La caída del Barcelona 2-0 ante Atlético Madrid en el Camp Nou, en la ida de los cuartos de final de la Champions League, dejó a los catalanes con una tarea realmente exigente para la revancha en Madrid. La historia, además, marca que remontar una derrota como local en esta instancia suele ser algo extremadamente poco común.
Los números refuerzan esa idea: apenas siete de los 115 equipos (algo menos del 6%) que perdieron el primer partido en condición de local en la era moderna de la Champions League lograron avanzar. Ese dato dimensiona la magnitud del desafío que encara el Barcelona dirigido por Hansi Flick.
Aun así, el fútbol europeo ya regaló remontadas que parecían imposibles, y el recuerdo de esas gestas siempre deja una pequeña luz para el equipo y su gente. Hay margen para soñar con una noche distinta en Madrid.
Remontadas que desafiaron toda lógica
A mediados de la década de 1950, el Milán escribió una de las primeras grandes páginas de la historia de este tipo de vueltas. En la ida del primer European Cup, correspondiente a la temporada 1955-56, cayó 4-3 en su estadio ante el Saarbrücken alemán.
La derrota en San Siro ante un rival que, en aquel contexto, no era de los más conocidos parecía el camino hacia una salida temprana. Sin embargo, el Rossoneri revirtió la serie en Alemania: ganó 4-1 y avanzó 7-5 en el global, dejando una enseñanza clara de que una caída en casa no tiene por qué ser el final.
En la temporada 1993-94, el Steaua de Bucarest repitió un logro similar frente al Zagreb de Croacia (hoy Dinamo Zagreb). Perdió 2-1 en el partido de ida en su estadio y, en la vuelta, llegó a estar 1-0 abajo. Pero luego consiguió tres goles como visitante para terminar imponiéndose 3-2 en el global, avanzando por goles de visitante tras un 4-4 total.
El Ajax de Ámsterdam también se ganó un lugar especial por su costumbre de protagonizar remontadas. En las semifinales de la Champions League 1995-96, el equipo holandés arrancó el cruce perdiendo 1-0 en casa ante Panathinaikos, con un gol tardío que le dio a los griegos una ventaja mínima.
Lejos de venirse abajo, el conjunto neerlandés viajó a Atenas y primero llegó a golpe: Jari Litmanen abrió el marcador y emparejó la eliminatoria de entrada. Después, en la segunda mitad, Litmanen sumó dos tantos más junto con Nourredine Wouters, para cerrar el 3-0 y meter al Ajax en la final. Fue otra demostración de su condición de gran potencia europea.
Cuando la vuelta es viable tras perder de local
Años después, Inter mostró que una remontada después de una derrota como local también puede existir. En los octavos de final de la Champions League 2010-11, el equipo de Milán perdió 1-0 en San Siro contra Bayern Munich, con un gol decisivo de Mario Gomez en el tramo final de la ida.
En la vuelta, en la Allianz Arena, el gol temprano de Samuel Eto’o puso arriba a Inter. Luego, el conjunto italiano pasó brevemente a perder 2-1, pero en ese momento apareció la reacción: Wesley Sneijder y Goran Pandev marcaron para cerrar el 3-2 y que Inter avanzara por goles de visitante.
El mismo patrón se repitió, incluso con mayor dramatismo, en los octavos de final de la Champions League 2018-19 cuando Manchester United enfrentó a Paris Saint-Germain. Los Red Devils sufrieron en Old Trafford su primera derrota en Europa por dos goles en casa: cayeron 2-0.
Muchos dieron por terminado el camino de United, pero el equipo viajó al Parque de los Príncipes con convicción renovada. Romelu Lukaku abrió el marcador temprano, París respondió para recuperar la ventaja de dos goles y, después, el propio Lukaku volvió a convertir para dejar el 2-1 en la noche.
Ya en tiempo de descuento, Kimpembe cometió penal y Marcus Rashford tomó la responsabilidad para convertirlo. Ese triunfo histórico 3-1 como visitante le permitió a United avanzar por goles de visitante. Además, quedó como un hecho único en la historia de la Champions League: la única vez que un equipo logró revertir un déficit en casa de más de un gol. Y, para el Barcelona, aparece un condimento extra: Rashford actualmente está cedido en el club catalán, lo que abre la puerta a la idea de que la historia pueda repetirse.
En el mismo ciclo europeo, Ajax también dio vuelta una serie. Durante la campaña 2018-19 remontó un 2-1 en contra como local frente al actual campeón Real Madrid en la etapa de octavos, y lo hizo con un 4-1 en el Santiago Bernabéu para avanzar 5-3 en el global.
Poco después, apenas dos meses más tarde, Ajax volvió a pasar por una situación parecida contra Tottenham. Los ingleses perdieron 1-0 en su estadio y terminaron el primer tramo con un 2-0 de desventaja en Ámsterdam, pero Lucas Moura escribió una historia inolvidable con un hat-trick que terminó en el 3-3 global, y así Spurs avanzó a la final por goles de visitante. Fue un golpe duro para la gente del Ajax, uno de los más dolorosos en tiempos recientes.
Paris Saint-Germain también tuvo su propio capítulo. En los cuartos de final de la Champions League 2023-24, cayó 3-2 en su casa ante Barcelona, pero luego viajó a Montjuïc y se impuso 4-1. La eliminatoria se definió con la ventaja que le permitió la roja a Araujo, y aun así PSG avanzó pese a haber perdido la ida en Francia.
En la temporada 2024-25, el equipo parisino repitió el golpe contra Liverpool. Perdió 1-0 en condición de local, ganó 1-0 en Anfield y avanzó por penales, manteniendo viva la búsqueda de su primer título europeo.
El otro lado: cuando la remontada no alcanza
Junto a las remontadas, también quedan eliminaciones muy resonantes. Juventus y Real Madrid vivieron un caso que quedó grabado en la memoria reciente. En los cuartos de final de la Champions League 2017-18, la Vecchia Signora perdió 3-0 en su estadio de Turín. El golazo de Ronaldo, con un remate de bicicleta espectacular, parecía cerrar las esperanzas.
Sin embargo, el equipo italiano viajó al Bernabéu con la cabeza en alto. Los goles de Mario Mandžukić (2) y Blaise Matuidi fueron apagando a la gente y dejaron una serie que se volvió un tormento para el local: el global quedó 3-3 por un tramo largo, como si una vuelta imposible estuviera en marcha. Pero entonces apareció Ronaldo otra vez: convirtió un penal en el final y cortó las ilusiones de Juventus, preservando una de las remontadas incompletas más dramáticas de los últimos años.
Barcelona, la misión en Madrid
Ahora, el Barcelona tiene un objetivo claro tras el 2-0 en contra ante Atlético Madrid en la ida. Para avanzar necesita ganar por tres goles de diferencia, o por dos si consigue llevar la eliminatoria a tiempo extra en la capital.
Los números sugieren que es casi imposible, pero los relatos de Milán, Ajax, Inter, Manchester United y hasta Juventus —que se quedó a nada en el Bernabéu— le dejan un mensaje al conjunto catalán: aunque la puerta sea angosta, la posibilidad de una remontada sigue abierta para cualquier equipo que crea hasta el último minuto, se aferre al sueño y luche. Como suele decirse en la poesía de Mahmoud Darwish, la ilusión también se construye en el umbral.
Araujo sobre el arbitraje: “Hay cosas que son obvias para todo el mundo”. Yamal termina con la racha ganadora de Real Madrid. Flick remarca que La Liga todavía no está definida y sostiene que su equipo no necesita un milagro para superar a Atlético.
