Brahim Díaz volvió a ser determinante en Real Madrid y, una vez más, dio vuelta la narrativa que lo ubicaba como una alternativa. El internacional marroquí pasó de ocupar un rol secundario a consolidarse como una pieza clave dentro del primer equipo, con señales claras de que ya no depende de la rotación para estar en el centro de la escena.

En las últimas semanas, Díaz encadenó seis partidos consecutivos como titular en apenas 29 días. Ese tramo, por sí solo, marca el cambio de estatus: no es casualidad que el mediapunta haya logrado ganarse una presencia fija en el once, sostenida por rendimiento y por la sensación de que tomó el control de su propio lugar dentro del plantel.

En el contexto interno, también se remarca su perfil “rebelde” y poco ortodoxo. Incluso en un período donde arrancó apenas cuatro encuentros a lo largo de 194 días, supo aprovechar los momentos desde el banco para reacomodarse, insistir con sus recursos y terminar justificando la confianza pública que Álvaro Arbeloa había expresado en él. La idea que dejó es simple: no se resigna cuando no juega, sino que utiliza cada tramo para volver con mejores argumentos.

Con la llegada de Kylian Mbappé, el ataque del Madrid se fortaleció y Díaz tuvo que redefinir tareas. El marroquí alternó funciones de creador, también como falso nueve, y en otras oportunidades formó sociedad en la línea ofensiva con Vinícius Júnior, adaptándose a los distintos esquemas sin perder incidencia. Esa flexibilidad fue clave para no quedar desdibujado cuando el equipo cambió su dinámica.

Con el correr del tiempo, terminó asentándose en la camiseta número 12, el “comodín” que suele entrar para desequilibrar desde el banco. Ese rol se vio con claridad en el duelo ante Bayern Múnich, donde su impacto llegó en el momento justo. Sin embargo, en el partido del miércoles frente a Girona volvió a empezar y no aceptó límites: no se conformó con cumplir, sino que buscó protagonismo desde el arranque.

La versatilidad de Díaz quedó expuesta contra el equipo catalán. Se movió con naturalidad tanto en tareas de armado como en posiciones más abiertas, especialmente cuando se corrió hacia el sector izquierdo pero sin desconectarse del juego interior. Allí, siguió al pie de la instrucción del entrenador: animarse, tomar riesgos y no limitarse únicamente a evitar errores. Sus desplazamientos y su lectura fueron decisivos, porque esa intervención ayudó a que Valverde encontrara el gol.

Además, Díaz celebró un hito personal: llegó a su partido número 100 en La Liga con la camiseta de Real Madrid. Y lo hizo con una contribución directa en el marcador, ya que fue su séptima asistencia de la temporada —y la 14ª en la competencia— para el tanto de Valverde. La cifra pudo haber sido todavía mayor: Mbappé tuvo una pelota en profundidad perfectamente servida para el mano a mano, pero definió por encima del travesaño, desperdiciando la posibilidad de ampliar el protagonismo de Díaz en el juego de ataque.

Los números también respaldan la lectura del partido. Díaz generó siete ocasiones claras para sus compañeros, superando a Valverde y a Vinícius, que aportaron tres cada uno. En el mismo encuentro ejecutó seis centros y registró la segunda mejor efectividad de pases en la zona final con 22 envíos, quedando apenas por detrás de Vinícius (25). En el uno contra uno, ganó duelos de conducción, venció defensores en varios tramos y, además, obtuvo cuatro faltas.

En lo defensivo, también aportó intensidad: recuperó dos balones y se impuso en siete duelos de “cincuenta por cincuenta”. Esa combinación poco habitual —capacidad de juego y presión— se vio en una presentación de Real Madrid que, de otro modo, no terminaba de brillar con continuidad. El mensaje quedó claro de cara al compromiso de Múnich: Díaz está dispuesto a sostener la misma energía tanto si le toca iniciar como si debe entrar desde el banco, sin resignar actitud ni ambición.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.