Enric Masip, asesor de Joan Laporta, compartió en su cuenta personal de Instagram una foto junto al presidente electo del Barcelona apenas después del partido del viernes entre Real Madrid y Girona, correspondiente a la 31ª fecha de La Liga. En la imagen, ambos se muestran con gestos de celebración: Masip levanta el pulgar y Laporta acompaña el momento con el puño en alto, en referencia al empate 1-1 de Madrid ante el conjunto catalán.
La reacción tras el 1-1 de Real Madrid con Girona
El clima del vestuario y las pantallas se trasladó directo a las redes. Masip acompañó la publicación con una frase cargada de entusiasmo: “¡Sin palabras, amigos!”. Además, sumó emojis de fuerza y alegría y cerró el mensaje con dos corazones que representan al Barcelona (los “Blaugrana”).
La foto, por cómo se vio a Laporta en el instante del partido, terminó de acelerar el impacto en las redes sociales. El gesto de satisfacción frente a un tropiezo del Real Madrid desató reacciones encontradas: por un lado, enojo en los madridistas; por el otro, comentarios y burlas desde el entorno catalán, que leyó el momento como una señal positiva en la pelea por el campeonato.
Qué significa para la cima de La Liga
Con el empate del Real Madrid, Barcelona tiene la posibilidad de estirar su ventaja en la tabla. Si el equipo dirigido por el club vence a Espanyol el domingo, podrá ampliar la brecha respecto del conjunto de Madrid hasta nueve puntos en el primer puesto de La Liga.
- Real Madrid empató 1-1 con Girona en la 31ª fecha.
- Barcelona puede llegar a nueve puntos de diferencia si gana su partido de domingo ante Espanyol.
Por qué el momento pesa en la recta final
Más allá del resultado puntual, la imagen compartida por Masip y la reacción visible de Laporta funcionan como termómetro de una carrera por el título que cada fecha vuelve más tensa. Cuando el líder aprovecha los puntos que se pierden en la parte alta, la distancia no solo se mide en números: también se traduce en presión, narrativa y momentum para el resto del tramo decisivo.
En ese sentido, la publicación no fue solo una celebración del 1-1, sino un mensaje simbólico en pleno contexto de definición: Barcelona mira la tabla, y la posibilidad de ampliar a nueve puntos frente a Espanyol vuelve el escenario todavía más determinante.
Laporta también había sorprendido a jugadores de Barcelona antes del cruce con Atlético, un antecedente que suma atención al rol activo del presidente electo en el clima del equipo.
