Entre las ligas domésticas también hubo capítulos con mucha tela para cortar: Manchester City se quedó con la Women’s Super League por primera vez en una década, Brighton llegó a la final de la FA Cup y, en simultáneo, Barcelona, Lyon y Bayern Múnich se anotaron con triunfos en sus respectivos “tripletes” locales en España, Francia y Alemania, respectivamente. Más allá de esos dominadores, las figuras de ese fútbol de élite brillaron con goles, decisiones y jerarquía, aportando espectáculo y nivel en cada escenario.
Un repaso por el top de figuras europeas (temporada 2025-26)
En ese contexto, aparecen bien posicionadas varias protagonistas del circuito continental. El recorte parte de las 30 mejores futbolistas del fútbol femenino europeo de la temporada 2025-26, con historias que van desde la regularidad de clubes que empujan por objetivos grandes hasta el impacto de jugadoras que cambiaron de roles o que explotaron en el momento justo.
PFC y la lucha por el liderazgo en Francia
Paris FC viene con una consistencia notable en temporadas recientes: el equipo parisino, considerado menos favorito que otros, alcanzó este año la final de los play-offs por el título tras conquistar la Copa de Francia en el ciclo anterior. En ese trayecto, Clara Mateo fue una pieza central y su campaña volvió a ser determinante.
Mateo participó con inteligencia en momentos clave: fue su toque sutil el que habilitó a Hawa Sangaré para marcar el gol que le dio el pasaje a esa final de la Championship, superando a Paris Saint-Germain por 1-0. En el torneo de liga de esta temporada, además, Mateo acumuló 12 participaciones directas en goles.
Más allá de los números, su conducción dentro y fuera de la cancha es un factor que explica por qué PFC empezó a recortar distancias con el PSG y a perfilarse como el principal desafío para el Lyon en Francia.
Schröder y Hacken: goles, final y botas de oro
El Damallsvenskan sueco tiene una particularidad respecto de la mayoría de las grandes ligas europeas: suele desarrollarse de marzo a noviembre, en vez de correr de septiembre a mayo. Aun así, es difícil dejar afuera a Felicia Schröder, aunque su temporada doméstica 2026 esté apenas iniciando.
Con Hacken levantando el primer trofeo de la UEFA Women’s Europa Cup, un certamen que sí se jugó de otoño a primavera, Schröder terminó como la máxima artillera del torneo. Cerró con ocho goles en total y, además, marcó los cuatro de su equipo en la final de ida y vuelta: fue victoria 4-2 sobre Hammarby, en un desenlace que la dejó como gran protagonista.
Desde agosto, la atacante de 19 años sostuvo un ritmo de impacto: en las últimas 14 fechas de liga anotó 14 goles y sumó cuatro asistencias, para contribuir al título y al Golden Boot. No sorprende entonces que Chelsea haya presentado —de forma reportada— una oferta récord mundial por Schröder, luego de haberse quedado sin la contratación de Khadija Shaw.
Cerci, Caldentey, Kanjinga y el salto de varias figuras
Selina Cerci quizá no sea un nombre de alcance masivo en el fútbol femenino, pero sí está entre las más codiciadas del próximo mercado de pases. Viene de otra gran temporada con Hoffenheim. El año pasado había convertido 16 goles en la Bundesliga; esta vez, en 2025-26, repitió el rendimiento para empujar a su equipo hasta el cuarto lugar en la tabla. Al mismo tiempo, multiplicó su producción de asistencias: pasó de tres a nueve, y eso significa que tuvo participación directa en 25 de los 48 goles de su equipo en la liga, más de la mitad.
En el torneo, ninguna futbolista del plantel fue más eficiente ni más determinante. Por eso no es casual que Cerci esté fuertemente vinculada con un posible salto a Arsenal, campeón europeo del año anterior.
Mariona Caldentey, tras haber tocado techo la temporada pasada —hasta quedar segunda en la carrera por el Balón de Oro—, no repitió exactamente el mismo nivel en esta edición por varios motivos. Uno de los principales fue el cambio de rol: descendió a una posición de mediocampo más profundo, lo que le quitó oportunidades de acumular cifras más “de titulares” que la habían acercado al premio principal.
Aun así, su año no fue malo: aunque no haya acumulado una gran cantidad de goles y asistencias, se destacó en el mediocampo de Arsenal como la jugadora que le da funcionamiento al equipo. La diferencia se nota cuando la española no está y también cuando ingresa desde el banco, donde suele cambiar el ritmo.
