En el segundo episodio del nuevo documental de Amazon Prime, titulado “Loredana & Karim – Love & Drama”, el delantero reconstruye en primera persona lo ocurrido y pone el foco en un malentendido que terminó disparando un escándalo a partir de un pedido online que, por lo menos en su versión, se salió de control.

“Karim estaba de vacaciones y vino conmigo al rodaje de DSDS. Llamé a Ben y le pedí que llevara los paquetes”, rememora Loredana, esposa de Adeyemi, la figura del Borussia Dortmund, mientras el film explica el origen del caso.

Ben, el mejor amigo del futbolista, apenas llegó al aeropuerto se encontró con el peso de la investigación policial. Lo que en principio parecía un favor simple se transformó rápidamente en una situación imposible de manejar en un trámite, con controles que lo dejaron expuesto desde el mismo momento en que intentó hacer el traslado.

Sin saber qué llevaba dentro, Ben cuenta que en el control se topó con el contenido del envío frente a los agentes: “Llevé los paquetes al aeropuerto tal cual estaban. Estaba delante del oficial de policía y vi: una capucha tipo pasamontañas, una navaja automática, brass knuckles y algunas otras cosas. Y pensé: ‘Esto no puede estar bien’”.

Los elementos prohibidos quedaron vinculados oficialmente al jugador del BVB. Ahí aparece el interrogante que atraviesa todo el relato: ¿cómo terminó un profesional con sueldo alto en la Bundesliga involucrado en armas que no pueden circular en el marco legal?

Adeyemi sostiene que no hubo intención de cometer un delito y que todo se explica por la llegada de los artículos a través de una “mystery box”, una compra en internet cuyo contenido no se conoce hasta que el pedido se entrega.

“Era una caja en una web donde yo ya podía imaginar qué podía venir. Era un sitio de caza o algo así. De brass knuckles hasta una cuchillita de bolsillo. Puede ser cualquier cosa, una ‘mystery box’, digamos”, explicó el delantero, de 24 años.

Según el futbolista, la decisión de hacer el pedido habría nacido de un impulso de protección hacia su pareja, que vive bajo la mirada pública como rapera. En esa lógica, su preocupación por los suyos habría nublado el criterio.

“Si estoy solo y alguien quiere atacarme, que lo haga, pero no con mi familia. La gente no entiende: no tengo una esposa ‘normal’. Tengo una esposa que es rapera. Para mí, alguien que está en el ojo público tiene que poder defenderse. Mi forma de pensar era: si puedo pedirlo, entonces no puede ser ilegal”, desarrolló Adeyemi.

Sin embargo, esa argumentación no convenció al tribunal y fue rechazada de plano. En Alemania, con leyes de armas muy estrictas, no hay zona gris para este tipo de objetos como los nudillos metálicos o las cuchillas automáticas, por lo que el jugador terminó aceptando una sanción económica considerable: una multa que superó los 450.000 euros.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.