En el Bayern, la temporada deportiva empieza a dejar paso a un clima de maniobras políticas intensas puertas adentro. Este lunes, el poderoso consejo de supervisión del club —presidido por Herbert Hainer— se reunirá para revisar con lupa el trabajo del directorio ejecutivo. En el centro de la discusión aparece Eberl, ya que su contrato actual, al igual que el de CEO Jan-Christian Dreesen y el de director deportivo Christoph Freund, vence en el verano de 2027. Si bien las renovaciones de Dreesen y Freund se entienden como un trámite, Eberl se encuentra en una situación distinta: para mantenerse con la confianza del consejo, deberá pelear activamente por ese respaldo.

De acuerdo con Sport1, parte de los integrantes del consejo se muestra cada vez más desencantada con la manera de trabajar de Eberl. Surgen cuestionamientos sobre que sería demasiado influenciable por los representantes de jugadores, adoptando un enfoque más blando en lugar de sostener la imagen de dureza que históricamente caracterizó a Bayern en el mercado de pases. Esa supuesta falta de firmeza, según los mismos planteos, habría derivado en renovaciones de contrato innecesariamente caras y, desde la mirada de algunos directivos, habría afectado la proyección del club a nivel global.

La tensión alrededor de Eberl no es una novedad total. El presidente honorario Uli Hoeness ya había expresado sus dudas de forma pública con anterioridad. En una aparición en Sport1, Hoeness marcó la cancha con un mensaje directo hacia el director, insinuando que sería “bastante sensible” y que necesita endurecerse para responder a las exigencias propias de los gigantes bávaros. Ese reto en público funcionó como una señal temprana de que su estilo no terminaba de encajar con los valores tradicionales de la conducción jerárquica del club.

El director de 52 años también recibió críticas por supuestamente tomar decisiones importantes en soledad y por no impulsar un ambiente sano de “debate” dentro del equipo ejecutivo. Sus detractores sostienen que, si su plan de incorporaciones se hubiera ejecutado plenamente, habría desembocado en una “explosión de costos” y en una plantilla inflada con futbolistas de poca relevancia. Además, el escaso avance en objetivos como Nick Woltemade y Florian Wirtz terminó de echar más leña al fuego: incluso se informó que etapas previas de planificación habrían sido “parcialmente caóticas”.

Aun así, pese al aumento de la presión, Eberl no carece de defensores ni de logros que le permitan esgrimir argumentos. Entre sus cartas a favor aparece el mérito de haber logrado el arribo de Vincent Kompany al club, un movimiento que internamente se valora como un acierto para el director deportivo. También se le atribuye a su gestión el fichaje de alto perfil de Michael Olise.

En un gesto reciente para respaldarlo, Hoeness reforzó la posición de Eberl en una entrevista para DAZN, donde sostuvo: “Esa fue una decisión que, básicamente, se remonta a Max”. Ese apoyo público opera como un “punto de victoria” relevante para Eberl en la disputa por autoridad dentro de la estructura de mando del Bayern, que se mueve en varios niveles, y le brinda un margen de respiro antes de la revisión formal del consejo.

Conforme a los estatutos del club, el futuro a largo plazo de Eberl no puede definirse oficialmente hasta el año previo al vencimiento de su contrato, es decir, recién en 2026, cuando el vínculo quede a un paso de terminar en 2027. Esto le deja un margen para intentar revertir las dudas que lo rodean, demostrando su capacidad en las próximas ventanas de transferencias.

Desde que Eberl llegó al Bayern, el club consiguió tres títulos: dos campeonatos de la Bundesliga y la DFL Supercopa. Ahora, el director tiene la chance de sumar un cuarto trofeo a esa lista si el conjunto bávaro logra superar a Stuttgart en la final de la DFB-Pokal del 23 de mayo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.