En 2018, Juventus sorprendió al mundo al contratar a Cristiano Ronaldo desde Real Madrid por una cifra que superó los 100 millones de euros. En ese momento, los bianconeri venían dominando la Serie A durante casi una década y además habían disputado dos finales de la Champions League en los cinco años previos. La llegada del máximo goleador histórico de la competencia se pensó como la pieza final para asegurar el dominio europeo, pero el desembarco coincidió, en la práctica, con una etapa de caída deportiva y también de inestabilidad económica para el club italiano.

Al repasar la decisión de llevar a Ronaldo a Italia, Fabio Paratici sostuvo que no tiene arrepentimientos. En diálogo con Corriere della Sera, afirmó: “Para la Juve fue algo precioso, para todos fue importante, del mismo modo que Mourinho lo fue en Roma. Un campeonato necesita grandes jugadores. Todos queríamos la Champions League y podíamos haberla ganado en nuestro primer año. La eliminación ante Ajax todavía me queda grabada”. Pese al desembolso, Juventus no logró avanzar más allá de los cuartos de final durante los tres años que Ronaldo permaneció en el club.

Más allá de que las cifras individuales del portugués fueron enormes —marcó 101 goles en 134 partidos—, Paratici señaló que esa confiabilidad frente al arco habría generado, sin querer, una sensación de comodidad en sus compañeros. En lugar de empujar al plantel hacia un salto de nivel sostenido, la presencia del delantero terminó habilitando que otros futbolistas del plantel, que ya acumulaban varios títulos, aflojaran en determinados momentos.

Paratici explicó el cambio mental que se produjo puertas adentro y remarcó: “El problema era que, como Cristiano marcaba un gol por partido, les hacía la vida demasiado fácil a los compañeros, que ya habían ganado muchísimo. Por eso cambiamos de entrenador: para provocar un sacudón”.

Durante la etapa de Ronaldo en Juventus, circularon con frecuencia versiones sobre tensiones o roces con distintos entrenadores, con especial mención de Massimiliano Allegri y Maurizio Sarri. Sin embargo, Paratici rechazó la idea de conflictos internos y puso en valor la capacidad de Allegri para manejar el grupo, al mismo tiempo que defendió el paso de Sarri, período en el cual el club ganó el último Scudetto antes de que el control sobre el fútbol italiano, finalmente, se terminara aflojando.

Sobre los entrenadores, Paratici indicó: “No: Allegri es el más inteligente de todos; su manera de conectarse con los jugadores marca la diferencia. Sarri tuvo algunas dificultades al principio, porque era más fundamentalista desde lo táctico, pero después se adaptó. Y además ganó el Scudetto; muchos se olvidaron de eso”.

Si bien el acuerdo por Ronaldo no fue el único motor de los problemas legales y financieros que luego derivaron en deducciones de puntos y en renuncias desde la dirigencia, el tamaño del contrato hizo que resultara muy difícil sostener el proyecto. El comienzo de la pandemia de COVID-19 agravó la situación y dejó a la “Vecchia Signora” con una masa salarial que complicaba la reconstrucción del plantel de apoyo alrededor de su figura principal. Ronaldo dejó Juventus en el verano de 2021 para volver a firmar con Manchester United, y hoy continúa su carrera en la Saudi Pro League, donde juega en Al-Nassr.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.