En la Women’s Super League, solo una futbolista completó más pases clave que Caldentey en lo que va de la temporada. Además, registró pases más precisos en el último tramo del campo que cualquier otra, con una ventaja considerable. En la Champions League la vara fue alta: terminó solo por detrás de Alexia Putellas y Mapi León en esa categoría.
En otra liga, Merveille Kanjinga tuvo un avance directo en Francia. Solo Romee Leuchter participó en más goles que ella en la Premier Ligue de esta temporada. En su primera campaña completa en París, tras llegar desde el club congoleño TP Mazembe en enero del año pasado, la delantera se adaptó muy bien al nivel más exigente: acumuló 15 goles y ocho asistencias en todas las competencias.
Como creadora y como anotadora, Kanjinga fue una de las luces en la capital en un ciclo complicado para PSG: el equipo quedó eliminado en la fase de liga de la Champions League, no llegó a la final de los play-offs por el campeonato y además perdió dos finales de copas domésticas ante Lyon.
Tabitha Chawinga: minutos limitados, producción enorme
Tabitha Chawinga dejó una marca fuerte pese a que su disponibilidad estuvo restringida por distintas cuestiones físicas. La selección de Malawi acumuló apenas 846 minutos en liga, pero solo una jugadora en Francia convirtió más goles que ella. Sus 13 tantos y cinco asistencias le dieron una media de un aporte directo de gol cada 47 minutos.
El problema llegó en el peor momento para la delantera: las dificultades de condición física le impidieron estar en las dos entregas de la semifinal de Champions League ante Arsenal y la dejaron relegada a un rol de suplente en la final.
Igual, Chawinga tuvo influencia para que OL llegara hasta esa instancia: fue especialmente destacada en octavos contra Wolfsburg, después de una fase de liga sólida. Y el club no habría logrado otro triplete doméstico sin el nivel que mostró cuando pudo jugar: aportó con un doblete en la final de la Championship por el campeonato para cerrar el año de la mejor manera.
Kuver, Tanikawa, Lopez y el peso de los retornos
Camilla Kuver fue una de las futbolistas más mencionadas para un posible salto a Barcelona durante el verano, al mismo tiempo que en Wolfsburg rendía de forma constante. Antes, había atravesado momentos duros por lesiones, pero salió adelante para transformarse en una revelación en Frankfurt cuando todavía era adolescente. Esta temporada ratificó esa recuperación: mostró confiabilidad y potencia física, dejando esas complicaciones bien atrás.
Entre los puntos altos aparece su actuación en el partido de ida de cuartos de Champions League: fue el 1-0 de Wolfsburg sobre Lyon. Kuver tuvo un rol clave en la contención del equipo alemán frente a los que terminaron siendo finalistas, y así el grupo se ganó una chance real de meterse entre los cuatro mejores. En ese certamen, además, el calendario la cruzó con Juventus, Real Madrid y PSG como otros desafíos grandes.
En una entrevista reciente, Kuver remarcó: “Creo que es lo que hace que este momento sea aún más especial”.
En Alemania, Jose Barcala, entrenador de Bayern Múnich, tuvo una decisión importante cuando el equipo viajó a Old Trafford para el partido de ida de cuartos de Champions League ante Manchester United. Momoko Tanikawa volvió a estar disponible tras haber estado con Japón en el torneo asiático, donde las campeonas fueron justamente las niponas. Sin embargo, Barcala prefirió no exigirla de más después de un mes muy demandante, dado lo importante que se volvió para el equipo. Al final, le dio 30 minutos desde el banco y, en sus palabras, “ella hizo la diferencia”.
La japonesa participó en el segundo gol de Bayern y luego marcó el tercero en el 3-2, demostrando por qué se convirtió en una pieza vital para el campeón alemán, aun con apenas 21 años. Barcala también destacó su perfil: “Es muy independiente. Puede ser impredecible. Recibe la pelota bajo presión y juega en los espacios, y cuando se acerca a la zona final, es muy certera”.
Esos rasgos se vieron sostenidos durante el año: acumuló 13 goles en todas las competencias, incluyendo un tanto en la final de la DFB-Pokal. Con eso, Bayern ganó el triplete local y disfrutó de su mejor campaña en Champions League en cinco años.
