Garnacho atravesó un arranque complicado en el oeste de Londres desde su llegada a inicios del verano pasado, cuando desembarcó desde Old Trafford por 40 millones de libras. El futbolista argentino, internacional, apenas pudo convertir un gol en la Premier League en 22 presentaciones, un rendimiento que disparó versiones sobre una posible venta para liberar lugar dentro del plantel. En ese contexto, el panorama se volvió todavía más delicado: por un lado, se anticipa que Geovany Quenda, de Sporting CP, llegaría en julio; por el otro, crece el interés por Iliman Ndiaye, de Everton, y eso alimenta la idea de que el equipo busca reacomodar piezas de cara a lo que viene.
En la previa del viaje clave de Chelsea a Brighton, Rosenior fue consultado por los trascendidos que vinculan al argentino con una salida. El entrenador se encontró con la pregunta justo cuando el debate crece alrededor del rol de Garnacho, teniendo en cuenta que desde que asumió su gestión el extremo todavía no logró tener un volumen de minutos acorde a las expectativas generadas por la inversión inicial. Aun así, el DT sostuvo que su prioridad inmediata pasa por volver a encender la confianza del jugador y facilitarle el camino para recuperar su mejor versión.
Rosenior remarcó: “Me gustaría saber de dónde sale esa información. Este tipo de rumores puede venir de cualquier lado. Garna tiene 21 años. Garna es un jugador con cualidades especiales cuando está en un buen momento y está mostrando buen nivel. Y mi trabajo es ayudarlo a llegar a esas circunstancias”.
Más allá del debate en el torneo local, Garnacho sí dejó números concretos para Chelsea en todas las competencias: suma ocho goles y cuatro asistencias en 39 partidos. Además, el extremo tiene contrato a largo plazo en Stamford Bridge, con vínculo hasta junio de 2032. Sin embargo, el clima interno no ayuda: tras una temporada que no terminó de cumplir las expectativas, el club estaría dispuesto a producir un recambio de plantel, y esa decisión proyecta presión directa sobre quienes hoy ocupan un lugar en la conversación pública.
Este martes por la noche, Chelsea visitará el Amex Stadium y llega ubicado en la sexta posición de la tabla de la Premier League. En la carrera por los puestos de arriba, los Blues se encuentran a siete puntos de Liverpool, que marcha quinto, por lo que la distancia es importante. Aun con la posibilidad de un “European Performance Spot” como vía alternativa para volver a la Champions League, Rosenior y su equipo no pueden darse el lujo de tropezar en los últimos cinco partidos. En ese marco, Garnacho aparece con la necesidad de aprovechar cualquier chance para responder con hechos en el campo y, de paso, intentar acallar las críticas cuando el rival sea Brighton, conocido popularmente como “las Gaviotas”, en una visita que puede marcar el rumbo de la temporada.
