El arquero del Manchester City Gianluigi Donnarumma habló sobre la polémica que rodeó la caída de Italia en el repechaje rumbo al Mundial, luego de perder con Bosnia y Herzegovina en la definición por penales. En su mensaje, el futbolista respaldó a los tres dirigentes y figuras técnicas que, tras el escándalo por presuntos bonos, terminaron alejándose de sus cargos.
El golpe emocional y el trasfondo del “bonus scandal”
Donnarumma, quien además fue capitán en la campaña de Eliminatorias, compartió una entrevista con tono muy emotivo en Sky Italia, donde remarcó que el dolor de encadenar una tercera ausencia consecutiva en la cita mundialista se potenció con informaciones perjudiciales sobre discusiones internas vinculadas a premios dentro del plantel.
Italia quedó afuera del Mundial por tercera vez consecutiva tras caer 3-1 en la tanda de penales contra Bosnia y Herzegovina en el partido decisivo del repechaje. Para Donnarumma, el foco no estuvo solo en el resultado deportivo, sino también en lo que se difundió alrededor del grupo.
“Como capitán, nunca pedí un euro”
El arquero arrancó su relato con una frase contundente: “Lo que más me dolió fue lo que se publicó. Como capitán, no pedí ni un solo euro a la selección italiana”.
Luego agregó que la idea era la misma que se maneja en cualquier estructura: “En la selección, como en todos lados, la intención era simplemente dar un bono a los jugadores por llegar a un objetivo determinado. Eso es todo. Nadie le pidió nada a la federación”.
En esa línea, se refirió al sentido de las recompensas dentro del fútbol: “Nuestra recompensa tenía que ser clasificar al Mundial. Lamentablemente, eso no ocurrió”.
Y cerró con otra reflexión que dejó en evidencia el impacto emocional del escándalo: “Lo que más me dolió fueron los comentarios y las palabras que se dijeron”.
Las salidas de Gravina, Gattuso y Buffon
La salida de Gabriele Gravina (presidente de la Federación Italiana de Fútbol), Gennaro Gattuso (DT) y Gianluigi Buffon (manager del equipo) sumó un componente todavía más sensible a un período que ya venía cargado. Donnarumma habló con respeto sobre cada uno y se lo notó conmovido por las consecuencias que dejaron los hechos tras la derrota ante Bosnia.
En sus palabras, el arquero describió el vínculo que sostuvo con el entrenador y con quienes encabezaban la estructura: “Tenía una gran relación con Gigi, con Gattuso y con Gravina. Nos da mucha pena por ellos, y es normal sentir una responsabilidad por lo que está pasando ahora; duele. Pero quiero agradecer al entrenador, al presidente y a Gigi, porque hicieron un aporte valioso”.
Además, en el intercambio se contó que Donnarumma, al referirse a las salidas, llegó a contener el llanto.
Rearme del fútbol italiano y mensaje hacia adelante
Más allá de la frustración, Donnarumma insistió en que los logros recientes de Italia no pueden borrarse: resaltó la racha histórica de victorias del equipo y el título de la Eurocopa 2021 como conquistas reales. También sostuvo que la identidad futbolística de Italia puede recuperarse.
“En los últimos años, aun con tropiezos, llegamos a hitos importantes. No hay que tirar por la borda ese progreso”, afirmó.
Su mensaje hacia el futuro fue directo y con carga emocional: “Es difícil, pero tenemos que seguir empujando con determinación, sabiendo que Italia va a volver más fuerte y más grande”.
Con la Nations League y la Eurocopa todavía por delante antes del próximo ciclo mundialista, el arquero entendió que el proceso de reconstrucción no debería esperar: “Hay que empezar cuanto antes”.
Y para cerrar, volvió sobre los primeros días posteriores al golpe: “Los dos primeros días fueron muy difíciles y agotadores. Duele, realmente duele. Al principio me costó procesarlo, pero hay que arrancar de cero, seguir para adelante y ocuparse de lo que toca”.
