Bayern Munich sufrió un gol tempranero en el arranque, cuando Ousmane Dembélé abrió el marcador en el tercer minuto. Sin embargo, el campeón alemán —poseedor del récord histórico del club— se acomodó rápido, recuperó el control y empezó a generar las primeras llegadas claras para emparejar el trámite.
Gol tempranero y un primer aviso para Bayern
Cuando el partido apenas comenzaba, Dembélé consiguió adelantarse con una definición que tomó por sorpresa a los dirigidos por Vincent Kompany. A partir de ahí, Bayern no se desesperó: reorganizó líneas, ganó en circulación y buscó aproximarse con intención, aunque el rival se mantenía firme en defensa.
La jugada de Kane anulada por fuera de juego
A los 23 minutos llegó la situación más llamativa para el conjunto bávaro. Josip Stanisic habilitó a Harry Kane con un pase elevado, y el inglés quedó con una ventaja enorme, con espacio de sobra. Entre él y el arco de París solo aparecía Willian Pacho, pero el asistente no levantó la bandera: aun así, el árbitro Joao Pinheiro señaló fuera de juego de manera inmediata.
En el medio de esa decisión, se encendió el debate: Kane parecía estar en condiciones de igualdad con Nuno Mendes, y la discusión creció con el argumento de que el VAR podría haber intervenido si realmente la jugada era determinante por el posible offside.
Fueron críticas contundentes desde el plano futbolístico. Se señaló que el silbato se produjo antes de que el asistente marcara la posición, algo que —para los cuestionamientos— no debería ocurrir. También se remarcó que, al estar el delantero prácticamente en carrera hacia el arco, lo lógico era dejar continuar la jugada para ver qué ocurría.
Mano, polémica arbitral y reclamos por el impacto en el partido
La atención volvió a centrarse en Pinheiro en el minuto 29, apenas en su decimoquinta presentación en la Champions League. En esa instancia, Nuno Mendes, que ya estaba con una tarjeta amarilla, frenó una contra de Bayern con una mano. En lugar de mostrarle la segunda amonestación, el árbitro tomó una decisión controvertida: señaló una infracción previa de Laimer en otra acción.
Las repeticiones indicaron que el austríaco habría alcanzado el balón con el torso y el muslo, por lo que el fallo se interpretó como un error claro. Ese desenlace, además de la discusión en el juego, generó un reclamo de peso: de haberse sancionado correctamente, Bayern podría haber contado con una ventaja numérica durante aproximadamente 60 minutos.
Sami Khedira también puso el foco en el desequilibrio que, según su lectura, provocaron las decisiones. En esa línea, sostuvo que el árbitro volvió a interferir en un partido con mucha dinámica y que Bayern quedó claramente perjudicado.
Comunicaciones desde el banco, mano en el área y explicación del reglamento
Dos minutos después, en el 31, el partido ya traía tensión y el propio Vincent Kompany perdió el control en la línea de banda. En su propia área, Vitinha había despejado desde muy cerca y el balón terminó golpeando el brazo extendido de Joao Neves.
Pinheiro decidió no sancionar penal, y la postura se sostuvo en un criterio reglamentario. Knut Kircher, responsable del arbitraje en la DFB, había señalado tiempo atrás que las pautas de UEFA indican que no debe derivar en penal si la pelota es alcanzada desde fuera de la zona de castigo por un compañero.
El marco que se recordó incluye lo que plantea la IFAB: si un jugador recibe el impacto en la mano o el brazo por un remate de un compañero (tiro o cabezazo), no se considera mano de forma automática. La excepción se da si la pelota va directa hacia la portería rival o si el futbolista logra anotar a partir de ese contacto, en cuyo caso el rival recibe un tiro libre directo.
Qué dejó cada decisión en el desarrollo
- El 3’ trajo el 0-1 de Dembélé, con un golpe inicial que obligó a Bayern a reaccionar.
- El 23’ incluyó un pase de Stanisic a Kane, que quedó mano a mano, pero la jugada fue anulada por fuera de juego sin que se levantara bandera en el momento señalado.
- El 29’ derivó en una polémica mayor: Nuno Mendes, con amarilla previa, frenó una salida con la mano, aunque Pinheiro terminó castigando una acción anterior de Laimer; las imágenes sugerían error al entender que el balón fue controlado con torso y muslo.
- El 31’ generó otra discusión: Vitinha despejó y el balón golpeó el brazo extendido de Joao Neves; el árbitro no cobró penal, sosteniéndose en interpretaciones del reglamento vinculadas al origen del remate y el impacto en el brazo.
