Con Hearts instalado en la cima desde septiembre, la última fecha llegó con un guion que parecía escrito. Pero en un Celtic Park al rojo vivo, el libreto se terminó de reescribir: el equipo de Edimburgo arribó con la necesidad mínima, un simple empate le alcanzaba para quedarse con su primer título local en 66 años. Sin embargo, el partido terminó cayendo del lado de un Celtic que no resignó el control del trámite y volvió a imponer su hegemonía en el fútbol escocés.

El punto de inflexión estuvo en los detalles más finos. Daizen Maeda le dio ventaja a los anfitriones con un gol cuando quedaban apenas tres minutos del tiempo reglamentario, poniendo el 2-1 en el marcador. La conquista debió pasar por un análisis de VAR por una posible posición adelantada, en una revisión tensa y prolongada que mantuvo la incertidumbre hasta el fallo final. Cuando se confirmó el tanto, la energía del estadio cambió de inmediato: el ímpetu quedó enteramente del lado de los “Hoops”. Fue, además, un hito para Martin O’Neill, de 74 años, que conquistó su cuarto campeonato con el club, exactamente 22 años después de su último festejo liguero.

Hearts buscó el empate con desesperación en el tramo final, pero esa búsqueda le dejó espacios atrás. En el ocaso del partido, Callum Osmand aprovechó la exposición total y, tras una escapada, definió con el balón rumbo a la red vacía: el 3-1 llegó ocho minutos después de los descuentos. La definición desató una invasión masiva del campo por parte de la gente local, que se abalanzó sobre el césped antes incluso de que sonara el pitazo final.

Las imágenes del festejo fueron calificadas como “caos” por comentaristas televisivos, aunque no todo fue elogio. El ex internacional de Escocia James McFadden, en diálogo con Sky Sports, reconoció la intensidad del momento pero marcó una advertencia clara sobre los riesgos: “Tenés derecho a celebrar, pero no podés cruzar la línea”.

Pese a las críticas, el desenlace terminó por confirmar el dominio de Celtic: es su decimocuarta vuelta olímpica en los últimos 15 años.

Tras la entrega de la copa, Callum McGregor, capitán del equipo, tuvo dificultades para poner en palabras la remontada. El mediocampista, referente durante la campaña, fue el motor emocional y futbolístico de un Celtic en el que muchos especialistas habían dado por ganador a Hearts desde antes. McGregor ahora suma 56 títulos de liga en la historia del club, en una gran cantidad ligados a esta etapa actual de supremacía.

McGregor expresó sus sensaciones en Sky Sports: “Por primera vez en mi vida no tengo palabras. Se ve lo que significa para todos. Qué temporada. Nos dieron por muertos todos. Nosotros sabíamos que iba a aparecer una chance. Seguimos y seguimos. Qué grupo especial de personas. Mágico”. Más tarde, también dejó un mensaje para la hinchada: “Este es un club de fútbol especial. Fue una temporada durísima. Asegúrense de divertirse esta noche”.

Para Hearts, la derrota dejó un final amargo para un campeonato que había dominado durante 250 días. Lawrence Shankland había adelantado a la visita muy temprano, pero antes del descanso Arne Engels convirtió un penal y volvió a poner las cosas en igualdad. Las estadísticas del seguimiento de la carrera por el título dejaron una brecha evidente: Hearts pasó 226 jornadas en la primera posición desde octubre, mientras que Celtic solo estuvo como líder durante una sola etapa, justo en el día que más importaba.

Alistair Johnston, defensor del equipo, destacó la influencia del entrenador en la capacidad del plantel para resistir el empuje rival. En declaraciones recogidas por Sky Sports, sostuvo: “Es el mayor logro en liga: tiene que ser de todos los tiempos. Nunca nos den por muertos. Sentimos que íbamos a encontrar la manera”. Sobre O’Neill, agregó con convicción: “Es un ganador. Habría que levantarle una estatua; así de simple. Siempre encuentra cómo ganar”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.