El ex jugador de Olympique de Marsella y Chelsea apareció como uno de los nombres con más peso para suceder al próximo entrenador de Real Madrid. En las últimas horas, se informó que el seleccionador francés estaría en una lista de alternativas de alto perfil que maneja Florentino Pérez para hacerse cargo del banco del Bernabéu.
Deschamps, que lleva 14 años al frente de la selección de Francia, tiene previsto dar un paso al costado una vez que termine el Mundial. Aunque Zinedine Zidane viene siendo señalado durante mucho tiempo como el candidato más probable para tomar la posta en la selección, el escenario actual ubica el futuro del propio Deschamps más cerca de un regreso al fútbol de clubes, y nada menos que con el club más grande del mundo.
El interés por Deschamps se da en un momento de marcada inestabilidad para Los Blancos. Desde la salida de Carlo Ancelotti en junio de 2025, el equipo no logra sostenerse en el nivel más alto. El verano pasado llegó Xabi Alonso con grandes expectativas, pero el ex entrenador de Bayer Leverkusen no consiguió adaptarse y fue despedido apenas siete meses después de iniciado el ciclo.
El actual entrenador, Álvaro Arbeloa, tomó las riendas en enero, aunque su etapa no encontró el rumbo esperado. Real Madrid encara la posibilidad de otra temporada sin grandes títulos, y una derrota en la Champions League ante Bayern Múnich podría terminar de inclinar la balanza en contra del ex defensor, aun con su estrecha relación personal con el presidente del club.
Por qué Deschamps seduce en la casa blanca
Hay tres motivos centrales que convierten a Deschamps en una alternativa atractiva para Madrid. En primer lugar, se valora su imagen como un líder capaz de manejar vestuarios exigentes. Su recorrido incluye el trabajo con planteles de gran carácter en Mónaco, Juventus, Marsella y la selección de Francia. En un vestuario como el del Madrid, donde la conducción de personas pesa tanto como la parte táctica, su perfil encaja como una pieza ideal.
Además, su historial ganador es un argumento que pesa fuerte. Consiguió llevar a Mónaco a una final de Champions League, ganó Ligue 1 con Marsella y condujo a Francia al título mundial en 2018, antes de repetir presencia en una final en 2022. A eso se suma que ya mantiene vínculo con figuras importantes del plantel blanco, como Kylian Mbappé y Aurélien Tchouaméni, y que su capacidad para hablar español se considera una ventaja relevante para una adaptación rápida.
Más allá del ruido que crece alrededor de su futuro, Deschamps sigue enfocado en sus obligaciones actuales con la Federación Francesa de Fútbol. Hasta el momento, se mantuvo firme en no pronunciarse sobre qué ocurrirá después, aunque quienes lo rodean aseguran que mantiene todas las puertas abiertas: desde posibles propuestas en otras partes de Europa hasta ofertas provenientes de Arabia Saudita. Su entorno sostiene que tiene libertad para decidir y que no descarta ninguna alternativa.
