Dejan Joveljic, delantero de Sporting KC, volvió a poner una rareza en el mapa del fútbol: además de rendir en el campo, se ganó el lugar de “referente” del ajedrez en la MLS. El serbio afirma que está en el nivel más alto y que, en formatos como el blitz, podría imponerse ante cualquier otro atleta de élite. Su rutina—prácticamente diaria, con una excepción marcada—y su relación con Chess.com explican por qué su hobby se transformó en una herramienta competitiva, incluso con un detalle que lo deja en evidencia: su propio bot lo derrotó.
El ajedrez de Joveljic: del aprendizaje familiar al “nivel top”
Joveljic sostiene que su vínculo con el ajedrez no nació de golpe como un talento generacional, sino de una enseñanza temprana. Su abuelo y su papá le enseñaron a jugar cuando era chico, aunque en ese momento reconoce que era muy malo: le dieron una “ventaja” (un peón a través de una pieza extra, como se plantea en ciertas formas de enseñanza) y aun así perdió.
El salto de ser un jugador ocasional a un practicante obsesivo aparece con claridad en el período de la pandemia. Allí, durante el COVID, asegura que jugó todos los días “en serio” y que tomó clases para mejorar: en simultáneo, también se dedicó al aprendizaje del alemán. En ese contexto, menciona que era jugador de Eintracht Frankfurt pero estaba cedido en Anderlecht, y que esa etapa le permitió organizarse para crecer en ambos frentes.
Con el tiempo, su dedicación se tradujo en números. Su rating en Chess.com se mueve alrededor de los 2.500 puntos. Para dimensionar el dato, el material que brinda la nota marca que un rating “bueno” suele estar entre 1.200 y 1.500, mientras que los jugadores avanzados rondan cerca de los 2.000.
- Rating de Joveljic en Chess.com: alrededor de 2.500
- Referencia de niveles: bueno entre 1.200 y 1.500; avanzado alrededor de 2.000
Rutina: juega casi siempre, pero nunca antes de los partidos
El delantero no lo disfraza: dice que está enganchado. Asegura que sigue “adictivo” con el ajedrez y que su progreso llegó con victorias sobre rivales más fuertes, además de la suba de puntos. Y aunque suene a contradicción con lo que exige el alto rendimiento futbolístico, su esquema tiene una regla clara: evita jugar en el día del partido.
Explica que juega todos los días, excepto cuando hay partido. Antes del encuentro no toca el juego: la idea, según su descripción, es simple—cuando termina la jornada, se relaja en casa, agarra el teléfono y juega para “chill” un rato. En cambio, admite que después del partido sí puede llegar a jugar, pero antes nunca.
Sobre si le hace bien como terapia, responde con matiz: a veces ayuda, aunque la mayoría de las veces ocurre lo contrario. Y cuando pierde, no lo disimula: remarca que hay momentos en los que juega bien, pero que si entra cansado o con poca atención, el riesgo aumenta porque se enfrenta a jugadores fuertes en línea. El punto más sensible para él es que el ajedrez online permite cambios grandes de rating: dice que puede ganar del orden de 100 o 200 puntos en un día y perderlos con la misma facilidad.
- Cuándo juega: todos los días menos el día del partido
- Cuándo no juega: antes del encuentro, nunca
- Qué le pasa al perder: le molesta porque puede recuperar y perder rating con rapidez (100–200 puntos arriba y abajo)
El ajedrez como ventaja futbolística y el bot que lo humilló
Joveljic entiende que el ajedrez no es solo distracción: afirma que le ayuda a tomar mejores decisiones en el campo cuando hay presión y tiempo limitado. En su analogía, lo equipara con situaciones en las que, estando frente al arco, hay que reaccionar y encontrar la jugada correcta bajo el reloj del partido. Por eso, sostiene que el ajedrez lo entrena para rendir bajo presión y también para sostenerse cuando le falta tiempo.
En ese mismo camino de constancia, aparece el capítulo “inesperado”: su colaboración con Chess.com y el bot con el que ahora cuenta. Joveljic explica que la relación surgió a partir de conexiones de la plataforma y que está contento con la colaboración, porque juega todos los días en su sitio. Lo que más le entusiasma es poder medirse contra sí mismo y contra jugadores de todo el mundo, con una disponibilidad permanente.
Pero el detalle que genera la sonrisa amarga es que su bot le gana. En la nota, él mismo reconoce: “me destruyeron”. Se declara orgulloso por el nivel de su máquina, aunque al mismo tiempo le resulta molesto cuando lo derrota.
- Colaboración: Chess.com y la posibilidad de jugar de forma constante en su plataforma
- Bot: Joveljic dice que ya lo enfrentó y que lo derrotó (“lo destruyó”)
- Reacción: orgullo y fastidio a la vez
MLS, rivales y su lectura sobre el “mejor” en ajedrez entre futbolistas
Consultado sobre si juega con futbolistas dentro de la liga, responde que no lo hace “en la league”. Aun así, cuenta una excepción: en Los Ángeles, se cruzó con el arquero de Houston, en una situación en la que ambos estaban en la misma ciudad. Para él, el mejor jugador del entorno en ese sentido sería Lasse (Berg Johnsen), con un rating cercano a 1.400, lo que lo ubica como “decente” dentro de ese parámetro.
Desde su propia evaluación, el propio Joveljic se ve por encima del resto: asegura que es más fuerte que cualquier otro jugador de allí y que, por eso, no resulta divertido enfrentarlos. En cuanto al tiempo que podrían resistir, explica que “pueden aguantar 30 movimientos”, pero que finalmente los termina “apretando” hasta cerrar.
Finalmente, cuando le preguntan si se considera el mejor jugador de ajedrez entre futbolistas, no esquiva la respuesta: dice que está en la parte más alta. Reconoce que podría haber rivales que lo superen en partidas largas—menciona un ejemplo de “dos horas”—pero si se habla de blitz, sostiene que, si disputa un match contra cualquier otro atleta de nivel superior, podría ganarle.
- Rivales en la MLS: no juega ajedrez con jugadores de la liga
- Ejemplo puntual: enfrentó al arquero de Houston en Los Ángeles
- Mejor rating que identifica: Lasse (Berg Johnsen), cerca de 1.400
- Su postura: él está “en la cima” del nivel; en blitz se ve ganador
- Resistencia estimada de rivales: pueden llegar a sobrevivir unos 30 movimientos
