El viernes no fue solo Mauricio Pochettino el que estuvo en el ambiente de la selección masculina de Estados Unidos con destino al Mundial. También apareció Gregg Berhalter, figura muy vinculada al proceso del USMNT: en la previa del último amistoso preparatorio antes del torneo, Estados Unidos recibirá a Alemania en lo que será el cierre del ciclo de encuentros antes de viajar con todo al Mundial. Y el lugar elegido para entrenar y para los cruces informales tuvo una particularidad: fue en la sede del Chicago Fire, con la posibilidad de reencontrarse con caras conocidas.

El plantel trabajó en las instalaciones de entrenamiento del Chicago Fire el viernes, y eso derivó en varias reuniones simpáticas entre jugadores, ex conocidos y personal del entorno. La jornada, además, dejó momentos de charla con la prensa para delinear sensaciones de cara al partido del sábado.

En ese marco, Pochettino, Berhalter y varios futbolistas se presentaron ante los medios para anticipar lo que viene. A continuación, las principales historias, los puntos salientes y algunas anécdotas del viernes en Chicago.

McKennie y Sebastian Berhalter: el día de la charla familiar

Los dos jugadores que hablaron con la prensa el viernes fueron Weston McKennie y Sebastian Berhalter. Ambos estuvieron durante la jornada en el centro de entrenamiento del Chicago Fire, con un objetivo compartido: que se diera el “cruce” con el entrenador local. En el caso de McKennie, la idea era reencontrarse con un técnico que lo marcó en su camino. En cuanto a Sebastian, el deseo era más que evidente.

“Es una gran persona, y no lo digo solo porque Sebastián está acá”, soltó McKennie entre risas al referirse a Gregg Berhalter, padre de su compañero.

El volante llegó al predio y, apenas pudo, compartió el podio con el hijo Berhalter. La sensación era clara: la expectativa de pasar tiempo con su ex entrenador y charlar sin apuro, repasando el pasado.

“Yo fui a él con problemas, dentro y fuera de la cancha. Llegué a llorar frente a él”, contó McKennie. “Pasamos momentos difíciles y también tiempos increíbles, así que va a ser lindo verlo por acá, ojalá hoy, y ponernos al día. Seguramente me va a dar algún consejo de cara al partido y también de cara al Mundial, porque es el tipo de persona que es”.

Gregg Berhalter: mirando el crecimiento del recambio

Gregg Berhalter mantiene una relación cercana con varios integrantes del USMNT, no solo con McKennie y su propio hijo. Cuando asumió como entrenador del seleccionado luego del golpe duro que significó el fracaso en la clasificación al Mundial de 2018, su tarea fue clara: conducir a una nueva camada.

Muchos de esos futbolistas tenían apenas adolescencia cuando él tomó el mando; con el paso del tiempo, hoy ya son hombres. Y por eso, aunque ya no esté dirigiendo a este grupo, Berhalter siente un vínculo especial: los vio crecer, y ahora quiere observarlos desde cerca mientras buscan cosechar lo que construyeron durante estos años.

“Creo que hay algo que tenemos que recordar: cuando los agarré, eran jóvenes, eran chicos, recién aprendiendo lo que significa ser atleta profesional”, explicó Berhalter. “Ahora los veo y son hombres. Tienen familia, son adultos, y entienden perfectamente lo que implica sostenerse como profesionales. Es increíble ver eso”.

Y siguió con una idea que marcó el tono emocional de la jornada: “Yo hoy los saludé y me dije: ‘no puede ser, están grandes’. Creo que van a estar listos para este momento. Lo que sé de este grupo es que se planta y responde en las ocasiones importantes”.

Chris Richards y la decisión del cuerpo técnico

Chris Richards también estuvo entrenando junto al resto el viernes. El trabajo previo no tuvo inconvenientes, pero igual quedó claro que no jugará el amistoso de este fin de semana. Pochettino confirmó esa determinación, aunque admitió que la situación genera cierta frustración: no por el criterio en sí, sino por la realidad deportiva que se impone.

“Cuando definimos el plantel, pensamos que Chris podía llegar a jugar el último partido de la Conference League, porque la nómina la armamos con tiempo y con esa idea”, detalló el DT. “Había una línea de información que sugería que podría jugar esa final contra Rayo Vallecano. De hecho, si recordás, él estaba en el banco. Después pensamos que quizás también podía estar en el partido contra Senegal. Y después, en el final, hoy, los tiempos se estiraron y a mí me enoja un poco. No estoy contento, porque sabemos que Chris Richards es un jugador importante y todos lo tenemos claro”.

El entrenador agregó el matiz de la incertidumbre: “Lo digo porque lo que sostengo está basado en la información que teníamos, y a veces no había claridad. En definitiva, esperamos que Chris pueda estar. Pero si no llega, lo que va a pasar es que vamos a llegar sin competencia durante un mes y habrá que decidir si está en condiciones de competir. Y eso en el Mundial deja muy poco margen”.

Pochettino: el equilibrio imposible antes del Mundial

En términos generales, Pochettino explicó que varios jugadores están atravesando problemas físicos normales para esta etapa del año. Cuando se lo consultó por nombres o detalles puntuales, se rió ante la pregunta, pero dejó una idea contundente: en su evaluación, la mayoría está bien y la preparación continúa con normalidad rumbo al Mundial. Dicho esto, reconoció que el sábado será un día de balance, con pocas respuestas correctas.

