Paris Saint-Germain llegó con un empujón importante desde lo físico de cara a su nueva presencia consecutiva en una final continental, luego de que Ousmane Dembélé y Achraf Hakimi lograran dejar atrás molestias que venían arrastrando. Dembélé había encendido la alarma cuando fue sustituido durante el primer tiempo de un partido local ante Paris FC, el 17 de mayo, por una cuestión que había generado dudas sobre su disponibilidad. En paralelo, Hakimi estuvo afuera por una lesión en el muslo derecho que había sufrido contra Bayern Múnich a fines de abril. Con el correr de los días, ambos se recuperaron y volvieron a entrenar con normalidad, de modo que llegaron en condiciones para incorporarse al grupo en el estadio Puskás Aréna.
Ya como el primer integrante de la delegación parisina que habló con la prensa para anticipar el duelo, Dembélé se encargó de bajar cualquier inquietud sobre su estado y, además, dedicó elogios a su rival de Inglaterra. “Nunca tuve miedo de perderme la final. Tuve diez o quince días para prepararme. Esta temporada no hemos tenido demasiado descanso, entonces el cuerpo técnico hizo un trabajo excelente para manejar los tiempos. Yo me siento al 100% y el resto del plantel también está listo”, sostuvo.
En esa misma línea, el extremo francés remarcó el nivel de Arsenal, destacando tanto lo que viene mostrando en el plano local como lo que evidenció en esta competencia. “Es un equipo muy bueno, lo vimos en su conquista del campeonato de Premier League y también en la fase de liga de este torneo. Se lo merece: juega bien y es sólido tanto en ataque como en defensa. Además, se nota mucho cuando defiende y cuando ejecuta jugadas de pelota detenida; todo el mundo lo sabe”, agregó.
Más allá de lo colectivo, Dembélé también hizo hincapié en que las distinciones individuales no alteraron su foco principal: conseguir títulos con Luis Enrique. El entrenador, a su vez, confirmó que Hakimi se encuentra en condiciones, al señalar que está “OK y habilitado para jugar”.
Consultado por posibles señales de que la motivación pudiera haber bajado, el futbolista se mostró contundente y sostuvo que su manera de encarar el partido no cambió. “No se modificó realmente la forma en la que estoy ni mi estilo de juego. Sé que, desde que llegué a PSG, tengo más responsabilidades. Por eso intento rendir bien tanto en los partidos grandes como en los más chicos”, afirmó.
Y cerró con una idea clara sobre el objetivo que lo mueve de cara a la definición. “No cambió mi deseo ni mi hambre de ganar trofeos con este club. Es lo único en lo que pienso. La gente habla mucho de premios individuales, pero eso llega después”, explicó.
Con la mirada puesta en sostener el título, el equipo de Luis Enrique afronta el compromiso buscando defender la corona que conquistó la temporada pasada con una actuación histórica: un 5-0 sobre Inter. PSG ya completó el tramo doméstico y ahora necesita encontrar el camino para superar a un Arsenal que llega a la definición con una disciplina defensiva sobresaliente. De hecho, en la etapa de eliminación directa todavía no recibió un gol en jugada abierta. En el contexto del partido, con Dembélé y un Hakimi que quedó disponible tras recuperarse, el campeón francés cuenta con variantes tácticas que pueden ser determinantes para romper el invicto del conjunto inglés en Hungría.
