Gabriel Jesus encara una cuesta arriba para volver a ganarse un lugar fijo en la selección brasileña, en medio de un momento complicado en el norte de Londres. Una vez más, las lesiones alteraron su planificación, dejándolo con poca continuidad y con minutos limitados sobre el césped. En la temporada, apenas acumula siete titularidades en 24 apariciones, mientras que su producción —cinco goles y dos asistencias— no alcanza para meterlo de lleno entre las opciones más regulares de Mikel Arteta.
En diálogo con Globo Esporte, el delantero fue directo sobre cómo su rendimiento en el club condiciona sus chances internacionales. “No estaba jugando para mi equipo, y eso vuelve difícil todo, porque hay otros futbolistas que sí están sumando minutos, metiendo goles y rindiendo. Aun así, también tengo mucha fe en mí, en mi capacidad y en lo que he demostrado”, explicó.
Competencia en la delantera y la chance de un cierre positivo
La pelea por puestos en el ataque de Brasil es más dura que nunca, más aún con el seleccionado avanzando bajo la conducción de Carlo Ancelotti. Jesus reconoce que, hoy por hoy, está por detrás de varios nombres en el orden de preferencias, aunque remarca que sigue siendo una alternativa real para los cinco veces campeones del mundo. En esa línea, sostiene que un buen tramo final de temporada podría modificar el relato que lo deja actualmente relegado.
“Creo que hasta el final, si aparece una oportunidad, mi nombre va a estar en el radar. Obviamente, como dije, hay que jugar en el club, rendir y ganarse el lugar”, afirmó. Además, se tomó el trabajo de respetar a quienes están por delante y agregó: “Sé que hay futbolistas delante de mí, pero si surge una chance, pienso que mi nombre también está en el radar”.
La presión del “9” brasileño y el cambio de enfoque
Con el paso de los años, Jesus también fue ajustando la lectura sobre las exigencias específicas que recaen sobre un centrodelantero de Brasil. En etapas anteriores con la selección, se destacaba con frecuencia su esfuerzo y su trabajo en el campo, pero se le cuestionaba la falta de goles en torneos grandes. Es una imagen que quiere modificar, poniendo el foco con mayor intensidad en la definición, más allá de sus aportes defensivos o de su juego para asociarse.
“La persona que viste la camiseta número 9 de Brasil tiene como primera prioridad marcar goles y no otras cosas. Eso es algo que aprendí y que llevo conmigo hoy, en cada oportunidad que se me presente”, admitió.
Experiencia mundialista y rol táctico en el frente
Tras participar de los Mundiales de 2018 y 2022, Jesus entiende que su recorrido internacional sigue siendo un punto a favor. A eso suma una característica que puede resultar valiosa desde lo táctico: la capacidad de moverse por diferentes zonas del ataque. Esa versatilidad podría interesar al cuerpo técnico. En Arsenal, con frecuencia fue utilizado como delantero abierto o extremo por fuera, un rol que se siente cómodo ocupando también a nivel de selección, para contribuir a que el equipo sostenga su amenaza ofensiva con más equilibrio.
“Tengo la capacidad de convertir goles, generar situaciones, asistir y abrir espacios. También puedo jugar por las bandas, y eso me ayuda”, sostuvo. Y, al mirar su camino personal desde su historia en São Paulo hasta llegar a los escenarios más grandes del fútbol, cerró con una reflexión: “Representa a alguien que intentó triunfar sin pisarle a nadie, sin hacer nada mal. Siempre tuve el deseo de hacer que las cosas pasen”.
