El Chelsea llega al duelo de esta noche ante el Manchester City por la Premier League con una preocupación extra: el club no sólo intenta cortar una racha negativa, sino también evitar igualar un registro que se arrastra desde los años 90. El partido se juega en Stamford Bridge, donde los “Blues” buscarán una victoria para acortar distancias en la tabla.
La motivación del local es clara: Chelsea quiere ganar para acercarse a Liverpool, que se ubica quinto, el último puesto de clasificación para la próxima edición de la UEFA Champions League. En ese contexto, el encuentro frente al City aparece como una oportunidad inmediata de sumar de a tres y recuperar terreno.
El antecedente que pesa: sin victorias ante el City
Las estadísticas marcan un dato difícil de digerir para el Chelsea. Opta registra que el equipo no ganó ninguno de sus últimos nueve partidos de Premier League contra el Manchester City: fueron tres empates y seis derrotas. La última alegría de los londinenses ante el City se remonta al triunfo 2-1 como visitante en mayo de 2021.
En el mismo sentido, la historia reciente en Stamford Bridge no invita al optimismo para el Chelsea. En la liga, el Manchester City se llevó la victoria en cuatro de los últimos cinco partidos de visitante ante el conjunto blue. Además, en las visitas previas a Stamford Bridge, el City apenas sumó un empate y el resto fueron festejos: consiguió ocho empates y 14 derrotas para el Chelsea en sus 26 encuentros anteriores en ese estadio.
La racha del Chelsea y el temor a repetir el peor escenario
El presente inmediato del Chelsea también preocupa. El equipo perdió sus dos últimos partidos de Premier League: cayó 0-1 ante Newcastle y luego se fue derrotado 0-3 frente a Everton. Con ese envión negativo, el partido ante el City cobra aún más relevancia por lo que podría significar en la continuidad del mal momento.
Opta agrega otro elemento de tensión: la última vez que el Chelsea encadenó tres derrotas consecutivas en la Premier League fue en mayo de 2023. En aquella ocasión, el equipo terminó perdiendo cuatro encuentros en total. Y, además, el dato más sensible es el de la falta de gol: la última vez que el Chelsea perdió tres partidos seguidos sin convertir fue en marzo de 1998, cuando volvió a caer en cuatro compromisos.
Qué busca el Chelsea y qué espera el City
Con la necesidad de romper el ciclo y sumar para acercarse a Liverpool en la zona de acceso a la Champions, el Chelsea intenta transformar el partido frente al City en un punto de quiebre. Del otro lado, el Manchester City arriba con un historial favorable y con la intención de estirar su dominio: viene de resultados que sostienen su regularidad lejos de casa y, aun jugando en Stamford Bridge, mantiene una cosecha que le dio rédito en sus últimas visitas.
Así, el Chelsea enfrenta una prueba grande: si no logra ganar, el equipo podría acercarse a un escenario que la propia estadística liga al pasado más oscuro del club. Si logra sumar, en cambio, el resultado puede darle aire en la pelea por los puestos europeos y, sobre todo, cortar una racha que ya se estiró demasiado.