En Barcelona, la temporada mostró el salto de varias jóvenes. Con restricciones económicas que obligaron a dar más protagonismo a La Masia, el equipo encontró futuro en nombres como Clara Serrajordi y Sydney Schertenleib. Dentro de ese marco, Vicky Lopez se destacó con particular claridad.
Lopez, de 19 años, ya era considerada un talento fuerte desde hace tiempo. Esta campaña, con más oportunidades por la falta de movimientos en el mercado y por lesiones de jugadoras como Patri Guijarro y Aitana Bonmatí, terminó de mostrar su valor: en Liga F sumó nueve goles y nueve asistencias en solo 17 partidos como titular. Además, en la ida de cuartos de final de Champions League ante Real Madrid dejó una actuación sobresaliente.
Jade Rose, Dumornay y Bacha: roles y rotación que cambian la serie
Jade Rose llegó a Manchester City en el verano luego de acumular muchas convocatorias con Canadá durante su etapa en Harvard. Aun así, esta fue su primera temporada completa en fútbol de clubes de élite, y eso vuelve todavía más valiosas sus actuaciones.
El proceso de adaptación fue notable: club nuevo, liga nueva, compañeras nuevas y un entrenador nuevo. Además, su pareja en la zaga también cambió, pero Rose se mantuvo firme con regularidad.
En la WSL, quedó en un lugar compartido entre las cinco primeras en balones bloqueados. Su tarea defensiva fue excelente: lideró el plantel en despejes y se metió entre las cinco mejores en intercepciones y duelos aéreos ganados. Con la pelota, también aportó: solo dos jugadoras en Inglaterra pasaron con mayor precisión que Rose, y además quedó segunda entre las futbolistas de campo de City en pases largos certeros.
Desde el lado de Khadija Shaw, estrella de City, llegó un elogio directo: “En los próximos años, pronto, podría convertirse en una de las mejores defensoras del mundo”.
En Lyon, las diferencias entre el equipo que perdió la ida de la semifinal de Champions League ante Arsenal y el que luego ganó en condición de local para dar vuelta la eliminatoria y llegar a la final se explican, al menos, por dos regresos: el de Melchie Dumornay y el de Selma Bacha.
En su primera temporada como entrenador de Lyon, Jonatan Giraldez rotó bastante al equipo, sobre todo en liga, para mantener frescos a varios nombres para Champions y otros partidos de máxima exigencia. Por eso, Bacha no terminó iniciando más que 12 de los partidos de liga de OL.
Con esa limitación, igual sumó siete asistencias en la competencia y fue de las mejores jugadoras del campeón francés en un ciclo que cerró con triplete doméstico y final de Champions.
Weir, Renard y Casparij: rendimiento de élite y liderazgo
En el mercado de verano, muchos nombres de alto perfil están cerca de quedar libres o de definir su futuro por el vencimiento de contratos. Una de las que aparece con menos ruido es Caroline Weir, cuya última temporada con Real Madrid en Liga F fue su etapa más productiva. En LaLiga, solo dos futbolistas participaron en más goles que ella: registró 13 tantos y cinco asistencias en 18 titularidades para que el equipo volviera a terminar segundo.
En Champions League, a pesar de la eliminación de Las Blancas frente a Barcelona en cuartos, Weir también fue de las más productivas en el torneo: convirtió cinco goles y dio dos asistencias en nueve partidos, quedando octava en aportes de gol en la competencia, con la particularidad de que las que estaban por encima jugaron más minutos.
Con el paso de las temporadas, Weir demostró que es una ejecutora de impacto en ataque. Y los reportes indican que, después de cuatro años sin levantar trofeos, algunos de los mejores equipos del continente quieren darle un escenario para usar esas cualidades y capturar títulos. Entre los interesados aparece Lyon, finalista de Champions League, lista para intentar el fichaje de la futbolista de 30 años.
Wendie Renard sigue en un nivel altísimo en Lyon y fue un factor decisivo en otro gran año del club. Su sociedad con la nueva incorporación Ingrid Engen en el centro de la defensa fue excelente: se entendieron rápido y el equipo lo aprovechó.
El partido que la volvió figura fue el 4-0 sobre Wolfsburg en la segunda entrega de los cuartos de Champions League, luego de haber perdido 1-0 en Alemania en la ida. También volvió a mostrar su faceta goleadora en la semifinal ante Arsenal, cuando desde el punto penal equilibró la serie.
