Francia siempre se ubicó entre las potencias del fútbol mundial, con un peso enorme sobre todo en la última década. Luego de un Mundial 2014 que no terminó de responder a las expectativas, cuando quedó eliminada en fase de grupos, Les Bleus reaccionaron y se reivindicaron en Rusia 2018 con una remontada inolvidable.

Con jugadores de altísimo nivel en cada puesto, el seleccionado francés llegó hasta el partido decisivo y se quedó con el trofeo al vencer a Croacia en la final. De esa manera, conquistó su segundo título mundial y el primero en 20 años.

En 2022, el equipo volvió a aparecer como uno de los grandes candidatos y otra vez llegó hasta el último encuentro. Sin embargo, el camino se interrumpió en la final, donde Argentina le dijo que no a Francia. Lionel Messi, como punta de lanza de La Albiceleste, fue el que terminó guiando a su selección hacia la gloria en Qatar.

Aun con la derrota, el público francés pudo ver una de las actuaciones individuales más destacadas de un escenario mundial. Kylian Mbappé peleó hasta el final y escribió su nombre en la historia: se convirtió en el segundo futbolista en marcar un hat-trick en una final de Copa del Mundo, después de Geoff Hurst, en 1966 con Inglaterra.

El gran evento vuelve en 2026, en lo que podría ser el último torneo de Didier Deschamps al frente del combinado. Y el objetivo es claro: volver con la copa a París, especialmente por la calidad que hoy tiene a disposición. Francia está cubierta en todas las áreas, con figuras de jerarquía mundial.

Deschamps anunció una convocatoria de 26 futbolistas el 14 de mayo, con algunas sorpresas en el proceso. A partir de ahí, se empiezan a delinear las posibilidades que maneja Francia de cara al torneo.

En el arco, el plantel no muestra grietas: hay opciones confiables para custodiar el arco. Mike Maignan, de AC Milan, aparece como el portero de referencia del entrenador y se espera que sea titular en el próximo Mundial. Lucas Chevalier, de PSG, tendría chances de actuar como alternativa tras su reciente paso al gran equipo de la Ligue 1.

Alphonse Areola y Brice Samba completan un banco con solvencia para sumar recambio. Areola ha tenido un ida y vuelta en el West Ham durante esta temporada, mientras que Samba viene de jugar en Rennes.

Como ya se anticipaba, el problema para Deschamps no es la falta de talento, sino la selección: el equipo tiene jugadores de primer nivel en cada franja del campo. Y eso convierte la definición final del plantel en una tarea especialmente exigente, más allá de que el grupo de opciones sea realmente excepcional.

En defensa, nombres como Jules Koundé, Ibrahima Konaté y William Saliba no solo son estrellas en sus clubes, sino que también figuran entre los mejores centrales y laterales de Europa y del mundo. Koundé viene de ser determinante con Hansi Flick en Barcelona. Konaté, por su parte, se consolidó como un pilar defensivo al lado de Virgil van Dijk en Liverpool. Y Saliba resultó clave para sostener el rendimiento de la última línea de Mikel Arteta en Arsenal.

En ese sentido, el dilema para Deschamps será armar la zaga con el equilibrio correcto, aunque se trata de un “dolor de cabeza” que cualquier entrenador quisiera tener.

En el mediocampo la historia se repite: Francia también cuenta con un abanico de calidad. Michael Olise viene de una temporada sobresaliente en Bayern Munich desde su llegada, luego de su salida de Crystal Palace. Su combinación de gambeta y visión de juego lo ubica entre los mediocampistas ofensivos más creativos de Europa.

Rayan Cherki, de Manchester City, es otro talento que Deschamps podría mirar de cerca para el Mundial. Aurelien Tchouameni, en tanto, se mantiene como un jugador confiable y de rendimiento constante bajo la conducción de Deschamps, por lo que se proyecta con un rol importante en el equipo francés. También aparece Warren Zaire-Emery, de PSG, que en la Ligue 1 deslumbra con madurez y criterio, aun con la juventud que todavía lo caracteriza.

