En el clima caliente de un partido tenso en el norte de Londres, Gary Neville no se guardó nada a la hora de analizar el rendimiento de Martin Zubimendi. El español, llegado a Arsenal en una operación de alto perfil por 51 millones de libras (69 millones de dólares) desde Real Sociedad, fue señalado por no asumir el control del ritmo del juego en la Premier League, justo aquello que muchos esperaban tras su desembarco.

Evaluación inicial y expectativa incumplida

Neville sostuvo que, al comienzo de la temporada, le había parecido una contratación excelente: “Pensé al inicio de campeonato que Zubimendi era un gran refuerzo”. Luego remarcó que, si bien le reconoce calidad dentro del equipo, su rol actual no está cumpliendo con el impacto que se le imaginaba. “Está jugando bien, pero en este punto yo esperaba que fuese el jugador diferencial”, dijo, apuntando a la necesidad de que el mediocampista se convierta en la pieza que marque diferencias cuando el partido lo exige.

En esa línea, el ex defensor de Manchester United comparó el tipo de influencia que se le demanda con perfiles históricos de control y dirección del juego. “Cuando pienso en [Andrea] Pirlo, [Paul] Scholes o Rodri, o incluso en Bernardo Silva, imagino al jugador que puede dictar la dinámica de un partido como este: que le dé la pelota a Arsenal, que organice y que lo haga con autoridad. Y ahora mismo no lo está demostrando”, argumentó. Además, agregó que lleva varias semanas con dificultades para sostener ese nivel en los encuentros.

Preocupación táctica en el medio

Más allá de la lectura sobre el mediocampo, Neville marcó una inquietud táctica que, a su entender, crece para Mikel Arteta. Señaló que el equilibrio entre Zubimendi, Declan Rice y Martin Odegaard no termina de encajar como debería. Según su análisis, los tres parecen ubicarse en zonas demasiado parecidas, lo que impacta directamente en la fluidez del equipo y termina favoreciendo a un rival que consigue más tiempo de posesión.

De hecho, el periodista deportivo se mostró sorprendido por el número final: Newcastle cerró el juego con 55% de tenencia, una cifra que no esperaba en un contexto donde Arsenal venía como protagonista.

La explicación de la superposición de espacios

Neville explicó el mecanismo: “Odegaard se mete más profundo [hoy], pero el problema es que cuando Odegaard baja, Rice también baja y Zubimendi ya está ubicado profundo. Entonces tenés tres jugadores, o al menos dos, metidos en áreas profundas”. Y remarcó que esa superposición no permite que el equipo rote de manera eficiente. “No podés tener eso. La idea es que se vayan rotando entre ellos y que haya uno que quede atrás para conectar con la defensa y con los laterales”, indicó.

Concluyó que, en su lectura, la línea del medio de Arsenal fue superada por la tarea de Newcastle: “Me pareció que hoy Zubimendi, Rice y Odegaard quedaron por debajo en el duelo del mediocampo de Newcastle”.

El partido y el golpe decisivo de Eberechi Eze

A pesar de la crítica táctica que recibió el mediocampo, Arsenal logró quedarse con los puntos. Lo hizo gracias a una acción de Eberechi Eze, que terminó siendo clave para destrabar el encuentro. El futbolista inglés resolvió el partido de entrada: se adelantó temprano en el desarrollo y le dio tranquilidad al conjunto local.

En paralelo, aunque Zubimendi trabajó y se esforzó en la zona media, no pudo evitar que jugadores como Sandro Tonali tomaran protagonismo y marcaran presencia en el juego. Fue, en definitiva, una noche con tensión para los equipos que aspiran al título, que debieron sostener el resultado con reflejos de David Raya y, ya sobre el final, con la falla de Yoane Wissa.

Otra lectura: falta de puntería y el rol de Gyokeres

Neville también puso el foco en la falta de efectividad en otros sectores del campo. En especial, mencionó a Viktor Gyokeres, que ingresó desde el banco. “Pensé que Gyokeres iba a convertir los goles en los momentos grandes y que íbamos a ver un 2-0”, sostuvo. Luego sumó una crítica concreta: “Su falta de calidad al final fue mala en ese contragolpe. Tiene que hacerlo mejor que eso”.

El sueco había reemplazado a Kai Havertz, quien tuvo que salir por una lesión antes de que se cumpliera el cierre de la primera etapa.

Trayectoria reciente de Zubimendi y presión final en la pelea

Pese al bajón reciente que Neville destacó, Zubimendi continúa siendo una pieza fija en los planes de Arteta desde que llegó en verano. El mediocampista de 27 años acumuló 50 apariciones en todas las competencias en este curso. En ese total, aportó seis goles y tres asistencias. Además, hasta el momento solo se había perdido un partido de Premier League, lo que refuerza su presencia constante dentro del esquema.

Neville admitió que el nivel físico y la entrega del futbolista raramente están en discusión. Sin embargo, a medida que la carrera por el título entra en su tramo decisivo, la exigencia de ofrecer actuaciones con el peso de jugadores del estilo Pirlo se vuelve más alta y la presión por rendir al máximo empieza a crecer.

Panorama para Arsenal

De cara a las últimas semanas del campeonato, Arsenal marcha tres puntos por encima de Manchester City, aunque el rival todavía tiene un partido pendiente. Para Arteta, el desafío pasa por encontrar la manera de devolver a Zubimendi a su mejor versión, algo clave si el equipo quiere cortar finalmente una espera de 22 años sin conquistar la liga.

En el horizonte aparece la gran pregunta: si Zubimendi podrá acallar las críticas y aportar la autoridad que Neville considera imprescindible para que Arsenal termine cerrando la pelea por el título.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.