Renard convirtió 10 goles en todas las competencias. Su puntería desde los 12 pasos y su amenaza aérea aparecieron sostenidas durante la campaña, complementando su rendimiento defensivo para transformarla en un recurso diferencial en ambos sectores. Eso la deja como una de las mejores jugadoras de Europa.
Kerstin Casparij, por su parte, venía siendo de las laterales más constantes en la WSL desde hace tiempo, pero esta temporada dio un salto. Asumió un rol de liderazgo mayor y, con experiencia por su cuarto ciclo en Manchester City, pasó a un escalón superior: a sus 25 años, fue la única defensora en llegar a cifras dobles en aportes directos de gol dentro de la liga inglesa, registrando tres goles y siete asistencias desde su función de lateral derecho.
Su energía fue clave para el modelo que quería el nuevo entrenador de City, Andree Jeglertz: la futbolista pudo acompañar el ataque y sostener la cobertura defensiva con equilibrio. Eso ayudó a que el club terminara con una producción ofensiva alta: City fue el equipo con más goles en el torneo y además tuvo el segundo mejor ataque.
Leuchter, Pina y Miedema: producción sostenida y vuelta con gol
Romee Leuchter se metió en el radar de los grandes por un motivo claro: entra al último año de contrato en París. La internacional de Países Bajos le sacó siete goles de diferencia a cualquier otra futbolista en la Premier Ligue para ganar el Golden Boot. Sumó además siete asistencias por sus 18 goles en apenas 19 apariciones, lo que la convierte en la jugadora más productiva del campeonato por una distancia considerable.
Los datos de contexto ayudan: Leuchter participó directamente en 25 de los 51 goles de PSG en la liga. Además, convirtió 18 veces a partir de un valor de expected goals de 9,17, lo que refleja una eficiencia muy por encima de lo esperado.
No es un destello aislado: en su primer ciclo completo en París, dejó nueve goles y cuatro asistencias en 15 titularidades. Esta vez, el salto se dio incluso después de algunas salidas importantes en el ataque durante el mercado de pases.
Claudia Pina tuvo una temporada con dos etapas bien marcadas. Arrancó con todo: convirtió 20 goles y dio ocho asistencias en sus primeros 27 partidos, lo que la llevó a la primera posición en la carrera por el Golden Boot de Liga F. Pero en el tramo del año nuevo, la producción cayó: en sus últimos 25 encuentros anotó 10 goles y aportó una asistencia.
Igual, Pina ganó el Golden Boot. Además, marcó en la final de la Copa de la Reina que Barcelona le ganó a Atlético Madrid y fue parte clave en la conquista del cuádruple del club. En especial, su aporte en liga la señaló como una de las mejores futbolistas de Europa en esta temporada.
Vivianne Miedema volvió a mostrar su mejor versión, aunque no de forma constante durante un tiempo: las lesiones la afectaron desde que sufrió la rotura de ligamento cruzado anterior en 2022. Con cirugías posteriores y dificultades para sostenerse físicamente, su continuidad quedó interrumpida. Pero tras algunas señales de su calidad en su primera campaña en Manchester City, esta temporada la volvió a ubicar cerca del nivel máximo. Su aporte fue clave para que City ganara el título de la WSL.
Por primera vez en cuatro años, la futbolista de 29 alcanzó cifras dobles en goles y asistencias en la WSL. Solo dos jugadoras registraron más goles y asistencias que ella, pese a que se ausentó durante las últimas semanas de la temporada para estar en casa por la enfermedad seria de su madre.
Aun así, cerró con un golpe: marcó dos veces en Old Trafford, en la goleada 3-0 sobre Manchester United. Luego regresó a tiempo para la final de la FA Cup y selló su regreso con un gol de gran factura para que City lograra el doble, por primera vez en una década.
Engen, Leon, Brugts y Hasegawa: impacto desde el corazón del juego
Ingrid Engen se consolidó como una figura enorme en su rol de central. Después de alternar durante su carrera entre mediocampo de contención y defensa, en esta temporada fue dominante en la última línea. Giraldez, entrenador de Lyon, conoce bien a Engen por haberla dirigido en Barcelona. Esa comprensión mutua —las fortalezas de la jugadora y la idea del técnico— permitió una combinación muy eficiente: Engen fue excelente durante todo el año.
