El Manchester City femenino llega a la recta final de la WSL con una ventaja que empieza a sentirse frágil: tras semanas de aparentar solidez absoluta ante la presión, algunos tropiezos abrieron grietas en la carrera hacia su primer título de la liga desde 2016. El equipo de Andree Jeglertz todavía manda, pero Arsenal le recortó terreno con fuerza y hoy está a ocho puntos, aunque con dos partidos pendientes. En el horizonte, además, aparece otro incentivo: el City está cerca de convertirse en el primer club inglés en encadenar dos finales consecutivas de la Women’s Champions League. Para cerrar el campeonato, el fixture luce favorable “en papel”, aunque el golpe anímico de la última fecha—una derrota 3-2 ante Brighton—obliga a que el manejo de la presión se ponga a prueba como nunca.

Cómo se llegó a esta ventaja: del control total a las dudas

La situación del City no parecía posible ni siquiera cuando, a inicios de febrero, el equipo había mostrado una reacción fuerte: después de golear a Chelsea, cayó 1-0 en Arsenal. Aquella fue su primera derrota en el torneo desde el comienzo de la temporada, y aun así dejó señales positivas: incluso en la caída, el City había mostrado argumentos, sobre todo teniendo en cuenta que el rival era el vigente campeón europeo. Por más que Arsenal haya tenido un arranque lento en la WSL, el resultado se entendía como lógico y no encendía alarmas.

Incluso en marzo, cuando el City fue sorprendido con un 0-0 ante Aston Villa, la sensación seguía siendo que el título estaba al alcance. Fue un empate decepcionante, sí, pero el equipo había construido margen en la cima. Y cuando tuvo que responder, lo hizo con claridad: primero vapuleó 5-2 a Tottenham, ese “paquete sorpresa” del certamen, y luego cerró con un 3-0 ante Manchester United en Old Trafford.

Ese partido en Manchester funcionó como un recordatorio del tipo de equipo que es el City cuando está obligado a sostener el ritmo. United quedó muy lejos de la pelea y, si en semanas anteriores algunos tropiezos habían diluido la idea de que la carrera estaba cerrada, esta victoria reordenó el escenario. La brecha volvió a ser de 11 puntos y las preguntas hacia Jeglertz se enfocaron en un tema central: cómo están manejando el peso del momento sus futbolistas.

La lectura de Jeglertz sobre la presión

En conferencia posterior al partido, el DT sostuvo que la presión no debería ser un problema si el equipo se mantiene abierto con el grupo. Remarcó que, aunque existe tensión dentro del plantel, ya hablaron ese aspecto como algo natural, y que el objetivo es continuar haciendo lo acordado y explotando las virtudes en el campo de juego. También enfatizó que, si se logra absorber el contexto y se tiene alrededor talento de primer nivel, se vuelve más sencillo lidiar con la exigencia. La idea, según sus palabras, es conversar cuando haga falta, pero sin dejar de rendir.

El golpe de Brighton y el desafío inmediato ante Liverpool

Ese “manejo” ahora enfrenta un examen más grande que el de toda la temporada, porque la última jornada incluyó una caída inesperada: el City perdió 3-2 ante Brighton. En la costa sur, Dario Vidosic está llevando adelante un proyecto que ya dejó huella en la FA Cup: su Brighton avanzó a semifinales y el próximo fin de semana enfrentará a Liverpool por un lugar en Wembley, luego de eliminar a Arsenal en los cuartos de final. Sin embargo, en la WSL, la regularidad no les permitió tocar alturas similares: antes de la visita del City, habían perdido en sus seis partidos ante los equipos que ocupaban el top cinco actual.

Con ese historial, pocos imaginaban que Brighton pudiera cortar la racha y, encima, hacerlo derrotando al líder en un partido de cinco goles. El encuentro también dejó enseñanzas sobre algunas cuestiones conocidas, especialmente defensivas.

Problemas en defensa: Greenwood fuera de lugar y el rol de Ouahabi

Uno de los puntos señalados fue el sector defensivo. Alex Greenwood venía jugando fuera de su posición habitual, como lateral izquierdo, mientras que Leila Ouahabi—con contrato que vence este verano—aparece relegada y sin continuidad en su función más natural. La lectura de la nota es que, por la calidad del City y por la adaptabilidad de Greenwood, esa desventaja no suele explotarse de forma recurrente. Pero Brighton sí lo aprovechó: tomó ventaja de que la estrella inglesa no estaba en su mejor rol, y además encontró que el centro de la zaga, aunque en general se mantiene sólido, pierde fuerza si Greenwood no está donde mejor rinde.

