Ronaldo tiene una postura muy marcada sobre la alimentación, y en especial sobre el consumo de leche en la adultez: la considera, de manera tajante, algo “incorrecto” y directamente la evita por completo, reemplazándola por alternativas de origen lácteo.
En una charla para Covers.com, Barone explicó el fundamento de ese criterio con una argumentación basada en la naturaleza y la biología: “No hay leche. Los humanos son los únicos animales que beben la leche de otros animales. Ningún otro animal toma leche después de los tres meses. Los terneros no beben leche después de los tres meses. Los animales no consumen la leche de otros animales. No existe en la naturaleza. Solo los seres humanos siguen tomando leche hasta los 30, 40, 50 y 60 años, y en mi opinión está mal. Amamantamos desde nuestras madres, como hacen los perros, los lobos, las vacas y los burros. Es normal. Después de la infancia, no es normal. Va en contra de la naturaleza”.
El exdelantero de Manchester United y Real Madrid, en tanto, sostiene una rutina alimentaria estricta: prioriza proteínas magras y grasas saludables, y además elimina por completo los azúcares refinados. Cada comida está pensada para aportar la mayor energía posible, pero sin el nivel de procesamiento que suele encontrarse en las dietas modernas.
Barone también detalló cómo se organiza el día: “La dieta de Cristiano está equilibrada. Come un poco de todo, pero siempre es saludable. Empieza con el desayuno: tiene un aguacate con café, huevos y sin azúcar. Cero azúcar. El almuerzo puede ser pollo o pescado y, siempre, verduras. Si necesita carbohidratos, los obtiene a través de las verduras, así que no tiene que recurrir a comidas hechas con harina. Nada de pasta, pan y otros productos. En la noche come liviano: normalmente pescado o carne en formato de filet. Y siempre va acompañado de verduras”.
Más allá de esa diferencia con Erling Haaland, especialmente en el tema leche —el noruego suele destacar los beneficios de consumirla cruda— ambos coinciden en un terreno donde Ronaldo también pone el foco: los llamados “superalimentos”. En ese punto, Barone reveló que a Ronaldo le gustan los órganos, en particular el hígado, por su densidad nutricional y su aporte de hierro.
Al comparar las decisiones alimentarias entre los dos delanteros, Barone sostuvo: “Estoy de acuerdo con la idea de comer órganos. El hígado, el corazón y el cerebro son alimentos sanos. Son superalimentos. Cristiano también tenía afinidad con el hígado. A mí me encanta. Tiene muchísima riqueza en hierro, y es importante en la dieta; entonces, por los órganos, lo apruebo, pero no por la leche”.
La alimentación es apenas uno de los pilares del programa de Ronaldo. Para mantenerse en óptimas condiciones de cara a Al-Nassr y a la selección de Portugal, el delantero se apoya además en tecnología de alto nivel: usa cámaras de crioterapia y también terapia de oxígeno hiperbárico, con el objetivo de acelerar la recuperación entre partidos.
Su compromiso con la salud es una constante que se hizo pública hace años. Uno de los episodios más recordados fue cuando retiró botellas de Coca-Cola de una conferencia de prensa de la Euro 2020. Con el Mundial 2026 en el horizonte —en Estados Unidos, México y Canadá— esas rutinas estrictas son las que, según su lógica, le permiten seguir liderando a su país y mantenerse como capitán incluso ya entrando en su etapa de los 40.
