Con un primer tiempo sin goles, la selección femenina de Estados Unidos esperó el momento justo y salió con otra intensidad tras el descanso. A los dos minutos de la reanudación, abrió el marcador con una combinación poco habitual entre centrales: Wesley, que había ingresado por Tierna Davidson, cabeceó el balón desde el costado para asistir a Naomi Girma, que llegaba por detrás y definió de cabeza en el palo lejano.
El tanto de Girma fue el tercero de su carrera internacional y tuvo una particularidad clara: los tres llegaron mediante cabezazos. El gol cambió por completo el clima del partido, porque Estados Unidos se hizo dueño de la segunda mitad con mayor control y determinación.
Declaración de Emma Hayes
Tras el juego, Emma Hayes dejó una idea central sobre el funcionamiento del equipo: para ganar los compromisos más grandes, sostuvo que hace falta tener la pelota. En esa línea, mencionó lo que se vio en el partido de Japón, donde el equipo tuvo que desenvolverse sin balón.
Estados Unidos amplió la ventaja con una jugada colectiva, nacida de una combinación con doble “9” muy descarada entre Rose Lavelle. Primero, Lindsey Heaps tomó el balón en el mediocampo y, luego, encontró a Trinity Rodman que avanzaba por la banda. Rodman habilitó a Lavelle, que se ubicaba alta ante la línea defensiva japonesa, la que también estaba adelantada, como parte del plan para cortar la salida.
Lavelle convirtió con precisión y ese tanto significó su segundo gol en los últimos tres partidos del equipo en esta ventana. Apenas después, apareció de nuevo Wesley: desde el banco, superó lo impensado y marcó su primer gol internacional para estirar a tres la diferencia en el minuto 67. La jugadora acomodó el balón con la parte externa de su pie y desvió un centro para vencer a Chika Hirao, arquera de Japón.
Así, Estados Unidos terminó quedándose con la serie de tres partidos 2-1, y en este encuentro Hayes introdujo diez cambios en el once. Claire Hutton, de 20 años, fue la única futbolista que repitió titularidad respecto del partido anterior y también lo fue en este.
Con Heaps teniendo su casa en Golden, Colorado, a solo 20 millas de distancia, fue elegida capitana de cara al encuentro. Hayes remarcó el contexto y la importancia del rol: destacó que era su ciudad natal, y además valoró su rendimiento en el torneo tanto como líder como por su aporte dentro del juego.
De un vistazo
- Giro del partido: el gol tempranero (2’ del complemento) tras una acción entre centrales.
- Goleadora clave: Rose Lavelle convirtió y sumó su segundo tanto en los últimos tres partidos.
- Momento Wesley: ingresó por Tierna Davidson, asistió en la jugada inicial y luego marcó su primer gol internacional (67’).
- Serie cerrada: Estados Unidos superó a Japón 2-1 en los tres encuentros.
- Emma Hayes: implementó 10 cambios; Claire Hutton fue la única que repitió titularidad.
- Capitana: Lindsey Heaps fue elegida pese a jugar en su zona (Golden, Colorado, a 20 millas).
Evaluación de jugadores (calificaciones)
Claudia Dickey (6/10): Partido tranquilo bajo los tres palos. Aun así, llegó a 10 partidos internacionales y consiguió su segunda titularidad en esta ventana.
Naomi Girma (8/10): Capaz de hacer de todo en el rol de central. Su gol alteró la energía del encuentro y le dio un impulso definitivo al equipo.
Tierna Davidson (6/10): Buen desempeño en el primer tiempo, incluso tras el golpe que movió el ritmo del equipo. Se la vio inteligente con la pelota, conectando pases y con soltura al lado de Girma.
Emily Fox (7/10): Mucha velocidad por la banda y disciplina defensiva. La sociedad y el “pique” entre Fox y Rodman por el costado fue de otro nivel.
Gisele Thompson (7/10): Se defendió con seguridad ante el rival. Subió con frecuencia por afuera y pareció cómoda, incluso jugando bajo la mirada de su hermana.
Claire Hutton (7/10): Actuación sólida y, además, la única que arrancó el partido anterior y este. Se notó su entendimiento natural con Heaps y Lavelle.
Lindsey Heaps (7/10): Controló el ritmo y lo hizo con alegría por jugar cerca de familiares y amigos. En defensa se mostró muy firme: mantuvo las líneas ordenadas.
Rose Lavelle (8/10): Lavelle tiene un estilo difícil de replicar. Marcó dos goles en los dos partidos que disputó en esta serie de tres. La capacidad de meterse casi como un “9” alto, sin serlo de forma estricta, fue determinante.
Trinity Rodman (6/10): Generó algunas carreras y asistencias hacia el área. Además, participó directamente con el pase que dejó a Lavelle en posición para el segundo gol.
Sophia Wilson (7/10): Pareció volver a encontrar sensaciones, aunque el paso final para estar en su mejor versión está en la definición. Se vio claramente que aún está en proceso.
Alyssa Thompson (5/10): Partido discreto para la punta, con pocas chances de peligro. Aun así, estuvo cómoda jugando por el mismo lado que su hermana.
Kennedy Wesley (9/10): ¿Asistencia y gol en la misma noche? Wesley transformó el partido desde que entró en el segundo tiempo: primero participó en el 1-0 y luego cerró la historia con el 2-0.
Jaedyn Shaw (6/10): Entró por Alyssa Thompson y tuvo instantes positivos, pero no tocó la pelota con la frecuencia necesaria.
Avery Patterson (6/10): Trabajo sólido: no cometió errores y se encargó de mantener a Japón sin anotaciones.
Sam Coffey (6/10): En el minuto 63 reemplazó a Heaps. Se acomodó al partido con experiencia y orden, aportando disciplina mientras el equipo administraba la ventaja.
Emma Hayes (8/10): “Partido encarrilado”, en el sentido de que superó a Japón en la serie de tres juegos. Con cambios en el once en los tres partidos, se acerca cada vez más a consolidar su grupo de cara al Mundial Femenino de la FIFA 2027.
Olivia Moultrie (6/10): Ingresó en el 73’ y mantuvo el nivel del equipo, cumpliendo un rol importante, sobre todo cuando el partido requiere presencia en el mediocampo.
Ally Sentnor (6/10): Aportó energía desde el banco, aunque no tuvo muchas oportunidades claras para convertir.
Lily Yohannes (6/10): Sustituta de la segunda parte en el tramo final: sostuvo el ritmo en el mediocampo.
Lilly Reale (5/10): Entró por Naomi Girma en el 83’ y casi no tuvo participación efectiva en acciones decisivas.
