Endrick contó cómo fueron sus primeros pasos en Real Madrid y, sobre todo, cómo dos figuras distintas lo ayudaron a adaptarse: Jude Bellingham le dio contención personal en medio de la falta de minutos y la barrera del idioma, mientras que Luka Modrić le transmitió, con su forma de entrenar, una especie de “manual” profesional. A la vez, el delantero brasileño reconoció que no todo fue sencillo tras una lesión en el muslo que lo dejó fuera por tres meses, y que ese golpe también le generó miedo por su futuro físico y por su lugar en la Selección. Hoy, ya afianzado en Lyon, busca asegurar su presencia en el Mundial 2026 y cortar un ayuno de 24 años sin títulos para Brasil.
Bellingham y Modrić: contención y aprendizaje para adaptarse en Madrid
El atacante brasileño, de 19 años, admitió que sus primeras ideas sobre Bellingham se fueron apagando rápidamente cuando empezaron a trabajar juntos a diario en la capital española. En su relato, Endrick sostuvo que el inglés fue clave para que se sintiera acompañado y bien recibido dentro del club.
En una entrevista, Endrick describió a Bellingham como una figura determinante en su etapa inicial: remarcó que lo hizo sentir cómodo, que intentó hablarle para ayudarlo pese a que él no dominaba el inglés y, además, que buscó comunicarse en español de a poco. También subrayó que Bellingham estuvo a su lado, le dio consejos y que esa amistad significó mucho en sus comienzos en Real Madrid.
El brasileño fue más allá y explicó que, antes de llegar, tenía una impresión previa del mediocampista, pero que en la práctica encontró a una persona totalmente distinta. En ese sentido, destacó que Bellingham es un jugador “increíble” y también una persona “increíble”, especialmente por su manera de vincularse con el entorno y construir amistad.
La “clase magistral” de Modrić y la rutina que dejó huella
Si Bellingham fue el soporte humano, Modrić apareció como el ejemplo futbolístico. Endrick contó que el croata le dejó una marca especial en lo técnico y en lo profesional, al punto de considerarlo el jugador que más lo impresionó durante su tiempo en Madrid.
El delantero afirmó que Modrić le enseñó mucho tanto en entrenamientos como en partidos durante su primer año. Remarcó que vivió una especie de masterclass de fútbol, con detalles que iban más allá de lo colectivo y se conectaban con decisiones concretas en el campo. Además, subrayó la fortaleza física y la dedicación diaria del veterano: aunque tenía 40 años, entrenaba todos los días y, cuando no jugaba, igual se presentaba en el club para realizar trabajo adicional, con su propio plan de ejercicios.
Endrick también resaltó que Modrić no se limitaba a observar, sino que siempre le dejaba consejos sobre qué hacer en la cancha, indicándole acciones puntuales a tomar. El brasileño cerró esa parte con un elogio directo: lo definió como una de las personas más extraordinarias que le tocó conocer dentro del fútbol.
Lesión, miedo y un golpe emocional que cambió el ritmo de su carrera
Más allá de la adaptación, Endrick reconoció que tuvo un tramo especialmente complejo. El joven sufrió un contratiempo importante por una lesión en el muslo, que lo dejó afuera durante tres meses en la primera parte de la temporada. Ese escenario, además de cortar continuidad deportiva, derivó en una menor cantidad de minutos en Madrid y terminó influyendo en su decisión de irse cedido a Lyon.
Sin embargo, el brasileño enfatizó que el impacto más duro no fue solamente futbolístico: el costado psicológico de la lesión fue pesado. Según su relato, sintió un miedo enorme por su futuro físico y por su lugar dentro del esquema de la Selección de Brasil, en un contexto dirigido por Carlo Ancelotti.
- Endrick explicó que la lesión “complicada” le quitó mucho tiempo y lo dejó sin posibilidad real de competir, entrenar y trabajar con normalidad.
- Reconoció que, al lesionarte, sentís que se pierde todo: la chance de pelear un puesto y cosas que no dependen de uno.
- Contó que tuvo episodios de angustia en privado, con llanto varias veces, porque no sabía cómo manejar la recuperación ni qué podía pasar a futuro.
- Se refirió a la incertidumbre: no saber si habría una recaída, si mantendría la fuerza o si volvería en peores condiciones.
- Aun con ese temor, aseguró que entendió que debía seguir adelante y que, si se produjera otra lesión, debería atravesar el mismo proceso otra vez; por eso, al volver, sabía que tendría que dar lo mejor.
Lyon, Mundial 2026 y el objetivo de cortar la sequía de títulos
Hoy Endrick atraviesa un presente mucho más positivo en Ligue 1, donde se destaca con cuatro goles y seis asistencias en 13 partidos para Lyon. Desde ese lugar, su foco principal está puesto en asegurar su lugar con Brasil para el Mundial 2026.
En el último tramo, además, el delantero tuvo una señal fuerte: en un amistoso de marzo que Brasil le ganó a Croacia, tuvo una participación destacada, ya que ganó un penal y también entregó una asistencia. Ese rendimiento, según contó, lo ayudó a dejar de prestar tanta atención al ruido que genera la exposición en redes sociales y a concentrarse en lo que realmente importa.
Con el torneo próximo en Estados Unidos, México y Canadá, Endrick entiende que la presión recae sobre las jóvenes figuras de la Seleção para terminar con un ayuno de 24 años sin títulos. Y en su conclusión fue directo sobre prioridades: primero quiere jugar el Mundial, y para eso necesita cumplir su rol en Lyon y rendir en los partidos que quedan para ganarse el lugar.
El brasileño remató que su sueño es participar del Mundial y ayudar a su país, dejando claro que hará todo lo posible por Brasil.
