Steven Gerrard interpretó la actividad reciente de Mohamed Salah en redes sociales como un indicio claro de problemas profundos dentro del vestuario de Liverpool. Tras una dura caída en Villa Park, el delantero egipcio rompió su habitual silencio para reclamar el retorno a la grandeza del club, y para el exfutbolista ese gesto funciona como una señal deliberada hacia el mundo del fútbol: sostiene que el ambiente que se vive bajo el mando de Arne Slot aparece resquebrajado.
El mensaje de Salah y la lectura de Gerrard
Gerrard, en declaraciones para TNT Sports, remarcó la rareza del momento y del estilo del futbolista. “Wow. Escuchá, es extremadamente interesante”, sostuvo. Y agregó: “Mo Salah no habla mucho, no tuitea, y mucho menos tuitea como lo hizo. Entonces creo que está mandando un mensaje hacia afuera: que adentro del vestuario de Liverpool no están bien las cosas. Que se perdió la identidad y que a él le está doliendo verlo de frente, en su propia cara, frente a sus ojos”.
La coincidencia con la crisis deportiva
El timing del comentario de Salah adquiere todavía más peso por el contexto actual del equipo. La reciente debacle contra Aston Villa dejó a Liverpool con su duodécima derrota en la Premier League del certamen, un registro que funciona como un hito bochornoso. Esa caída, además, terminó de consolidar la idea de que la defensa del título está entre las peores de la era moderna.
En esa línea, al pedir que el plantel recupere la “identidad heavy metal” asociada al ciclo de Jürgen Klopp después del bache que atraviesan, el delantero que está por irse puso en duda si la propuesta más mesurada y basada en la posesión que impulsa Slot encaja con los valores históricos del club.
La sorpresa por el momento elegido
Gerrard también se refirió a la gravedad de lo que, a su entender, implica lo dicho por el atacante. “Me sorprende el momento. Es un partido más y es su último juego con Liverpool”, planteó. Y luego remarcó que, por cómo suele comportarse Salah: “Ustedes saben, están metidos en los medios: él habla muy pocas veces. En las últimas entrevistas lo hizo porque está cerrando el telón de una carrera increíble en Liverpool. Pero esto es bastante demoledor para el entrenador y el cuerpo técnico, en términos de dónde está este equipo. Esa es mi opinión”.
El golpe que disparó la tensión interna
Para Gerrard, el origen del conflicto viene por el desempeño del equipo ante Aston Villa, que además quedó marcado como una de las peores señales del semestre: fue la decimonovena derrota de Liverpool en todas las competencias durante esta temporada. La forma en que se dio el resultado abrió cuestionamientos tanto en la gente como en exjugadores, que pusieron la lupa sobre la capacidad del plantel de sostenerse en momentos críticos.
En el marco del partido, Salah calificó al equipo como “crumbling” (venirse abajo), una descripción que encendió aún más las alarmas por el estado anímico y futbolístico del conjunto.
“Crumbling” como palabra fuerte
Gerrard profundizó en el significado de ese vocabulario. “Crumbling es una palabra fuerte”, agregó. “Y es demoledora también por el timing. Es inusual viniendo de Mo. La presión está sobre los jugadores y la presión está sobre el entrenador porque esto, directamente, no estuvo cerca de ser suficiente. El partido de anoche fue terrible, fue horrible, fue difícil de mirar de principio a fin. Y me hizo daño ver a Liverpool anoche. Yo no suelo decir eso”.
El interrogante: ¿habla por sí mismo o por el grupo?
Con apenas un juego restante en la temporada, el foco pasa a otro punto: si Salah está actuando como un caso aislado o si su postura representa un sentir más extendido dentro del plantel. Gerrard se preguntó si el delantero está “hablando por su cuenta” pensando en el bien de “todos” dentro del vestuario. También subrayó que este tipo de estallido es poco habitual en un jugador que suele caracterizarse por su profesionalismo y por un liderazgo más silencioso que ruidoso.
“Es raro, es inusual”, sostuvo el ex mediocampista. “Va a estar haciendo un montón de medios alrededor de su último partido, estoy seguro. Y estoy muy atento a los próximos días, porque es inusual para un jugador de Liverpool y es inusual para Mo Salah”.
Balance del partido ante Aston Villa
Gerrard cerró su análisis con una lectura futbolística del encuentro y del nivel mostrado por el equipo. “Fue un partido duro de 90 minutos y les dieron lo que se ganaron”, expresó. Y amplió: “Villa fue mejor en todo el campo. No hubo pelea, no hubo pasión, no hubo un patrón de juego, no hubo conexión. No se mueven juntos por la cancha; las individualidades estaban muy lejos de lo que yo sé que pueden rendir”.