El nivel se vio sobre todo en Champions League: la noruega jugó cada minuto en sus 10 titularidades hasta llegar a la final, con una única excepción de descanso en la fase de liga ante St. Pölten. Su calidad con el balón fue crucial para que Giraldez aplicara su filosofía y su defensa sólida sostuvo a OL en gran parte del certamen, aun con un énfasis grande en la presión ofensiva.
Engen puede pasar desapercibida, pero esta temporada fue un recordatorio claro de por qué no debería: es una futbolista confiable y completa en el nivel más alto, tanto como defensora como también como mediocampista.
En Barcelona, el debate sobre las salidas de verano genera ruido por nombres como Alexia Putellas y Ona Batlle, que se sumaría a Arsenal. Sin embargo, tal vez no se habla lo suficiente —al menos desde afuera— de cuánto va a extrañarse a Mapi León. La central es una de las mejores del mundo, si no la mejor, y lo dejó claro en su última temporada en el club, pese a perder algunos meses por una lesión de tobillo.
Su calidad con el balón es la marca más evidente, pero con 30 años también muestra una defensa realmente excelente: su anticipación, su velocidad y el timing para entrar en los cruces son claves. Y eso impresiona todavía más en un equipo que domina gran parte de los partidos.
León fue vital en el cuádruple de Barcelona y se va a marchar sin costo. Todo indica que su próximo destino sería London City Lionesses.
Esmee Brugts tuvo una temporada sobresaliente. Llegó a Barcelona como una delantera versátil y terminó adaptándose a un rol de lateral izquierdo ofensivo. Además, tras la salida de Fridolina Rolfo, tuvo más continuidad en esa posición y por eso disfrutó su mejor campaña en Cataluña.
Desde su rol más profundo, registró 11 goles y ocho asistencias. Cuando el cuádruple se empezó a definir en la recta final —en liga, Champions y Copa de la Reina— Brugts respondió: tuvo una racha de cinco goles y dos asistencias en nueve titularidades. Ese tramo comenzó con un gol y una participación en el 6-2 ante Real Madrid en la ida del cruce de cuartos europeos.
Además, anotó y participó en goles en la Supercopa (en la final), en los cuatro partidos de eliminación directa antes del juego decisivo y también en la final de la Copa de la Reina.
Yui Hasegawa también tuvo un año especial. Tras capitener a Japón en la conquista del Asian Cup en marzo, ahora rompió su sequía de títulos en Manchester City: fue pieza clave en un sprint por la WSL que por fin se coronó, y también se sumó el triunfo en la FA Cup.
Como suele pasar con mediocampistas de contención, cuesta encontrar números que expliquen por sí solos su nivel. Aun así, en la WSL se ubica en los primeros puestos en categorías donde se ve el trabajo completo: está entre las cinco mejores en intercepciones, pases hacia el último tercio y chances creadas.
Este año también tuvo más participación en goles, en un sistema distinto que le permite avanzar un poco más. El dato más importante fue su asistencia en la semifinal de FA Cup ante Chelsea. Allí, su lectura fue clave: llegó a capitalizar un pase mal acomodado de Hannah Hampton, para luego cruzar y habilitar a Khadija Shaw, que cabeceó para poner a City arriba y completar la remontada desde el 2-0. Eso empujó al equipo hacia Wembley, donde terminaría ganando 4-0 a Brighton.
Graham Hansen, Russo y Buhl: noches grandes y números de Champions
Caroline Graham Hansen sostiene una regularidad que sigue asombrando. Otra vez, fue una de las más productivas: en los momentos donde el partido aprieta, la noruega respondió. Arrancó bien y luego aceleró cuando aumentó la presión: convirtió dos goles y dio tres asistencias en los tres duelos ante Real Madrid en la primavera. Además, dejó una actuación de altísimo nivel en la vuelta de semifinal de Champions League contra Bayern Múnich, donde aportó dos asistencias en el 4-2.
En el total de la temporada, sumó 14 goles y 16 asistencias en todas las competencias. No fue un ciclo “hiper numérico” como otras campañas suyas, pero el impacto se mantuvo en un nivel máximo. El hecho de que pudiera tener la oportunidad de ganar la Champions League en su ciudad, Oslo, lo volvió todavía más merecido.
