Mientras el mundo del fútbol se prepara para el primer Mundial de 48 selecciones, que se jugará en Norteamérica, en FIFA ya miran más lejos. En las últimas semanas tomó fuerza una propuesta para que el Mundial 2030 pase a contar con 66 equipos, un salto que, de avanzar, marcaría un antes y un después en la historia del torneo.
Datos clave
- La idea de ampliar el Mundial 2030 a 66 selecciones ganó impulso en las últimas semanas.
- El impulso inicial se vinculó con una búsqueda de mayor acceso a la élite, promovida por CONMEBOL.
- FIFA, con Gianni Infantino al frente, ve el formato como una forma de ampliar la pluralidad del torneo.
- El Mundial 2030 tiene una base de sedes principalmente en España, Portugal y Marruecos, con partidos en Argentina, Uruguay y Paraguay.
- La definición organizativa completa se terminaría recién después de la final del 19 de julio de 2026.
- En paralelo, FIFA no avanzaría con la idea de un Mundial de Clubes remodelado cada dos años, manteniendo el próximo en 2029.
El Mundial 2030 y el salto hacia 66 equipos
La propuesta de extender el Mundial 2030 a 66 selecciones dejó de ser tratada como algo meramente “revolucionario” y comenzó a considerarse con seriedad dentro de varias federaciones miembro. La iniciativa, que en su momento había sido sugerida por CONMEBOL con la intención de abrir más cupos hacia el máximo nivel competitivo, hoy gana tracción como un camino posible para ampliar la participación.
Dentro de la estructura de FIFA, la dirigencia encabezada por Gianni Infantino interpreta esta expansión como una oportunidad para fortalecer la pluralidad del certamen. Infantino suele describir el Mundial como una celebración global, y bajo un esquema de 66 equipos se abre una vía más realista para que selecciones que nunca llegaron a jugar el torneo puedan acceder al gran escenario. Con la edición 2026 ya definida para incluir debuts de Cabo Verde, Curazao, Uzbekistán y Jordania, el interés por una lista todavía más amplia de participantes se incrementa en las oficinas centrales de la entidad.
Sedes, tiempos y el impacto sobre la infraestructura
En la actualidad, el Mundial 2030 está planeado con una distribución principal entre España, Portugal y Marruecos, mientras que también se contemplan partidos con carácter conmemorativo en Argentina, Uruguay y Paraguay. Sin embargo, un crecimiento de esta magnitud inevitablemente elevaría la presión sobre la infraestructura, tanto en estadios como en logística y capacidad operativa. Aun así, el plan oficial todavía figura con 48 selecciones; FIFA, por su parte, no cerraría del todo la estructura organizativa final hasta después de que se celebre la definición del certamen en la fecha del 19 de julio de 2026.
En España, además, el panorama de sedes ya muestra movimiento. Se informó que Málaga habría quedado fuera del circuito para albergar encuentros. En paralelo, la situación de San Mamés y de Reale Arena sigue sin definirse con claridad, en un contexto donde FIFA conserva la última palabra. La entidad mantiene el poder de confirmar o descartar sedes, independientemente del tamaño definitivo del torneo.
La prueba en Norteamérica y el debate sobre calidad
Antes de que un Mundial de 66 equipos sea una realidad, todavía hay un largo camino por recorrer. El próximo gran examen aparece en el Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Si el formato de 48 selecciones se considera un éxito, tanto desde lo comercial como desde lo deportivo, la presión para continuar ampliando el torneo podría volverse prácticamente inevitable.
El objetivo declarado en la hoja de ruta es que la fiesta del fútbol sea lo más inclusiva posible y que el torneo alcance a cada rincón del planeta. Por ahora, FIFA mantiene abierta la puerta a la evolución del certamen: la propuesta dejó de mirarse como una idea “disparatada” y pasó a tratarse como una alternativa viable para el futuro del juego.
Los cuestionamientos, naturalmente, también existen. Hay voces que advierten sobre una posible pérdida de calidad y sobre el riesgo de diluir el nivel competitivo al sumar equipos. Aun así, en la conducción de FIFA el foco parece estar puesto, con firmeza, en el potencial de ingresos y de alcance global que tendría un Mundial espectáculo de 66 selecciones.
Clubes: freno a la idea de jugar el Mundial cada dos años
Mientras el torneo de selecciones apunta a crecer, el panorama para el equivalente a nivel clubes es distinto. FIFA habría enfriado la idea de realizar el Mundial de Clubes reformulado cada dos años. Por el momento, el plan sigue marcando la próxima edición para 2029, y la propuesta de un ciclo bianual queda considerada fuera de sintonía con el calendario actual del fútbol.
En los últimos meses, el bienestar de los futbolistas y la saturación de partidos fueron temas centrales del debate. En el juego de clubes, parece que FIFA escuchó al menos parte de esas preocupaciones. Sin embargo, el Mundial —como gran emblema de la organización— continúa dominando la agenda de largo plazo: la búsqueda de más países y más partidos sigue marcando el rumbo, y se espera que la atención se desplace hacia el torneo de 2030 una vez que termine el certamen de este verano.
