La Policía de Escocia reclamó “discusiones urgentes” con las autoridades futbolísticas y el gobierno local luego de que varios agentes resultaran heridos mientras intentaban controlar incidentes en la zona de Trongate, en Glasgow. El sábado por la tarde, cerca de 3.000 hinchas de Celtic se reunieron en el centro para celebrar el último título de la Scottish Premiership, pero la celebración mutó en un clima hostil con el paso de las horas.

Desde las autoridades se confirmó que, durante el operativo, botellas de vidrio y otros proyectiles fueron arrojados contra los efectivos que asistían en una emergencia médica dentro del grupo. El subcomandante Mark Sutherland manifestó preocupación y sostuvo que se requieren “discusiones urgentes con Celtic, con el resto de las autoridades del fútbol escocés y con otros actores”, incluyendo al Concejo Municipal de Glasgow, para encontrar una salida que mejore la seguridad pública, reduzca los trastornos y evite que se repita.

De un vistazo

  • Incidentes en Trongate (Glasgow) tras la celebración de Celtic.
  • 3.000 hinchas se congregaron en el centro el sábado por la tarde.
  • Agentes heridos; se informó que hubo botellas de vidrio y otros proyectiles.
  • Police Scotland pidió “discusiones urgentes” con Celtic, autoridades del fútbol y el municipio.
  • La hinchada invadió el campo en Celtic Park, con un final “caótico” del partido.
  • Hearts comunicó que investiga posibles agresiones verbales y físicas a su personal.

La magnitud del desorden provocó una respuesta firme por parte de la policía, que remarcó que no dejará pasar las conductas antisociales que se observaron después del 3-1 en Celtic Park. En Trongate ya regían cierres de calles, pero aun así el episodio fue escalando pese a la presencia policial y a la preparación previa.

Sutherland volvió a insistir en que los niveles de violencia y de comportamiento impropio fueron inaceptables: “Una vez más, vimos niveles inaceptables de violencia y conducta antisocial y nuestros agentes debieron hacerse cargo de las consecuencias”. Además, enfatizó que “recibir agresiones no forma parte del trabajo” y que lamentablemente varios terminaron lesionados.

El jerarca policial sostuvo que la hostilidad dirigida contra los uniformados no puede tolerarse: “La cantidad de acciones delictivas observadas, especialmente el rechazo y la agresividad hacia nuestros agentes, es simplemente inaceptable”. Asimismo, dejó en claro que quienes participaron serán identificados y arrestados.

La invasión de cancha y el final desordenado

Los problemas no se limitaron al centro de Glasgow. El propio partido en Celtic Park terminó de forma “caótica” tras una invasión masiva del campo. Cuando el equipo dirigido por Martin O’Neill aseguró los puntos necesarios para conquistar el título, miles de hinchas cruzaron el perímetro y obligaron a que futbolistas y personal de Hearts fueran escoltados con urgencia fuera del césped.

Las escenas fueron ampliamente cuestionadas. En ese contexto, Hearts emitió un comunicado duro luego del encuentro, respondiendo a versiones de que su gente habría sido atacada durante la trifulca. El club de Edimburgo indicó: “Hay reportes de abusos físicos y verbales graves contra nuestros jugadores y personal, tanto dentro de la cancha como en otros sectores, y eso resulta profundamente preocupante”.

Hearts aseguró que está investigando el caso a fondo y que mantiene conversaciones con Police Scotland. También remarcó que, por el momento, no hará más comentarios, aunque subrayó que es “completamente inaceptable” que sus jugadores y su personal hayan sido puestos en esa situación.

Tras las celebraciones, las calles de Glasgow quedaron con basura y restos verdes y blancos, pero el foco principal siguió puesto en los fallos de seguridad que permitieron que el escenario se descontrolara. Police Scotland había acusado previamente a Celtic de no haber implementado planes adecuados para una celebración oficial, lo que habría derivado en una concentración espontánea y sin una gestión correcta en Trongate.

Por su parte, Celtic Park también dejó una conclusión marcada por la confusión. En el mensaje del club sobre el cierre del partido, se expresó: “La invasión del campo generó un final caótico y nadie parecía saber si el encuentro había terminado o si debía continuar”.

En tanto, Police Scotland confirmó que se está comunicando directamente con Hearts para determinar si algún jugador específico fue víctima de agresión en los momentos finales en Parkhead. Mientras continúa el impacto por la victoria que selló el título, los incidentes y sus consecuencias deportivas y disciplinarias siguen dominando la conversación pública.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.