Comparando los tramos finales de su temporada en Borussia Dortmund, Yan Couto parece haber cerrado el curso con una imagen más positiva de la que venía mostrando. En agosto, en la victoria de Copa por 1-0 ante Essen, Kelsey Owusu le pegó directamente a la altura de la rodilla al brasileño, con la pierna totalmente extendida, en el quinto minuto de los descuentos.

Datos clave

  • En la Copa, Couto sufrió una entrada fuerte de Kelsey Owusu y recibió apenas amarilla por la jugada.
  • Volvió a estar en el once y completó los 90 minutos en el debut de Bundesliga, cinco días después del incidente.
  • En la recta final, volvió a ser protagonista: en Bremen selló el 2-0 con un gol en el minuto 95.
  • Terminó el año con seis participaciones decisivas: tres goles y tres asistencias.
  • A pesar de esa mejora, su tiempo en cancha fue limitado: arrancó solo cuatro veces y desde febrero jugó muy poco.

De la lesión a la decisión en Bremen

El entrenador Niko Kovac calificó aquella entrada como “casi una agresión”, pese a que la acción terminó únicamente con tarjeta amarilla. Sin embargo, apenas cinco días más tarde, Couto ya estaba en condiciones y disputó el partido completo en la apertura del campeonato alemán.

Treinta y tres fechas después, el lateral volvió a aparecer en el tramo final. En el encuentro contra Bremen, tuvo un rol importante para que el equipo liquidara el juego 2-0, con un gol llegado en el minuto 95 que definió el resultado.

El crecimiento en números y el contraste con su falta de continuidad

Ese tanto le permitió llegar a seis acciones de gol en la temporada: tres goles y tres asistencias. La cifra implicó una suba de 500% frente al desempeño del ciclo anterior, que había sido flojo. Aun así, en términos generales el rendimiento sigue sin convencer del todo, sobre todo si se tiene en cuenta el desembolso de 25 millones de euros por su fichaje, y la etiqueta de “fracaso de mercado” se agranda con el correr de las semanas.

En el arranque del torneo, Couto logró encadenar varios partidos como titular y su juego se notó más fino: redujo errores técnicos, mejoró la lectura posicional y ganó más en duelos. También sumó más presencia física. Muchas veces se metía hacia adentro desde la banda y, además, sus centros empezaron a ser más peligrosos: cinco de sus seis participaciones decisivas llegaron durante el primer tramo de la competencia.

En el fondo, el problema de Couto gira alrededor de las participaciones. En ese punto, el compañero Julian Ryerson terminó superándolo con un nivel que fue de lo mejor de su carrera. El noruego acumuló 18 asistencias y el combo “centro de Ryerson, gol de Serhou Guirassy” se convirtió en una especie de sello del BVB.

Por eso, hace algunas semanas Kovac se expresó sobre el portugués en términos positivos. El DT señaló que estaba “muy conforme con su evolución”: remarcó que Couto tuvo mucho más tiempo de juego que el año previo y que, en el caso de Ryerson, estaba rindiendo muy bien atacando, siendo además el jugador con más asistencias. Con ese panorama, el entrenador admitió que la situación podía ser dolorosa para Yan, aunque le resultaba satisfactorio tener “dos buenos pibes” en el sector derecho.

Ahora bien, Kovac tiene la costumbre de elogiar a un futbolista y luego dejarlo fuera del ritmo durante períodos largos. En el invierno, le había prometido más minutos a Salih Özcan, pero esa expectativa nunca terminó de concretarse. El patrón se repite con Couto: de los 72 partidos que Niko Kovac dirigió en el club, Couto miró el partido completo desde el banco en 27 ocasiones (37,5%), y ya son nueve las veces en 2026 en las que no salió al campo.

Temporada complicada y dudas por su adaptación

La temporada, sin vueltas, fue mala para el futbolista, que además es cuatro veces internacional. Couto solo comenzó cuatro partidos, el más reciente fue a fin de febrero en la caída 2-3 frente a FC Bayern. Desde ese momento, Kovac apenas le dio 41 minutos en total.

La falta de continuidad no parece ser un escenario favorable para sus intereses. Y con la expectativa de que Ryerson ocupe el lateral derecho el próximo semestre, cualquier salida —sea de la forma que sea— no sorprendería a nadie. Incluso, hace cinco semanas se había instalado la idea de que su futuro en el club es “incierto”.

También quedan interrogantes sobre qué tan cómodo se siente Couto en Alemania. Durante el Mundial de Clubes del año pasado, el defensor habló con SporTV, canal brasileño de TV paga, y explicó que no imaginaba que mudarse al país fuera tan diferente, tanto en lo personal como en el trato con el frío y con la gente, que suele mantenerse más reservada. Afirmó que no es fácil y que esa adaptación pesa mucho, por lo que entiende por qué muchos brasileños ya no eligen Alemania. Para él, dijo que era un desafío que debía afrontar.

La adaptación suele ser más llevadera si el jugador se siente requerido y puede hacer con regularidad lo que más disfruta. Sin embargo, por el momento Couto no ha recibido muchas oportunidades en Dortmund para sostener esa sensación.

Incluso en una escena simbólica se notó la incomodidad: cuando el plantel posó para una foto grupal frente a la Tribuna Sur, después del último triunfo en casa ante Frankfurt y de las despedidas de Julian Brandt, Niklas Süle y Özcan, Couto fue el único que no aparentó estar a gusto.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.