Después de rubricar una extensión de contrato que lo mantendrá en Old Trafford, como mínimo, hasta 2027, Harry Maguire encara una etapa con un objetivo claro: callar las críticas que en más de una ocasión lo convirtieron en blanco de burlas. El defensor entiende que el ruido externo siempre estuvo alrededor de su figura y busca responderlo con convicción, dentro y fuera de la cancha.
El zaguero inglés se muestra especialmente seguro en lo que considera su mayor fortaleza: la presencia física, sobre todo en jugadas a balón parado y en el trabajo defensivo para despejar el peligro. En ese sentido, al hablar de su rol actual y de su valor, Maguire sostuvo una postura contundente sobre su nivel. “Cualquiera sea el papel que el entrenador quiera que cumpla, ya sea arrancando o decidiendo partidos en los tramos finales… incluso a mi edad, creo que soy, sin dudas, uno de los mejores defensores del mundo tanto en el área propia como en el área rival. No me parece que haya espacio para discutirlo”, expresó.
Para Maguire, la vida en Manchester United no es un camino sencillo, y lo dejó entrever al reflexionar sobre su experiencia en el club y sobre aquellos futbolistas que tuvieron dificultades para adaptarse a las exigencias del “Teatro de los Sueños”. El defensor remarcó que la camiseta pesa más de lo que muchos imaginan: “Viene mucha gente al club y, francamente, les queda grande. Están los ojos encima, el escrutinio constante, el análisis permanente. Y cada gol que entra… termina siendo responsabilidad de alguien”.
Su trayectoria, además, tuvo contrastes muy marcados. El central vivió momentos de altísimo impacto, pero también bajones profundos, entre ellos la pérdida de la capitanía a manos de Erik ten Hag y el maltrato que recibió en redes sociales. Consultado acerca de si la presión que le tocó atravesar podría haber quebrado a otros profesionales, fue directo: “Sí, probablemente. Debe haber varios que quieran simplemente cerrar el libro y salir corriendo a reiniciar su carrera. Seguro que los rompió antes”.
Con Michael Carrick al frente del equipo en este tramo, Maguire se muestra optimista con el rumbo de United. Aunque en el campeonato actual los Diablos Rojos están a 15 puntos de Arsenal, el defensor considera que, con una planificación acertada durante el verano, el equipo puede acortar la distancia. Su prioridad inmediata es volver a ubicar al club en lo más alto del fútbol inglés antes de que termine su etapa en Old Trafford.
De cara a la próxima temporada, el inglés dejó una idea de ambición que va más allá de la coyuntura. “El año que viene tenemos que estar en el rango en el que, si acertamos con los refuerzos, y todo sale positivo desde ahora hasta el final de la temporada, y seguimos creciendo en la curva, no hay techo para lo que podemos alcanzar. En los últimos años estuvo Manchester City, y antes de que arrancara la temporada ya sabías que tenías que juntar una cantidad de puntos muy grande para poder alcanzarlos”, señaló.
En cuanto a su panorama internacional, la situación no parece sencilla. Aunque recibió su primera convocatoria bajo la conducción de Thomas Tuchel para los recientes compromisos ante Uruguay y Japón, sus chances para el Mundial se ven cada vez más frágiles. El DT ya dejó señales de que Ezri Konsa, Marc Guehi, John Stones y Trevoh Chalobah estarían por delante de él en la consideración.
Aun así, Maguire no se resigna. Cree que un cierre fuerte con la camiseta de United podría darle una oportunidad real para meterse en la lista final que Tuchel presente de cara al torneo.
El defensor también explicó qué lo sostiene mentalmente cuando las cosas se ponen difíciles. “Tengo una gran confianza en mí mismo; sé que soy un futbolista de primer nivel. Eso es lo que me ayuda cuando el contexto se complica. Estar aquí para la próxima temporada va a ser mi octavo año, así que llegar a ocho años aquí es, en parte, un testimonio de mí mismo”, añadió.
