Jamie Carragher puso el foco en Ibrahima Konaté como uno de los principales responsables de la fragilidad defensiva de Liverpool tras la derrota 2-0 sufrida en el Parc des Princes, en un partido que dejó al equipo sin margen y con una sensación clara de desorden en el fondo.
Datos clave
- El ex defensor señaló a Konaté como el motor del desajuste defensivo de Liverpool luego del 2-0 en París.
- Argumentó que, más allá de las críticas que suele recibir Van Dijk, el rendimiento irregular de la campaña complica la estabilidad del equipo.
- Cuestionó el planteo con línea de cinco: Liverpool no tuvo tiros al arco y apenas sostuvo 26% de posesión.
- Marcó que el sistema de marcas dejó a los centrales cubriendo demasiada cancha, con una exigencia excesiva para el sector defensivo.
- De cara al segundo partido, Liverpool deberá reaccionar y luego recibirá a PSG en Anfield la semana siguiente.
La lectura de Carragher sobre Konaté y el fondo de Liverpool
Carragher sostuvo que la situación de Konaté llegó a un límite: la incapacidad para sostener estándares defensivos elementales habría transformado el partido en una trampa para el resto. En su visión, cuando un compañero pierde el tiempo de lectura o la referencia básica en defensa, el equipo entero se queda sin estructura, porque el resto termina corriendo detrás de los errores y se vuelve difícil sostener una organización colectiva.
En diálogo con CBS Sports, el ex capitán de Liverpool explicó que en el partido se vio un problema de cobertura: los defensores terminaban entrando al mediocampo sin que hubiera un marcaje claro, y eso obligaba a Virgil van Dijk, con 34 años, a correr “adentro y a lo ancho” para llegar a tiempo a las coberturas necesarias. Para Carragher, el holandés no podía hacerse cargo de todo, y además remarcó que las críticas que recibió Van Dijk por su temporada le parecieron excesivas por el contexto: juega prácticamente todos los partidos, mientras que el acompañamiento, según su análisis, fue flojo durante gran parte del año y volvió a notarse en la noche de París.
El punto central, para el británico, fue el impacto de los fallos recurrentes: Konaté, dijo, comete un error en cada partido, y eso vuelve “complicado” jugar al lado de un compañero que te deja constantemente en desventaja o con correcciones improvisadas.
El golpe táctico: línea de cinco, falta de tiros y desequilibrio de clase
Tras probar una defensa de cinco, Liverpool terminó pagando caro el desajuste. En el desarrollo, el equipo no logró registrar ni un solo remate al arco y, al mismo tiempo, apenas controló el 26% de la posesión. Carragher interpretó que la diferencia no fue solo numérica: los goles de Désiré Doue y Khvicha Kvaratskhelia reflejaron una brecha de jerarquía que dejó a Liverpool expuesto, como si se tratara de una diferencia entre clubes de máxima exigencia y otros de un escalón inferior.
En esa línea, el exfutbolista señaló un problema concreto del plan: el sistema de marcas individuales que implementó el DT en el esquema de hombre a hombre terminó generando un desgaste adicional para los defensores. En lugar de que la línea se compacte y cubra zonas de manera ordenada, los centrales debían cubrir demasiado terreno a lo largo y ancho del campo.
“El entrenador quiso probar algo, pero se equivocó mucho en lo táctico, en cómo lo encaró”, remarcó Carragher. Admitió que hablar después del resultado es más fácil, pero defendió su lectura: como analistas, opinan luego de lo ocurrido. Y agregó que, por cómo se organizó el sistema, el equipo rival terminó estando más suelto frente a una línea de cinco que lo que habría ocurrido con una formación de cuatro, porque al irse al marcaje individual por todo el campo, los tres centrales quedaron obligados a cubrir la amplitud completa del estadio.
Qué se viene: segundo tramo, Premier y el duelo con PSG
Con el 2-0 en contra, Liverpool ahora necesita mejorar sí o sí para dar vuelta la serie en el partido de vuelta. Antes de enfocarse por completo en esa instancia, el equipo tendrá que atender su compromiso inmediato en la Premier League, donde enfrentará a Fulham con el objetivo de mantenerse en la lucha por un lugar entre los tres primeros.
En la tabla, Liverpool marcha quinto. La distancia respecto del Manchester United es de seis puntos, mientras que Aston Villa está por encima con una ventaja de cinco unidades, ocupando tercera y cuarta posición respectivamente. Con ese panorama, el equipo intentará sumar para acercarse a los puestos de privilegio y, luego, prepararse para el siguiente compromiso clave: recibir a PSG en Anfield la semana próxima.
