A pesar de haber estado contra las cuerdas durante gran parte del encuentro, Manchester United mostró una racha de carácter que se volvió una marca registrada del ciclo de Michael Carrick. Chelsea acumuló 21 remates contra apenas cuatro de los Diablos Rojos y además le pegó tres veces al palo, pero el equipo visitante se mantuvo firme y disciplinado para quedarse con un resultado que lo deja 10 puntos por encima del sexto lugar, justamente el Blues.

Tras el pitazo final, Carrick habló con Match of the Day y destacó el orgullo por la manera en que su plantel absorbió la presión. “Sentimos que fue merecido. Los golpes que tuvimos en los últimos días, la sociedad de centrales que armamos… era un poco un desafío, pero me pareció que la defensa estuvo enorme en un contexto complicado”, explicó el entrenador.

“Cuando salimos de contra, se nos veía peligro. El rendimiento que había que ofrecer para ganar acá exigía orden y disciplina. Para mí, la actitud fue de primer nivel esta noche y pudimos llevarnos el triunfo, que nos deja muy contentos”, agregó.

Si bien Matheus Cunha se encargó de convertir el tanto que terminó inclinando la balanza, el reconocimiento principal se lo llevó el capitán Bruno Fernandes por su labor incansable: combinó chispa para generar juego con garra defensiva. El portugués fue quien asistió en el gol decisivo y se transformó en un problema constante para Chelsea, motivo por el cual recibió el premio de Jugador del Partido por el trabajo realizado a lo largo de todo el encuentro.

Fernandes también analizó lo que significa este triunfo después de una etapa irregular. En diálogo con TNT Sports, señaló: “Es una sensación increíble; necesitábamos rebotar. No es solamente por Leeds: veníamos de dos partidos en los que no pudimos ganar. Sabíamos que teníamos que hacer un gran partido porque Chelsea es un equipo duro. Para nosotros es clave porque el objetivo es estar entre los cuatro primeros; abrir distancia es perfecto”.

Para Liam Rosenior y Chelsea, la derrota instala un momento histórico en negativo: el club encadenó cuatro caídas consecutivas en la Premier League y, además, no marcó un solo gol en ese tramo. Los Blues no encontraron el golpe de efecto para vulnerar a Senne Lammens bajo los tres palos de United, lo que derivó en la frustración de la gente de Stamford Bridge al final del partido.

Rosenior se mantuvo firme pese al aumento de la presión sobre su puesto. “Es muy difícil. Hoy ellos tuvieron un remate al arco mientras que nosotros estábamos con 10 hombres. Fue ola tras ola de ataque y, además, impactamos en el palo, creo que cuatro veces”, sostuvo el entrenador. “No quiero que el equipo sienta que todo está en contra. Tenemos que seguir peleando. Hay que defender mejor ese momento; si no lo hacemos, nos terminan castigando. En este momento, cualquier error pequeño que estamos cometiendo hace que la pelota termine dentro de nuestro arco, y eso tiene que cambiar”.

El triunfo, además, vuelve a poner en foco el impacto que Carrick viene generando desde que tomó el control. Manchester United registró ocho victorias en 12 partidos bajo su conducción, igualando la cantidad de triunfos que el club había conseguido en los primeros 21 juegos de la temporada. El DT quiso disfrutar el instante, pero dejó claro que el plantel debe mantenerse concentrado en lo que viene.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.