En las últimas horas se acentuaron las especulaciones sobre el futuro de Ousmane Dembélé, extremo de Paris Saint-Germain. Varios reportes señalan que el punto central del conflicto pasa por las condiciones de su próximo contrato, en una negociación que no termina de cerrarse.

A diferencia de otras renovaciones recientes, el vínculo del francés no sigue el carril habitual. Aunque su contrato vigente lo liga al club hasta 2028 y percibe alrededor de 1,5 millones de euros por mes, el futuro del delantero sigue en stand by. Es, además, el salario más alto tanto dentro del plantel de PSG como dentro de la liga local.

El último diciembre, Dembélé rechazó una propuesta del propio PSG. La decisión se leyó como una búsqueda de mejores condiciones económicas y contractuales, postergando el acuerdo que el club esperaba cerrar.

Desde entonces, el ganador del Balón de Oro 2025 quedó en una situación delicada, pese a que viene sosteniendo con firmeza: “No hay nada que me impida extender mi contrato con Paris Saint-Germain”.

En PSG, la dirigencia encabeza por Nasser Al-Khelaifi no cede ante las exigencias del futbolista. De acuerdo con la información que circula, los directivos estarían poniendo el foco en asegurar el futuro de dos jóvenes valores del club: Sini Mayolo y Bradley Barcola.

La postura también responde a dudas que persisten sobre la condición física del extremo. Aunque el premio individual lo catapultó en visibilidad, las lesiones que atravesó durante la primera parte de la temporada dejaron interrogantes sobre su disponibilidad y su regularidad.

Además, Al-Khelaifi confirmó públicamente la existencia de un tope salarial. En su mensaje, remarcó que “los intereses del equipo y del club son lo primordial”, una frase que en el entorno del jugador se interpreta como una señal directa hacia Dembélé.

La tensión creciente entre Paris Saint-Germain y Ousmane Dembélé podría abrir una puerta para Arabia Saudita. Es que el mercado allí observa al extremo como posible refuerzo de cara a una mudanza después de esta temporada.

En enero, se informó que dirigentes de la Saudi Pro League ya habían iniciado consultas preliminares para intentar sumar al francés. Ese movimiento encaja con la estrategia de la liga saudí de incorporar figuras de primer nivel del fútbol mundial.

Para convencerlo de dar el salto al fútbol saudita, se estaría preparando un paquete económico de gran magnitud, especialmente pensado para tentar al internacional francés tras su participación en el Mundial de verano próximo.

En paralelo, en Europa también miran el escenario. Pep Guardiola, entrenador de Manchester City, viene siguiendo de cerca a Dembélé desde hace tiempo. Incluso, durante su etapa en Bayern Munich, intentó llevárselo.

En las últimas ventanas, se repitieron vínculos entre el extremo de PSG y un posible desembarco en el Etihad Stadium. Y en esa línea, se indicó que Moussa Sissoko, agente de Dembélé, habría mantenido recientemente un encuentro con Hugo Viana, director deportivo de Manchester City.

Ese tipo de reuniones entre representantes y clubes grandes suele ser habitual en el circuito, pero en este caso el contacto alimentó una nueva ola de especulaciones sobre el futuro del jugador y una eventual mudanza a la Premier League.

La idea se apoya en dos pilares: por un lado, City cuenta con capacidad económica para encarar una operación de estas características; por el otro, Guardiola tiene un proyecto deportivo atractivo, capaz de inclinar la balanza para un cambio de competencia.

Sin embargo, hay un antecedente que siempre vuelve al debate cuando se habla de Dembélé: su historial de situaciones conflictivas al momento de salir de sus clubes. En el verano de 2017, en la ventana de fichajes, generó un escándalo en Borussia Dortmund al no presentarse a entrenar y desairar reuniones con la conducción para forzar, de esa manera, una salida récord hacia Barcelona.

En el caso de Barça, también utilizó una táctica similar cuando buscó marcharse. Los choques con la jerarquía del club fueron constantes y terminaron derivando en una salida.

Finalmente, la combinación de lesiones recurrentes y problemas disciplinarios empujó a Barcelona a venderlo a Paris Saint-Germain por 60 millones de euros, en el verano de 2023.

Con el clima ahora cada vez más tirante entre Dembélé y PSG, muchos se preguntan si el extremo terminará eligiendo Arabia Saudita o si, por el contrario, el próximo movimiento lo llevará a Inglaterra el verano que viene.

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Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.