 14 partidos continentales.
  • El equipo francés anotó 44 goles en su campaña europea.

En la conferencia de prensa, al ser consultado por la motivación del plantel para defender la corona continental, Marquinhos dejó en claro que el hambre de volver a vivir una final existe, incluso después de haberla conquistado. “Después de ganar la Champions League, después de saborear ese título, querés volver a estar en ese tipo de momento”, sostuvo.

El defensor agregó que mantiene el recuerdo del vestuario tras el partido decisivo y que entiende la importancia de sostener el mismo nivel de intensidad. “Todavía me acuerdo de la emoción en el vestuario después de la final. Tenemos que estar con hambre, con motivación, y se nota el apoyo: hasta la gente viaja en auto para alentarnos. De hecho, mi padre también va con amigos”, explicó.

En ese sentido, Marquinhos insistió en que el objetivo de esta temporada es el mismo —y hasta mayor— que el del ciclo anterior. “La gente viene desde lejos para empujarnos, así que nuestra ambición es parecida, o incluso más grande”, afirmó.

El mismo foco, aunque ya haya pasado

Marquinhos también resaltó que, pese a ser los actuales campeones continentales, el equipo encarará la final con el mismo compromiso con el que lo hizo un año atrás. “Es la misma sensación, la misma motivación. Aunque ya lo hayamos vivido, somos seres humanos. Son partidos enormes, momentos difíciles, y alrededor hay mucha presión”, señaló.

Luego, fue más específico sobre el enfoque del último año: controlar lo que ocurre alrededor del partido y administrar el peso de la exigencia. “La idea de la temporada pasada fue intentar gestionar todo lo que se mueve alrededor del juego, todo lo relacionado con el estrés. No vamos a cambiar nada: vamos a seguir trabajando como hasta ahora y mantener la motivación que tuvimos el año pasado”, aseguró.

La lectura del Arsenal y los detalles que pueden decidir

Al hablar de cómo ajustarse a los planes defensivos del rival, Marquinhos puso el énfasis en las fortalezas que el Arsenal viene mostrando, especialmente con su capacidad de complicar en situaciones puntuales. “Los enfrentamos varias veces en los últimos años y sabemos cuáles son sus puntos fuertes. También sabemos lo difícil que es jugar contra este Arsenal”, remarcó.

En la misma línea, el capitán sostuvo que en una final no hay certezas y que el partido puede girar por un instante. “No podemos saber qué va a pasar durante el encuentro ni cuál puede ser el momento decisivo. Tenemos que estar listos para cualquier escenario”, avisó.

Marquinhos agregó que, aun cuando el rival se haya mostrado de distintas maneras según el oponente, siempre encuentra momentos para exigir. “Cualquiera que sea el rival esta temporada, ya sea Liverpool, Chelsea o Bayern Múnich, hay pasajes en los que nos complicaron. Nosotros pudimos dar un paso adelante y adaptarnos a lo que hacía falta. En una final, cuando se trata de detalles, hay que ser contundentes”, concluyó.

El PSG (Luis Enrique) se enfrenta a una prueba enorme ante un Arsenal que llega invicto y con el mejor rendimiento defensivo del continente. Los británicos apenas concedieron seis goles en 14 partidos de competencia europea, mientras que el elenco francés también muestra un poder ofensivo muy alto: convirtió 44 tantos a lo largo de su campaña continental.

De todas formas, para aspirar al título, el equipo francés deberá sostener una disciplina táctica absoluta en la retaguardia durante el último partido de la temporada. La consigna es frenar a un Arsenal que mantiene la necesidad de levantar por primera vez la Champions League, en una final que promete intensidad y decisiones finas en cada tramo del juego.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.