Liverpool está a un paso de despedirse de su “rey” egipcio: se confirmó que Mohamed Salah dejará el club en condición de agente libre durante el próximo verano. El atacante, de 33 años, será liberado al finalizar el último tramo de su contrato y, de esta manera, se abre un capítulo clave en el armado del equipo para la temporada que viene.
Con Salah cerrando una etapa de enorme peso, el desafío para la dirigencia y el cuerpo técnico será enorme. El delantero acumula dos títulos de Premier League y, además, se convirtió en un protagonista constante: es tres veces ganador del premio PFA Player of the Year y cuenta con cuatro Botas de Oro. En ese contexto, la expectativa en Anfield apunta a que el club invertirá dinero para conseguir una alternativa que pueda cubrir el sector derecho, un lugar que seguirá siendo prioridad a la hora de buscar recambio.
Sin embargo, mientras se define el futuro del ala derecha, la figura de Jayden Ngumoha aparece con fuerza como posible continuidad del proyecto. El joven viene mostrando argumentos en lo que va de la temporada: acumula 23 apariciones y ya convirtió dos goles en el plano senior. Con esos números, la lectura es que podría transformarse en el sucesor que Liverpool busca, aunque no hay certezas sobre si esa transición se concretará de manera inmediata o si habrá que esperar algunos años para verlo plenamente consolidado.
En ese marco, el exdelantero de los Reds, Chris Collymore, planteó que el club podría ganar tiempo y recursos si decide acelerar la incorporación interna. Consultado por la posibilidad de que Ngumoha ayude a resolver la salida de Salah sin que Liverpool tenga que salir a gastar de más en el mercado, Collymore sostuvo que el chico puede “ahorrar mucho tiempo y dinero”, aunque remarcó que no necesariamente sería pensado como un reemplazo directo del egipcio.
El exfutbolista también marcó un punto de atención: no conviene vender la idea como si fuera una sustitución a presión para un jugador del tamaño de Salah. Collymore señaló que Ngumoha tiene 17 años y que, aunque hay antecedentes de debutantes jóvenes que luego explotaron —como Robbie Fowler, Michael Owen o Steven Gerrard—, el escenario cambió por completo en comparación con décadas atrás. Hoy el entorno digital juega un rol determinante: la exposición en redes y la cantidad de cuentas vinculadas al fútbol pueden terminar “ahogando” la atención sobre el desarrollo de un futbolista en formación.
Collymore explicó que, cuando un jugador de esa edad empieza a ser narrado como “el mejor gol de la historia” o como quien ya cambió el destino de un equipo, la carga cotidiana se vuelve inmensa. En su opinión, Liverpool tiene que ser consciente de ese tipo de presión permanente, porque cuando el relato se instala desde tan temprano, el desafío deja de ser solo futbolístico y pasa a ser emocional y mediático. En esa línea, consideró que el club debería buscar equilibrio: darle lugar a Ngumoha, pero sin convertirlo en un “coronamiento” inmediato ligado a la salida de Salah.
En lo estrictamente deportivo, Collymore sostuvo que Liverpool buscará reemplazar a Salah con un delantero que funcione como volante/ofensivo por la derecha dentro de un esquema tipo “tres”, mientras que, en paralelo, intentará determinar cuál es la mejor posición para Ngumoha durante la pretemporada. La idea sería probarlo en distintos sectores —derecha, izquierda o incluso por el centro—, sumarle minutos y observarlo tanto en entrenamientos como en partidos para terminar de definir dónde puede rendir mejor.
Para el exdelantero, el club debería separar claramente el destino de Salah del camino de Ngumoha, ya que unir ambas narrativas puede ser demasiado peso para un futbolista tan joven. De cara a la próxima ventana, Collymore también anticipó escenarios: Liverpool podría moverse con moderación, o incluso apostar fuerte si entiende que necesita gastar en un sustituto con impacto inmediato, algo que comparó con lo que hacen algunos entrenadores cuando llegan a un equipo con una figura enorme previa.
Su analogía fue que, en vez de buscar exactamente lo opuesto, a veces se decide incorporar perfiles que cumplan una función concreta dentro del sistema. En ese sentido, mencionó el caso de Nottingham Forest con Brian Clough y luego el modo de trabajo de Frank Clark, destacando que este último era más reservado, con poca necesidad de salir a hablar, y enfocándose en tareas específicas para sostener el funcionamiento del equipo. Collymore conectó esa idea con la salida de Salah: se puede comprar a alguien que cubra el puesto y resuelva el “trabajo” para Liverpool, mientras Ngumoha, en segundo plano, tenga tiempo para afirmarse y ganar terreno con el correr de los meses.
Según esa lectura, la estrategia sería que Ngumoha termine encontrando su lugar en el primer equipo con continuidad real. En lugar de que su desarrollo dependa únicamente de oportunidades puntuales, la proyección sería que pase de partidos de Copa a encuentros más frecuentes en liga, con el objetivo de que se vuelva habitual en el once. Pero Collymore no descartó otra opción: si se considera que aún no está listo para sostener el ritmo de 30 partidos, Liverpool podría enviarlo a préstamo para que gane experiencia en un entorno competitivo.
En esa línea, el exfutbolista imaginó un paso por un club como Crystal Palace o un destino similar, aunque sostuvo que ve a Ngumoha por encima de lo que podría ofrecerle un préstamo en el Championship. Como ejemplo, nombró Bournemouth y señaló que un año completo allí podría ser un momento ideal para crecer: por el tipo de presión, por la estructura y por el nivel de jugadores y entrenador, el contexto sería más favorable para su progresión. Collymore también remarcó que la etapa debería servir para que el chico mejore físicamente, gane tamaño, pule habilidades y reciba minutos reales de competencia. Luego, la idea sería que vuelva con un “año después” mejor preparado, y que Liverpool evalúe diferentes caminos antes de terminar de acelerar un cambio definitivo para sustituir a Mo Salah.
Ngumoha firmó su primer contrato profesional con Liverpool en septiembre de 2025. Para ese momento, ya había logrado un hito: era el jugador más joven en representar a los Reds tanto en la FA Cup como en la competencia de Champions League.
Además, en una temporada que resultó exigente para Liverpool como conjunto, se escucharon reclamos para que el mediocampista ofensivo tenga más minutos de manera sostenida, incluso en un escenario donde la salida de Salah obligue a replantear el peso ofensivo del equipo. En el último duelo de Premier League ante Fulham, ambos jugadores arrancaron en bandas opuestas dentro del esquema del equipo, y la coincidencia terminó en gol: Ngumoha anotó su primer tanto en Anfield en la victoria 2-0. Por su parte, Salah mantiene un registro que deja marca: llegó a 256 remates totales, repartidos en 437 partidos durante sus nueve años en Liverpool, un período recordado por su regularidad y por el impacto decisivo en la ofensiva.
