La delegación de 26 jugadores de Inglaterra comandada por Thomas Tuchel arribó a West Palm Beach, en Florida, para adaptarse al calor agobiante antes del debut en el Grupo L frente a Croacia, el próximo 17 de junio. Del viaje quedaron afuera figuras como Bukayo Saka, Declan Rice, Noni Madueke y Eberechi Eze, quienes recibieron un tiempo extra de recuperación luego de la final de la Champions League del sábado en Budapest. En tanto, el delantero cedido desde Barcelona, Marcus Rashford, ya se sumó a sus compatriotas en Miami tras completar un plan particular de entrenamiento en condiciones de alta temperatura.
El capitán del seleccionado respaldó con firmeza la idea de Tuchel: priorizar la química del grupo por encima del talento individual al momento de definir la lista de 26. En ese marco, el atacante con experiencia se concentra ahora de lleno en alcanzar un trofeo internacional con historia, después de quedar muy cerca en las dos últimas finales de la Eurocopa bajo la conducción de Sir Gareth Southgate. En declaraciones, sostuvo: “En la etapa inicial de Gareth pasamos mucho tiempo hablando de cómo estar más unidos y de dejar de lado el fútbol de clubes cuando venimos con la selección. Y creo que con el correr de los años eso se fue fortaleciendo. Pero, por supuesto, ahora la exigencia es cerrar el trabajo y ganar”.
Un material audiovisual del documental oficial de Inglaterra, titulado Building The Dream, mostró que Tuchel les planteó a sus futbolistas, desde el primer encuentro en St George’s Park, la necesidad de hablar sin rodeos sobre sus aspiraciones de campeonato. En ese sentido, remarcó: “La misión, el motivo por el que estamos acá, es clarísimo. Queremos ser campeones del mundo. Queremos poner la segunda estrella en la camiseta. Y para mí es muy importante que lo digamos, que lo hablemos desde el principio. La misión, el objetivo de esta misión está definido: la segunda estrella en nuestra camiseta”.
Tuchel también insistió en que, para ganar un torneo, no alcanza con el simple nivel de talento individual. Según su planteo, el equipo necesita un lazo firme y una unidad interna que les permita superar lo hecho por el ciclo anterior. Agregó: “No es suficiente, porque no es solamente fútbol. No es solamente el juego de ataque y la construcción, ni tampoco solamente los patrones defensivos. No es solo por las jugadas a balón parado, que es una parte importantísima. Pero en el fútbol internacional, y especialmente en el fútbol internacional, no es solo fútbol”.
Luego amplió su argumento: “Hablé con un campeón del Mundial y me contó que había participado en dos torneos. Y dijo que la diferencia entre la semifinal y la final… era el mismo nivel, la misma calidad de juego”.
Y cerró con la idea central que buscó instalar en el plantel: “Pero cuando llegaron como una hermandad, estábamos listos para darnos por completo el uno por el otro. Da igual si la concentración dura dos meses o más: si estamos así, no hay problema. Entonces, chicos, hagamos algo especial”.
Inglaterra pondrá a prueba rápidamente su preparación táctica y la cohesión del grupo en dos amistosos de preparación que se disputarán en Florida. Los dirigidos por Tuchel jugarán el sábado ante Nueva Zelanda en Tampa y luego, el miércoles siguiente, se medirán con Costa Rica en Orlando. Estos compromisos aparecen como una oportunidad clave para que el entrenador termine de integrar a los futbolistas que llegaron más tarde desde la Champions League y para definir el once titular de cara al inicio del torneo, que tendrá lugar en Arlington.
