Karl-Heinz Rummenigge, leyenda de Bayern Múnich y actual integrante del consejo de supervisión del club, puso paños fríos de cara al segundo capítulo de la serie de cuartos de final de la Champions League. El dirigente lanzó una advertencia clara: no hay que caer en un optimismo desmedido antes del compromiso del miércoles en el Allianz Arena ante Real Madrid.
Los bávaros llegan con una ventaja mínima luego del 2-1 conseguido el martes pasado en el estadio Bernabéu. Sin embargo, esa diferencia corta no alcanza para bajar la guardia, y la cautela se entiende más todavía en un contexto donde Real Madrid viene mostrando un rendimiento contundente en las etapas eliminatorias frente a Bayern.
La advertencia: “No hay que caer en la trampa del optimismo”
En ese clima de prudencia, el mensaje más directo se vinculó con una postura de tensión y concentración. Romagnoli sostuvo ante DAZN: “No debemos caer en la trampa del optimismo excesivo… ahora mismo me siento tenso y la verdad no me gusta nada”.
Además, agregó: “El Real Madrid ya nos causó suficientes problemas acá en Múnich, y quería que todos lo tuvieran presente”. Con ese repaso, el futbolista remarcó la necesidad de asumir el partido como un desafío que puede complicarse en cualquier momento.
En la misma línea, el mediocampista insistió en que tanto el plantel como el cuerpo técnico y la gente que acompaña al equipo deben mantener el foco absoluto. La idea es clara: “jugar con inteligencia” en el encuentro de vuelta, que se disputará el martes en el Allianz Arena.
El camino hacia semifinales
El ganador del cruce entre Real Madrid y Bayern Múnich se clasificará para las semifinales. Allí deberá enfrentar al vencedor de la llave Liverpool–Paris Saint-Germain, que ya dio un paso importante al imponerse 2-0 en la ida disputada en su estadio.
