Las autoridades españolas están llevando adelante averiguaciones contra varios futbolistas de alto perfil que juegan en La Liga y también contra empresarios, por una presunta estafa fiscal vinculada a la compra y comercialización de relojes de lujo con franquicia y libre de impuestos, según informó un medio el miércoles.

De acuerdo con lo publicado, el impulso de la investigación recae en un juez de Andorra, que ya solicitó información detallada a la Guardia Civil.

Desde la Fiscalía Pública de Andorra se sumó a la pesquisa a la Unidad de Contraterrorismo de la Guardia Civil para colaborar. La próxima semana, los investigadores comenzarán a tomar declaraciones a los futbolistas y empresarios señalados por la compra de relojes de lujo introducidos de forma irregular en el país.

El caso había sido destapado originalmente por El Mundo y luego fue confirmado con respaldo de fuentes vinculadas a las fuerzas armadas que dialogaron con la agencia española EFE.

El foco de la investigación está puesto en una firma que se dedica a vender relojes de gama alta sin abonar los tributos correspondientes.

Voceros de la Guardia Civil que informaron a la agencia EFE indicaron el miércoles que en la lista de clientes de esa empresa andorrana figuran futbolistas internacionales de gran reconocimiento, como César Azpilicueta, de Sevilla, y Dani Carvajal, de Real Madrid.

Además, de acuerdo con lo publicado por Eldiario.es, Juan Bernat, Santi Cazorla, Thomas Partey y David Silva también aparecen involucrados en el proceso.

Por su parte, El Diario detalló cómo habría operado el mecanismo: una empresa radicada en España adquiere relojes de lujo a proveedores locales y luego los remite de manera formal a su filial en Andorra. Desde allí, la compañía vuelve a vender los relojes a los jugadores. Al cerrar la operación en Andorra, el entramado habría permitido eludir el impuesto al valor agregado y quedarse con la diferencia, como una ganancia encubierta mediante un incremento ilegal, según plantea la acusación.

El juez instructor ya pidió formalmente colaboración a las autoridades españolas para poder interrogar a los sospechosos que residen en la península. Entre ellos se incluye a los futbolistas que compraron los relojes, además de siete personas o sociedades españolas que, en primera instancia, habrían vendido los artículos a la firma de Andorra, que luego los habría transferido a los futbolistas.

Por el momento, ninguno de los atletas vinculados al expediente se expresó públicamente. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación señalan que sus nombres habrían aparecido por tratarse de clientes reconocidos, y no por ser los cerebros del esquema. Aun así, si se demuestra que tenían conocimiento sobre la evasión impositiva, podrían exponerse a multas e incluso a cargos penales.

El caso también pone sobre la mesa un problema más amplio que afecta al deporte profesional: con frecuencia, los futbolistas y atletas con altos ingresos se convierten en blanco de maniobras fiscales que cruzan fronteras y que aprovechan la inclinación por bienes de lujo y la complejidad de sus finanzas. En el fútbol, con salarios elevados y un calendario internacional, el riesgo se vuelve especialmente marcado.

Las autoridades de Andorra —un pequeño principado con perfil favorable en materia tributaria, enclavado en los Pirineos— han tolerado durante años estrategias de optimización de tono agresivo. Pero el aumento de la presión desde la Unión Europea y desde España las empujó a endurecer su postura. Esta investigación forma parte de ese cambio y podría sentar un precedente sobre cómo se encaran en el futuro transacciones en la llamada “zona gris”.

Ahora, la atención de hinchas y observadores estará puesta en si los jugadores quedan fuera de toda responsabilidad o si el expediente los termina involucrando más en la polémica. Por ahora, el episodio queda como una advertencia sobre la delgada línea entre una planificación fiscal “inteligente” y la evasión ilegal: incluso fuera de la cancha, las figuras del deporte también quedan bajo una lupa constante.

Leé también: Video – Hinchas de Atlético Madrid lanzan cánticos antimusulmanes antes del cruce con Barcelona Días previos al esperado partido de La Liga ante Barcelona, un sector de la parcialidad visitante de Atlético Madrid fue escuchado lanzando provocaciones basadas en religión, que rápidamente generaron rechazo generalizado. El registro, corto y que se viralizó con rapidez, fue captado fuera del estadio y muestra a decenas de simpatizantes cantando en bloque frases que se burlan del Islam y de quienes lo practican. Aunque todavía no está del todo claro el contexto exacto ni el alcance del episodio, el momento en el que ocurrió —a pocos días de que varias ligas europeas guardaran instantes de silencio para recordar a víctimas de terrorismo— multiplicó la reacción en contra.

Hasta el momento, desde el club no se habrían emitido declaraciones públicas, aunque se informó que las autoridades del fútbol español analizan el material para definir si corresponde aplicar sanciones. Para Barcelona, el clima previo al partido suma tensión a un clásico ya de por sí intenso; para Atlético, el riesgo es que el hecho empañe la imagen internacional del club en un contexto en el que el fútbol europeo está siendo observado con más atención por el comportamiento de sus hinchadas. Mientras ambos planteles se preparan para competir, el verdadero centro de la historia podría estar en la conducta de un grupo reducido de aficionados y en la respuesta —o la falta de respuesta— de las instituciones encargadas de promover la inclusión y el respeto dentro del deporte.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.