De acuerdo con lo informado por Bild, la llegada de un internacional alemán a Borussia Dortmund no habría sido una decisión tomada “por descarte”, sino más bien una opción prácticamente inevitable: en el mercado no habría aparecido un abanico real de alternativas que se ajustaran a lo que el futbolista podía negociar.
Los reportes sostienen que, pese a las conversaciones y el tiempo que se tomó para definir su futuro, Schlotterbeck no habría recibido una propuesta concreta de ningún club grande de Europa. En ese sentido, se menciona que Real Madrid se habría bajado de la pelea desde temprano, mientras que FC Barcelona y Liverpool habrían mantenido una postura más observadora que otra cosa, sin avanzar con una oferta formal.
El zaguero también era consciente de que su demora terminó molestando a parte del clima de la hinchada de BVB. Sin embargo, la firma del nuevo vínculo, que se extiende hasta 2031, sirvió para calmar las aguas de manera momentánea y cerrar, al menos por ahora, el capítulo más tenso de la negociación.
De todos modos, la historia de pases no estaría cerrada: estaría solamente pausada. Según distintos medios, Schlotterbeck cuenta con una cláusula de salida relevante dentro del nuevo contrato, lo que le permitiría incorporarse a un equipo de primer nivel ya después del Mundial. El monto de liberación se ubicaría entre 50 y 60 millones de euros, una cifra que, de activarse, abriría una ventana para que varios aspirantes vuelvan a la carga.
Por el momento, no se conocen con certeza los clubes interesados, aunque el nombre de varios grandes aparece como probable en la puja: Liverpool, Barcelona, Manchester City, Manchester United, PSG, Real Madrid y Bayern Munich. Incluso Bild lo describe con una idea clara: habla del “club Royal” y lo vincula con los “clubes soñados” que serían los rivales de Dortmund en la Bundesliga.
Mientras tanto, el defensor ya cambió su rol dentro de la estructura deportiva y económica del club. En paralelo a la continuidad contractual, se transformó en el jugador mejor pago de Borussia Dortmund. De acuerdo con kicker, percibirá diez millones de euros por año más bonificaciones, ubicándose como el mayor ingreso de la institución. En el relevo aparece Niklas Süle, que se marchará en verano con el pase en su poder.
Si la permanencia se estira en el tiempo, Schlotterbeck también es observado como candidato a portar la cinta de capitán, un rol que hoy ostenta Emre Can. En las últimas horas, Borussia incluso extendió un año más el vínculo del propio Can: la decisión se dio pese a que el mediocampista arrastra una lesión de ligamento cruzado, lo que marca la confianza del club de cara a la continuidad del plantel.