A esa dificultad se sumó una ausencia sensible para el City: Vivianne Miedema no estuvo disponible por razones personales. No hay un plazo definido para su regreso, por lo que tampoco se sabe qué porcentaje de participación tendrá en las dos últimas fechas del campeonato. En la temporada, Miedema fue muy importante, combinándose de manera excelente con Khadija Shaw, máxima goleadora del equipo. Y en paralelo, el ruido alrededor del contrato que expira de Shaw agrega otro frente de tensión para la gente del club, que mira los partidos con una necesidad extra: cortar una espera de una década sin título de WSL.

El margen que queda, el rival en la próxima fecha y el antecedente que asusta

Con este panorama, a esta altura el escenario menos probable sigue siendo que el City no levante la copa a mediados de mayo. El equipo sostiene una diferencia de seis puntos en la cima y, además, tiene un saldo de goles claramente superior al del segundo, Chelsea. Arsenal aparece como la amenaza más seria: está tercero, a ocho unidades, aunque con dos partidos pendientes, lo que le da margen para recortar.

El punto clave es que todo continúa “en manos” del City. Si gana sus dos partidos finales—contra Liverpool este fin de semana y ante West Ham el 16 de mayo, ya fuera de casa—se consagra campeón. Pero es lógico que algunos hinchas se preocupen por una historia que vuelve: la memoria de un título perdido cuando la ventaja parecía decisiva.

El antecedente remite a dos temporadas atrás. En ese momento, el City llegó a la recta final con una ventaja de nueve puntos sobre Chelsea y con dos encuentros por jugar, hasta que perdió en casa con Arsenal. Esa derrota abrió la carrera por completo. Horas más tarde, Chelsea goleó 8-0 a Bristol City para acercarse y, al mismo tiempo, borrar la ventaja que el City tenía en diferencia de gol. Después, en la fecha entre semana, Chelsea ganó su partido pendiente ante Tottenham y se ubicó primero por saldo de goles antes del último fin de semana. Finalmente, un 6-0 memorable sobre Manchester United terminaba de cerrar el capítulo para el equipo de Emma Hayes, pese a que el City venció 2-1 a Aston Villa.

Ahora el contexto es distinto en nombres, aunque el dolor sería similar si se repite el desenlace. La nota recuerda que Jeglertz no estaba en ese momento y que varios jugadores llegaron después. Aun así, hay 10 futbolistas que aún forman parte del plantel actual y que vivieron esa decepción en 2024, por lo que el grupo tendrá motivos extra para evitar repetir la misma película.

Por qué Liverpool puede complicar: buen equipo aunque esté abajo

En ese sentido, vencer a Liverpool este fin de semana sería un paso enorme para bajar la ansiedad. Los “Reds” son, según la lectura del texto, un equipo mejor de lo que muestra su lugar en la tabla. Arrancaron la WSL con un inicio sin victorias que se extendió durante 11 partidos y llegó hasta el año nuevo, pero ese tramo se cortó gracias a un mercado de pases de enero fuerte. Desde entonces, ganaron cuatro de los últimos ocho encuentros y además llegaron a semifinales de la FA Cup.

El DT de Liverpool, Gareth Taylor, también tendrá motivaciones particulares: fue despedido por el City en marzo del año pasado. Así, el duelo no solo se juega por puntos y presión por el título, sino por lo que representa para él en lo personal.

Más allá de Liverpool y de la carga emocional que deja el pasado, el cierre de esta nota es contundente: el City es un equipo de alto nivel, bien trabajado por su cuerpo técnico y con una variedad de talentos capaz de fabricar momentos que deciden partidos. Luego de que surgieran dudas externas sobre la candidatura, el líder puede borrar esas conversaciones con una respuesta grande el domingo, una actuación que muestre por qué merece levantar el trofeo de la WSL. En definitiva, ahí está la clave que define a los campeones: responder cuando aprieta. Este fin de semana, el City tiene que hacerlo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.