El DT remarcó una postura central: en la previa de un Mundial no existe una alternativa sin riesgos. “Si descansás a jugadores clave, te van a criticar porque van a decir que el equipo no va a estar fino cuando arranque el torneo”, sostuvo. “Y si los ponés y alguien se lesiona, los mismos que critican van a decir que fue una decisión temeraria”.

La lectura más amplia de Pochettino giró en torno a cómo se juzga hoy en redes sociales: muchas veces el análisis se reduce al resultado. “En redes, si no pasa nada, la decisión se ignora como si no importara; pero si pasa algo, todos dicen que el entrenador no tiene idea”, sentenció.

Luego, con una frase dirigida a los detractores, amplió el mensaje: “Los que odian hoy en redes no van a estar de acuerdo con nada, juegues como juegues. Si repetís con el equipo normal para el Mundial, te van a criticar. Si decidís poner titulares y pasa algo, van a decir ‘no tiene idea’. Si no pasa nada, nadie va a decir ‘qué buena decisión’. Es imposible saber con certeza qué necesitamos hacer”.

Y cerró con la lógica del plan de trabajo: “Por eso, desde el inicio, buscamos preparar de la mejor manera posible para que todos los jugadores tengan la chance de competir y de jugar cuando llegue el momento”.

Por qué Alemania es un test clave

En otra línea, Pochettino insistió en la importancia de medirse con rivales europeos de alto nivel, porque ese tipo de oportunidades no siempre aparecen. Después del partido ante Senegal, Estados Unidos tendrá otro examen ante Alemania este fin de semana en territorio alemán, y el entrenador lo valoró como una oportunidad muy buena.

“Queríamos enfrentar a los mejores para prepararnos para el Mundial”, dijo. “Creo que los tests contra Portugal o Bélgica fueron excelentes: nos permitieron mejorar, aprender qué cosas no debemos hacer y cómo debemos encarar de nuevo ciertos aspectos. Para mí, después de Senegal, esto va a ser un partido hermoso, porque mañana vamos a enfrentar a un equipo grande. La idea es encararlo de la mejor manera posible”.

El antecedente ante Alemania y el mensaje de McKennie

Aunque Pochettino no estaba en el banco en aquel cruce, Estados Unidos ya conoció este examen recientemente: el equipo se midió con Alemania en octubre de 2023 y terminó cayendo 3-1, pese al gol de Christian Pulisic. En total, 14 de los 26 jugadores que formaron parte de esa convocatoria en Connecticut hoy integran el plantel que encara esta etapa.

Weston McKennie, consultado por el antecedente, reconoció que no tiene demasiado presente la foto exacta de aquel partido: “No me acuerdo el once que tenía Alemania para ese juego, y tampoco sé qué tan parecido es al plantel de ahora”, comentó. “Pero yo creo que ese partido mostró la calidad que tiene ellos, y también la calidad que tenemos nosotros. Jugamos un partido bueno y tuvimos chances de ganarlo”.

Y sumó un punto que mira al futuro inmediato: “Entramos a este partido con muchos jugadores que todavía no se enfrentaron a ellos y con otros que sí ya los vieron. Entonces, con toda la energía nueva, el estilo nuevo y las circunstancias nuevas de cara al Mundial, yo creo que va a ser una prueba grande. Y vamos a salir con la misma mentalidad con la que siempre salimos”.

Confianza, roles y el momento de McKennie

McKennie aparece como una de las figuras que llegan en buen momento a la cita mundialista. No es el único: hay varios integrantes del USMNT que vienen con continuidad y rendimiento. Pero también hay futbolistas que atraviesan un tramo menos favorable. De todos modos, en un Mundial el concepto de “forma” puede pesar o no, porque lo decisivo es lo que ocurre el día del partido.

McKennie ve el Mundial justamente así, mientras intenta trasladar la confianza que trae desde Juventus a la selección. La gran duda es dónde se va a utilizar esa confianza: si más como mediocampista con tareas más profundas o si con un perfil más ofensivo.

“Creo que cualquier jugador puede decir que venir con buen nivel desde el club y estar en forma suma muchísimo. Es la confianza que traés, el deseo, las ganas, todo”, sostuvo. “Y también tiene que ver con el sistema que tenemos acá y con el tipo de jugador que soy. Soy un jugador que se adapta. Puedo jugar en varios roles, así que donde me necesiten, ahí voy a estar”.

Y remató la idea de compromiso colectivo: “Intento dar un paso al frente y ser lo mejor posible para el equipo. Creo que una de las cosas que tiene este grupo es que nadie es egoísta. Todos están por el motivo correcto: están para conseguir una victoria para Estados Unidos. Por eso es increíble venir con confianza y después de una gran temporada individual. Obviamente, mi club no terminó donde queríamos, pero la confianza sigue”.

La temporada de McKennie y el dato de su Juventus

Weston McKennie cerró la temporada con nueve goles y seis asistencias repartidos entre Serie A y la Champions League. Para su equipo, Juventus, la historia terminó con un golpe: no jugará la próxima edición del máximo torneo continental, al quedar afuera por apenas dos puntos en la definición del cuarto y último lugar de clasificación.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.