Serhou Guirassy no se guardó nada y fue directo al grano. El delantero de Borussia Dortmund afirmó que, a lo largo de la temporada, no hubo “momentos realmente buenos”. La explicación, según su mirada, fue simple: “no ganamos nada”. En esa línea, cerró con una frase que remarca la exigencia en el club: cuando jugás en Dortmund, “querés salir campeón”.
Las declaraciones, lógicamente, abren debate. Desde el punto de vista de un futbolista, lo que dijo no deja demasiado margen: el jugador apenas puso en palabras lo evidente. Y no es un secreto que, con él y con la mayoría de sus compañeros en BVB, no cayó del todo bien la posición de cómodo subcampeón con la que terminó el equipo.
En paralelo, desde hace meses que giran rumores de salida alrededor del guineano, y en las últimas semanas la versión se intensificó con una frecuencia llamativa. Ya el verano pasado, cuando convirtió 38 goles y aportó nueve asistencias —incluyendo el Mundial de Clubes— en un tramo que lo dejó como máximo artillero de la Champions League, la especulación tuvo el mismo nivel de ruido.
También trascendió un dato clave de su vínculo: su contrato se extiende hasta 2028 y contempla una cláusula de salida que le permitiría sumarse a un grupo acotado de clubes top pagando una cifra fija de 40 millones de euros. Aun así, hasta el momento ningún candidato de ese nivel —por caso, Real Madrid o Manchester City— avanzó con una oferta formal.
Quien está empujando con fuerza por incorporarlo es Fenerbahce, con base en Estambul, y el propio jugador estaría abierto a un cambio, como ya había mostrado el año anterior. Esa postura se refleja en sus últimas declaraciones.
El director deportivo Lars Ricken se encargó de mantener abiertas todas las alternativas. En diálogo con Funke Mediengruppe, sostuvo: “No recibimos ninguna propuesta por Serhou. Tampoco tenemos intención de dejarlo ir. En las últimas dos temporadas, Borussia Dortmund pudo comprobar de manera contundente su valor”.
Con 60 goles y 15 asistencias en 96 partidos oficiales, Guirassy ya dejó una marca fuerte en BVB. Su salida, incluso si la cifra supera los 40 millones de euros, sería un golpe importante para la institución. Perder sus goles tendría un costo alto, y hoy el plantel tiene pocas opciones para cubrir ese rol con garantías.
Borussia se anticipó con una contratación el año pasado: Fabio Silva llegó con la intención de amortiguar el impacto de una eventual marcha. El club desembolsó 22,5 millones de euros, pero el delantero joven no terminó de mostrar una terminación fina: aportó 10 goles en 39 encuentros, con un detalle de tres tantos y siete asistencias. Maximilian Beier, por su perfil, no encaja como un nueve clásico y en los últimos tiempos fue utilizado con más frecuencia por el sector izquierdo, mientras que el futuro de Karim Adeyemi sigue en una zona de incertidumbre.
Como todavía no hay señales claras de compromiso del jugador con Dortmund, el nuevo director deportivo Ole Book podría encontrarse pronto con el rompecabezas más grande del mercado de verano.
Book admitió recientemente que el club podría arrancar la nueva temporada sin el delantero: “Con sus goles, es muy, muy importante. No es ni nuestro plan ni nuestro punto de partida dejarlo salir. Sin embargo, aplica lo mismo de siempre: si aparecen ofertas excepcionales, las analizaremos”.
En su primer mercado de pases al frente de BVB, Book deberá demostrar la misma capacidad de maniobra que mostró cuando trabajaba en Elversberg, porque hay trabajo en ambos frentes. Se espera que Borussia incorpore dos refuerzos con urgencia: un mediocampista defensivo que se destaque en la construcción del juego y un volante ofensivo que pueda reemplazar a Julian Brandt.
Dentro de esas prioridades, el rol que aparece como más urgente sería el del jugador encargado de la salida y el equilibrio: un destino que podría encajarle al mencionado talentoso Kennet Eichhorn, de 16 años, surgido de Hertha BSC. Aun así, según un informe reciente de Sport Bild, la intención de sumar un mediocampista ofensivo nuevo sería convencer a Guirassy de quedarse. De acuerdo con esa versión, directivos se reunieron con el delantero, le detallaron los planes y le remarcó que el sucesor de Brandt generaría más chances para que él pueda seguir siendo determinante.
La incertidumbre sobre su futuro se mantiene: Guirassy continúa siendo tema de mercado y eso, por ahora, no parece cambiar. La ventana de pases seguirá abierta durante los próximos tres meses, y por antecedentes se entiende que los negocios se acelerarán recién después del Mundial. En ese contexto, el delantero podría esperar hasta entonces para definir qué camino tomar.
Book ya viene preparándose para ese escenario. Los rumores sobre un nuevo goleador y posibles sucesores a Guirassy se multiplican, pero el nivel de presión es máximo. El director deportivo no puede permitirse un error: en términos futbolísticos, el delantero que llegue como titular tendría que igualar, por rendimiento, la producción del guineano.
El que observa de cerca cualquier movimiento es Fabio Silva, el comodín que suele entrar desde el banco. La última temporada lo tuvo participando tras el inicio del partido en 29 ocasiones, un récord para el club. Incluso, su rol en BVB le complicó la inclusión: ese lugar terminó costándole una convocatoria en la lista de Portugal para el Mundial. Por eso, si se suma un rival directo apenas después de una posible salida de Guirassy, Book y Borussia podrían tener que resolver otro problema adicional en el armado del plantel.
