Desde su desembarco en 2023 por 55 millones de libras (74 millones de dólares) procedente de Rennes, Doku se convirtió en una especie de anomalía estadística dentro de la Premier League. Hoy lidera el campeonato en regates intentados y también en los completados, aunque su cosecha goleadora no acompaña del todo: lleva 19 goles en 123 partidos. Pep Guardiola, tiempo atrás, dejó una frase que resonó en torno a su perfil: expresó que, “para ser honesto”, pensaba que Doku “nunca” iba a ser un goleador de élite. El extremo belga, lejos de esquivar el desafío, está decidido a responderle con hechos.
“Un extremo necesita marcar”, reconoció Doku en diálogo con The Telegraph. “Si yo tengo esos goles, entonces creo que puedo llegar, seguro, 100 por ciento. Tendrías que preguntarle a los defensores qué opinan. Pero estoy seguro de que te dirían, lógicamente, que si convierto goles, cambia totalmente la conversación que tenemos”. En ese sentido, el jugador apunta a sumar “goles fáciles” a su repertorio, como los empujes en el área. A la vez, admite que, aunque sus acciones en solitario pueden ser espectaculares, la regularidad llega cuando aparece en el lugar correcto y en el momento justo.
El nivel de respeto que impone Doku también se nota en el tipo de ajustes tácticos que hacen sus rivales para frenarlo. En su último cruce frente a Real Madrid por Champions League, el propio extremo observó que los equipos ya aplican de forma habitual una doble cobertura de defensores para seguirlo de cerca. Incluso figuras de primer nivel, como Trent Alexander-Arnold, fueron registradas copiando sus caídas y cambios de ritmo característicos con el hombro: una señal del desgaste físico y mental que le provoca a quien lo marca.
“Vi ese video: fue un buen duelo contra él”, dijo Doku sobre las imágenes donde aparece el ex jugador de Liverpool. “Me gusta jugar contra él. Cuando ahora me toca jugar, la mayoría del tiempo hay dos defensores sobre mí, y eso no es un problema porque significa que otro jugador queda libre. Pero sé que en el mano a mano —obviamente— esa es mi mejor virtud. No voy a esconderme detrás de eso. Ese es mi talento”.
En el plano local, el belga fue una pieza clave para que el City avanzara en la competencia doméstica. En la semifinal de la FA Cup ante Southampton, salió desde el banco y aumentó la amenaza cuando el equipo estaba sin demasiado margen. Su insistencia tuvo premio con un gol de empate crucial, producto de un desvío. Luego, además, habilitó a Nico Gonzalez para sellar la victoria.
Ese impacto explica por qué entrenadores como Arne Slot, DT de Liverpool, lo han calificado como “imparable” en distancias cortas. De todos modos, Doku mantiene los pies sobre la tierra pese a los elogios de figuras de alto perfil. “Aprecio esos cumplidos, pero no intento usarlos como combustible, como motor”, explicó. “Al final, soy yo, es mi responsabilidad sostener la consistencia: ser siempre imparable, siempre difícil de retener y siempre confiable para mi equipo”.
Con la Carabao Cup ya asegurada y tras un triunfo reciente que incluyó a Burnley en el contexto del seguimiento de la pelea por el título, la atención se trasladó a la posibilidad de un triplete en el ámbito local. Aunque Arsenal volvió a quedar como líder de la Premier League con una ventaja de tres puntos, el City todavía cuenta con un partido pendiente que puede cambiar el panorama. Doku entiende que la principal razón para estar en una posición tan sólida es el hambre del plantel. “Estamos en un buen momento. Somos confiados y tenemos hambre. Sabemos que todavía queda mucho por jugar y creo que eso es lo que nos impulsa”, manifestó.
Además, Doku se metió en el debate sobre quién es el jugador más veloz en el Etihad. Aunque él es reconocido por su velocidad, apareció un competidor en la interna: Abdukodir Khusanov, quien se perfila como rival directo para el título de “más rápido”. “Khusanov, todo el mundo sabe que es rapidísimo”, admitió Doku. “Yo creo que, en los primeros 15 metros, me la juego. Pero si hablamos de unos 40, creo que él va a ganar”. Ya sea en una carrera a pie o en la disputa por trofeos, el belga deja claro que está funcionando al máximo nivel de velocidad.