Alessia Russo viene con un progreso enorme. La temporada anterior había sido determinante: anotó 19 goles y sumó 17 asistencias, con Inglaterra ganando la Eurocopa y Arsenal llevándose la Champions League. Eso la llevó a subir al podio en la ceremonia del Balón de Oro. En esta edición, faltaron los éxitos colectivos que la impulsaron a la disputa por el Golden Ball, pero individualmente su campaña fue incluso mejor en lo que respecta a la capacidad goleadora.
Sin un torneo grande adicional que acompañara sus números, Russo terminó la temporada 2025-26 con 29 goles y nueve asistencias. Sus aportes directos también se vieron en Euro 2025, donde acumuló cinco. En Arsenal, se desempeñó tanto como nueve como también como mediapunta: el entrenador Renee Slegers utilizó a Stina Blackstenius y a Russo a veces juntas, en lugar de alternarlas como únicas referencias.
Lo más llamativo es la cantidad de actuaciones decisivas que llegaron en Champions League. El año pasado había marcado siete en la conquista de Arsenal; en esta oportunidad, convirtió ocho. Las Gunners estuvieron cerca de volver a la final, pero la producción de Russo dejó marca: es una jugadora de partidos grandes.
Klara Buhl, por su lado, también tuvo un par de años para remarcar. Se la veía con talento, pero en los últimos ciclos dio un salto: se volvió consistentemente peligrosa y una “rompe partidos” en las instancias más exigentes.
Esta temporada acumula 10 goles y 22 asistencias, pese a haber estado fuera dos meses en primavera por lesión. Esa situación la dejó afuera de los cuartos de Champions League contra Manchester United y la obligó a luchar por llegar a la semifinal contra Barcelona. Aun así, fue un obstáculo para las catalanas: arrancó la primera parte de la eliminatoria con apenas una aparición como suplente desde su retorno.
En el Allianz Arena se la vio dejando desorden a Batlle —una de las mejores laterales del mundo— en el cruce ante Bayern, que terminó en 1-1. Ese tipo de impacto, con la recuperación reciente, muestra por qué Buhl se convirtió en una referencia en una temporada cargada de calidad.
Patri Guijarro, Khadija Shaw y Harder: cerebro, gol y liderazgo
Esta fue una temporada que ilustra cuánto es clave Patri Guijarro para Barcelona. La española estuvo fuera tres meses por una lesión en el tramo medio del año, y en ese período el equipo no se vio igual. Como dijo Ingrid Engen —excompañera en Barcelona ahora en Lyon— antes de enfrentarse en la final de Champions: “Cuando Patri está jugando, Barcelona juega top fútbol”.
Cuantificar ese impacto no siempre es sencillo, sobre todo por el rol de mediocampo de contención que cumple. El entrenador Pere Romeu la describió como “parte del cerebro del equipo”. Guijarro suele ser la futbolista que ordena todo, por su calidad con la pelota, su lectura espacial y su aporte defensivo de primer nivel.
También tiene una habilidad especial para momentos ofensivos determinantes. En la final de Champions League de hace tres años, cuando Barcelona venció a Wolfsburg, anotó dos goles. Y en la final de este año, su carrera decidida para comandar la contra que terminó en el 2-0 a través de Ewa Pajor volvió a repetirse como ejemplo: Guijarro está entre las mejores.
En Inglaterra, quien marcó el ritmo fue Khadija Shaw. La delantera convirtió 27 goles en todas las competencias para Manchester City, que así consiguió su primer título de WSL en diez años y su primer trofeo de FA Cup en seis. Es la cuarta temporada en doble dígito goleador en la liga para Shaw, lo que la dejó con su tercer Golden Boot consecutivo. Pero lo más importante es que esta vez el éxito del equipo acompañó: para una jugadora que vivió finales de campeonato que se le escaparon al final, la satisfacción por coronarse es todavía mayor.
No todo pasa por sus goles: Shaw también sumó nueve asistencias. La creación de ocasiones aparece no solo por sus pases, sino por su movimiento. Y en defensa, sus aportes se repiten una y otra vez en elogios de sus compañeras.
Desde su perfil integral —presionando desde adelante o despejando centros hacia su propio área— la jamaicana es una atacante completa y volvió a ser, nuevamente, de las mejores del mundo en esta temporada.
