Martínez habló sobre una batalla oculta con una lesión que estuvo a punto de dejarlo afuera del once titular en el duelo de Aston Villa ante el Freiburg. El arquero, de 33 años y campeón del Mundo, contó que se quebró un dedo durante el calentamiento previo al partido, lo que obligó a la atención urgente del cuerpo médico del club antes de que pudiera salir a la cancha en Turquía.

A pesar del malestar y el dolor, completó los 90 minutos. En la reflexión posterior, el guardameta reconoció que fue una situación inédita para él: “Hoy me rompí el dedo durante el calentamiento y, para mí, cada cosa mala trae algo bueno. Lo hago hace toda la vida y voy a seguir haciéndolo. ¿Tengo que preocuparme? Yendo a los hechos: nunca me había pasado algo así. Cada vez que agarraba la pelota, parecía que el dedo señalaba hacia el lado contrario… pero son cosas que te toca atravesar. Estoy orgulloso de defender al Aston Villa”.

El partido

  1. Villa se impuso 3-0 y Martínez se mantuvo firme cada vez que lo exigieron, aportando dos atajadas para conservar el arco en cero.
  2. Los goles llegaron por intermedio de Youri Tielemans, Emi Buendia y Morgan Rogers, que definieron el trámite en el otro sector del campo.
  3. La victoria le dio a Aston Villa su primer título europeo desde 1982 y, además, fue su primera gran copa en tres décadas, reforzando el perfil de Unai Emery como especialista en este tipo de competencia.

El triunfo histórico desató una celebración desbordante. En medio de la fiesta, el arquero levantó a su entrenador en el aire. “Lo que logramos esta noche fue hermoso. Me siento orgulloso y la sensación crece partido tras partido”, expresó Martínez tras el pitazo final. “Hoy intenté volcar toda mi experiencia y todos esos entrenamientos que nadie ve finalmente dieron sus frutos”.

El contexto previo: el verano que pudo cambiar su destino

Para Martínez, este éxito también funciona como cierre de un recorrido que pudo haber tomado otro rumbo el verano pasado. En ese momento, estuvo fuertemente vinculado con una salida de Villa Park. Incluso se mencionó un interés intenso de Manchester United durante una ventana de transferencias marcada por el caos, en la que llegó a quedar temporalmente fuera del plantel.

Sin embargo, de cara al partido decisivo, dejó en claro que no se arrepiente de su apuesta por el proyecto de Villa. Recordando la movida que se gestó desde Old Trafford, afirmó: “Soy campeón del Mundo con Aston Villa. Con el club gané dos Golden Gloves. Voy a amar a Aston Villa siempre y para siempre… Estoy muy orgulloso de quedarme: tomé la decisión correcta”. Con el premio europeo ya en el historial, esa determinación quedó más que validada.

La lesión del dedo, que generó preocupación inmediata en la gente de Villa, no pareció cambiar sus planes a nivel internacional. Con Argentina lista para defender el título mundial en Norteamérica el mes próximo, Martínez se mostró tranquilo y con confianza para volver a liderar desde el fondo una vez más.

“Estoy feliz, contentísimo. Ahora toca celebrar con los chicos”, dijo. “Este equipo hacía mucho tiempo que no tenía la oportunidad de vivir algo así. Después, mi atención va a enfocarse en la Copa del Mundo”. Con su vitrina ampliada —incluyendo el Mundial, dos Copas Américas y la Europa League—, Martínez consolidó su condición de ganador serial: presumió un dato perfecto, ya que todavía no perdió ninguna final en la que haya participado.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.