El ex futbolista de Manchester City puso el foco en una preocupación seria sobre el clima interno en el vestuario de Chelsea. En su lectura, el ambiente en Stamford Bridge terminaría afectando el crecimiento de las figuras más prometedoras del club, y hasta planteó que jugadores como Cole Palmer podrían necesitar mirar otras alternativas si quieren encaminar sus objetivos deportivos.

“Cualquier jugador quiere estar en un vestuario tranquilo, en un club estable”, explicó Barry, y remarcó que cuando el entorno se vuelve “tóxico” cuesta rendir cada día en los entrenamientos. A partir de ahí, sostuvo que cuando aparecen dudas sobre el DT o sobre sus métodos, esa desconfianza se filtra de a poco y termina contagiando al resto del grupo. “Si esos pocos no están conformes, no van a mostrar el nivel que podrían si algo los está comiendo por dentro, y eso puede terminar pegándole al rendimiento del equipo entero. Si eso estuviera pasando en Chelsea, afectaría el vestuario”, agregó.

Las advertencias llegan justo en un momento en el que crecen los rumores sobre un posible salto de Palmer hacia Old Trafford. En ese contexto, hay informaciones que indican que el delantero podría sentirse tentado por una vuelta al noroeste de Inglaterra. Aunque el jugador ya había desmentido en el pasado que busque una salida, Barry considera que la falta de un proyecto sólido a largo plazo terminaría pasando factura.

“Si Cole Palmer y otros no ven un futuro estable y de largo plazo en Chelsea, es lógico que tanto ellos como sus representantes empiecen a mirar y a pensar: ‘¿a dónde podemos ir para conseguir cosas?’, porque al final la carrera del futbolista es corta”, añadió el ex jugador.

En lo personal, Palmer atravesó una temporada complicada. Arrastró una lesión persistente en la ingle que lo dejó afuera durante un período de hasta doce semanas, aunque de todas formas logró convertir nueve goles en el campeonato de liga en 22 partidos.

Además, Barry vinculó parte del deterioro con el momento interno que vivió el club bajo la gestión de Rosenior. Se mencionó que su paso por el banco habría estado condicionado por la falta de respaldo desde el plantel, con una desunión marcada en el vestuario. En ese clima, algunos futbolistas habrían empezado a referirse al entrenador con un apodo hiriente, “the supply teacher”, a medida que los resultados comenzaron a caer en picada.

Consultado sobre cómo se puede revertir una situación así, el ex City sostuvo que no es sencillo porque cuando el vestuario “se da vuelta” el daño ya está hecho. “Viví situaciones pequeñas parecidas en mi carrera. El entrenador está desesperado, se ve que el equipo percibe que hay un jugador afectando el vestuario y quiere sacarlo, pero en el fútbol no podés hacerlo de un día para el otro. Liam Rosenior no habría tenido margen para resolverlo de esa manera”, señaló.

Para Palmer, el foco inmediato pasa por volver a estar al 100% físicamente y asegurar su lugar en la convocatoria de Inglaterra que disputará el Mundial, bajo la conducción de Thomas Tuchel. Sin embargo, Chelsea hoy aparece ubicado en el octavo puesto de la Premier League y atraviesa una sequía goleadora que ya dejó marcas negativas en la historia reciente del club. En ese escenario, el delantero de 23 años podría verse obligado a replantearse su lealtad si el equipo no logra encontrar la estabilidad que Barry considera clave para sostener el rendimiento y el desarrollo de sus talentos.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.