En esta lista, Adrien Rabiot, Matteo Guendouzi y Eduardo Camavinga quedaron afuera. N’Golo Kanté, mientras tanto, ve premiada su recuperación y su reaparición en la escena internacional con su inclusión en un gran torneo.

Francia está muy bien armada tanto en defensa como en el medio, pero si hay un sector donde puede ser aún más peligrosa es en ataque. Mbappé, que ya sabe lo que es marcar en dos finales de Mundial, tiene chances reales de sumar una tercera. Además, el ganador del Botín de Oro en 2022 vuelve a aparecer como uno de los grandes candidatos para convertir en el certamen de 2026.

En las bandas, el acompañamiento de Mbappé también promete espectáculo. Ousmane Dembélé, de PSG, es una amenaza por su velocidad y por la calidad de su regate. El ex extremo de Barcelona encontró nuevamente su mejor versión desde su regreso a Francia y colaboró para que el equipo de la capital lograra su primer título de Champions League, de la mano de Luis Enrique. Sus actuaciones recientes con club y selección lo ubican entre los mejores del planeta, junto con Mbappé.

Además de Dembélé, hay dos futbolistas de PSG que aparecen como firmes aspirantes a un lugar en la lista: Desire Doue y Bradley Barcola. Ambos, por edad y por impacto, llegaron en un momento clave: tuvieron un rol determinante en la campaña 2024/25 de PSG, que terminó coronándose con el triplete.

Por lesión, Hugo Ekitike no formará parte del viaje. En cambio, Maghnes Akliouche sí fue incluido y recibió el visto bueno para integrarse al plantel.

Con la lista potencial sobre la mesa, queda claro que Deschamps tiene una batería de figuras para elegir. Aun así, vuelve a repetirse el mismo eje: Mbappé y Ousmane Dembélé serán los principales focos de ataque para Francia en el Mundial. Desire Doue, que se quedó con el premio al Jugador Joven de la Temporada en Champions League durante el ciclo ganador de PSG, también podría tener un papel relevante en la búsqueda del título.

En la línea ofensiva, Michael Olise asoma como el encargado de conducir la creación desde el mediocampo, generando situaciones para el equipo. Además, su perfil como ejecutor de pelota parada puede ser una herramienta decisiva para desarmar defensas. Akliouche, figura en ascenso, podría quedar como alternativa o socio de rotación, según el plan de Deschamps.

N’Golo Kanté, por su parte, también tendría un rol clave dentro del grupo: su función sería sostener el mediocampo y ayudar a controlar el ritmo del partido para Les Bleus.

En la retaguardia, William Saliba será un nombre central para hacerse cargo de las amenazas rivales, acompañado por Jules Koundé, que viene en un gran nivel bajo el mando de Hansi Flick en Barcelona. Su regularidad y su aporte tanto en ataque como en defensa lo mantienen como una pieza influyente.

Aunque Francia tiene un plantel amplio, hay jugadores que prácticamente no aparecen como “movibles”. Uno de ellos es Mbappé. El delantero del Real Madrid atravesó dificultades físicas esta temporada, pero si llega en plenitud antes del verano, será determinante para el objetivo francés.

Deschamps suele apostar por un 4-2-3-1. En ese esquema, Theo Hernandez y Jules Koundé están llamados a ocupar los carriles de laterales. En el centro de la defensa, el plan apunta a una dupla sólida: Saliba y Dayot Upamecano, figuras de Premier League, serían las opciones más lógicas para custodiar la zona más delicada.

En el mediocampo, Aurelien Tchouameni y Eduardo Camavinga formarían el doble pivote para sostener la estructura y manejar la posesión. Adelante, el ataque se imagina con Mbappé, Olise y Ousmane Dembélé como tridente letal. Y Rayan Cherki, de Manchester City, también podría pelear por un lugar inicial después de sus buenas actuaciones bajo Pep Guardiola.

Posible Francia titular (4-2-3-1): Maignan; Kounde, Upamecano, Saliba, T. Hernandez; Tchouameni, Rabiot; Dembele, Olise, Cherki; Mbappe

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.