Con 33 años, Pernille Harder tuvo una de sus mejores temporadas. El listón es alto: es una de las mejores jugadoras que dio el fútbol femenino y probablemente habría ganado el Balón de Oro en 2020 si el premio se hubiera entregado. Además, ganó un título de liga cada año desde 2016.
Este año, Harder impulsó otro triplete doméstico para Bayern Munich: marcó 20 goles y dio nueve asistencias en 29 partidos, y también lideró al club hacia su mejor campaña de Champions League en cinco años. En ese torneo sumó además ocho goles y tres asistencias en nueve encuentros. Bayern llegó hasta semifinales, donde el campeón —Barcelona— le ganó un cruce apasionante por 5-3 en el global, pero Harder fue de las mejores dentro de la cancha y ayudó a que su equipo volviera a meterse varias veces en la serie.
La capitana de Bayern tuvo una campaña increíble, en distintos lugares del campo, sin señales de desaceleración.
Dumornay, Pajor, Putellas y el peso de las grandes finales
Aunque todavía tiene 22 años, Melchie Dumornay ya dejó claro que está entre las mejores del mundo. Tras haber pasado gran parte del ciclo pasado en un rol de nueve, el nuevo entrenador de Lyon, Giraldez, la bajó a mediocampo esta temporada para aumentar su influencia en los partidos.
El técnico explicó el concepto: “Una nueve solo puede hacer cosas muy específicas. Creo que ella es capaz de hacer diferentes cosas”.
Dumornay lo demostró durante todo el año: en muchos encuentros fue la mejor jugadora de la cancha. Eso se vio especialmente en Champions League. Sus actuaciones contra Arsenal, Wolfsburg y Manchester United en la fase de liga fueron muy destacadas, mientras que sus partidos en las segundas entregas de cuartos y semifinales terminaron siendo definitorios.
No pudo ser en la final: se mantuvo la espera por un título europeo. Aun así, fue una temporada notable: anotó en las tres finales domésticas, incluyendo un hat-trick en el partido decisivo por el título de liga, con Lyon ganando el triplete.
Ewa Pajor es, desde hace años, una de las mejores delanteras del fútbol. Llegó a Wolfsburg con 18 años y un perfil de futura promesa, ya que marcaba goles con facilidad en Polonia. Con el tiempo se transformó en una futbolista de nivel mundial, aunque a menudo sin el crédito que merecía por jugar en una selección menos mediática y en una liga menos observada. Desde que llegó a Barcelona hace dos años, eso cambió, en especial este curso.
La temporada pasada, Pajor ganó el Gerd Muller Trophy en la ceremonia del Balón de Oro, tras anotar 52 goles (19 más que cualquier otra). Además, terminó octava en la votación por el premio principal. Esta vez, compite de forma real y seria por el Golden Ball, aun con una tasa goleadora menor.
Sus 33 goles siguen ubicándola entre las mejores anotadoras del continente, y muchos de ellos llegaron en momentos grandes. El ejemplo más claro fue su doblete en la final de Champions League para conquistar el título por primera vez en su sexta tentativa. Ese tanto la llevó a siete goles en la fase eliminatoria en cinco partidos. En liga marcó cuatro y le sacó dos goles de ventaja a Russo para ganar la Bota de Oro del torneo en un ciclo donde dio un paso al frente en cada gran cita.
Si hay que discutir a la mejor jugadora de Europa en esta temporada, Alexia Putellas se lleva la conversación. En lo que terminó siendo su última temporada en Barcelona, la dos veces ganadora del Balón de Oro entregó su mejor versión en todos los sentidos para que el equipo catalán consiguiera el cuádruple.
Con 22 goles y 12 asistencias en todas las competencias, sus números hablan por sí solos. En Champions League, el partido más destacado fue la vuelta de semifinal ante Bayern Múnich: convirtió dos goles y esa victoria fue necesaria para sellar el pasaje a la final. También brilló con tres goles y tres asistencias en los tres juegos consecutivos ante Real Madrid unas semanas antes: un verdadero festival.
Pero, además de su calidad, Putellas mostró liderazgo durante todo el año. Con Guijarro y Bonmatí lesionadas durante varios meses, la futbolista de 32 años hizo un trabajo enorme para que las más jóvenes —con menor experiencia— se asentaran en el mediocampo y pudieran prosperar.
Putellas es una de las grandes de la historia del fútbol femenino, y esta temporada fue una de las mejores.
